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ORGANIZACIÓN DE LOS SISTEMAS COMPLEJOS

1.-Sistemas de referencia

Para comprender la estructura de cualquier sistema desde un punto de vista analítico hemos de examinar tanto su composición interna como las funciones que desempeña y sus relaciones con el entorno global y con los entornos específicos con los que interactúa.

En primer lugar hemos de delimitar qué es lo que entendemos por el propio sistema al  que nos referimos, la jerarquía o jerarquías en las que se encuentra inserto, los demás  sistemas con los que se relaciona y el ambiente o entorno en el que se halla situado. También, cuando se trata de sistemas concretos, habremos de situarlos e el espacio y en el tiempo, o mejor dicho, en espacio-tiempo.

SISTEMA DE REFERENCIA.- El Sistema de Referencia es cualquier sistema,  desde el átomo, a la molécula, a la sociedad, a la empresa, al concepto, etc., en el cual se proyecta la atención del investigador.

 

Es, por lo tanto, un concepto relativo, que depende de los objetivos de la actividad o  de los intereses del usuario. Cada ser humano, o cada grupo social se consideran a sí  mismo como centro de Referencia de sus entornos y de los sistemas que pueblan  esos entornos

 

El sistema de referencia puede ser individual o colectivo como un conjunto de átomos,  un ser humano, un grupo de seres humanos, un municipio, una empresa, la tierra, el sistema solar, etc.

 

2.- Suprasistemas e infrasistemas, isosistemas y heterosistemas

El Sistema de Referencia se encuentra dentro de una línea jerárquica compuesta por:
a) Suprasistemas, que lo engloban o de los que depende. Un Ayuntamiento, por ejemplo, depende jerárquicamente de diversas superestructuras políticas y administrativas: Diputación, Comunidad Autónoma, Ministerios centrales, en relación con sus diversas funciones. Si se trata de la filial de una empresa, dependerá de su central. La central, a su vez, dependerá, en ciertos aspectos, de otros sistemas políticos y administrativos nacionales e internacionales.

 

Una universidad, considerada como sistema de referencia, puede ser autónoma o depender de un Ministerio de Educación al que consideramos un suprasistema. También puede depender económicamente de un suprasistema de financiación como un Ministerio de Hacienda.
b) Infrasistemas que dependen jerárquicamente del sistema de referencia.
De una Universidad pueden depender infrasistemas autónomos, corno una imprenta independiente
que deba su existencia al organismo docente.

Debe tenerse en cuenta que estos conceptos son relativos, y que, en ciertos casos, la calificación de infrasistema dependerá de la conveniencia de nuestros esquemas conceptuales o de los criterios de diferenciación que resulten más convenientes.

Si dos Ministerios poseen en común un centro de informática que disponga de autonomía administrativa, resulta más conveniente considerar a este centro corno infrasistema común a los dos Ministerios, que como subsistema de uno de estos.

El concepto de Infrasistema se diferencia del de Componente o Subsistema por cuanto el Infrasistema está estructural y funcionalmente diferenciado del Sistema de Referencia. Una empresa pequeña o mediana que suministra contractualmente productos o servicios a otra empresa o a la Administración Pública, y que depende de estos contratos para su subsistencia, puede considerarse un Infrasistema.

Los conceptos indicados operan como estructuras algebraicas abstractas, que sólo adquieren valores definidos cuando e aplican a situaciones concretas.
ISOSISTEMAS Y HETEROSISTEMAS

Los sistemas del mismo nivel que no pertenecen a la línea jerárquica son  representables horizontalmente

Distinguiremos dos grandes grupos:

a) Isosistemas: Sistemas de jerarquía y estructura análoga al sistema de Referencia.

Todos los seres humanos, considerados como tales, son Isosistemas como son los  Ministerios de un Gobierno, los profesores de una universidad o las empresas de  análoga estructura jurídica o de igual especialidad. Los Isosistemas poseen  estructuras, normas y comportamientos análogos y, aunque estén interrelacionados,  no se hayan relacionados unos a otros.

 

Los Isosistemas no tienen porque se exactamente iguales y sus comportamientos  pueden ser muy diferentes entre sí. Tanto pueden colaborar como entrar en conflicto, como en el caso de la competencia interempresarial o del choque de intereses  políticos o estratégicos entre grupos sociales o entre Estados.

 

b) Heterosistemas. Son sistemas de nivel análogo al Sistema de Referencia, pero pertenecientes a otro conjunto o clase.

 

Si consideramos al conjunto de empresas públicas como sistema de referencia, las empresas privadas serán heterosistemas. Si concebimos a las empresas en su conjunto, ya sean públicas o privadas, serán heterosistemas las fundaciones, las asociaciones profesionales, los sindicatos, los ayuntamientos o cualquier otro conjunto definido del mismo nivel.
Es frecuente creer que las cosas “son” como las definimos, confundiendo así nuestros esquemas conceptuales con la realidad. El enfoque sistémico nos hace apercibirnos de la diferencia entre nuestros conceptos y unos sistemas postulados cuya estructura y relaciones pueden definirse de muy diversas formas, opuestas o complementarias.

 

Componentes, subsistemas y elementos

Si analizamos cualquier Sistema de Referencia complejo -biológico o humano podemos concebir que haya en su interior una jerarquía de Componentes, Subsistemas y Elementos.

Los Componentes serían conjuntos funcionales sistemáticos susceptibles de ser aislados conceptualmente, como los llamados “sistemas” nerviosos, digestivos, respiratorios, motores, etc. en los seres vivientes, cada uno de los cuales puede descomponerse en Subsistemas por ejemplo, ojos, oído, medula espinal, cerebelo, cerebro, etc. Estos Subsistemas, a su vez, se conciben compuestos por elementos diferenciados células nerviosas, óseas, musculares, etc.

 

Los sistemas sociales pueden analizarse igualmente en Componentes, Subsistemas y Elementos. Componentes de una Nación serían sus divisiones políticas – Comunidad Autónoma, Provincia, Municipio, etc. -; sociales- empresas, sindicatos, asociaciones, fundaciones, etc. En cada Componente pueden aislarse Subsistemas – Dirección, Administración, Personal, etc. – hasta llegar a sus Elementos, que siempre son seres humanos – personas -, diferenciados por su edad, sexo, profesión y otras variables.

Dentro de las empresas podemos distinguir una serie de Subsistemas especializados -Suministros, Producción, Ventas, Almacén, Propaganda, etc. -además de los de  Dirección, Administración y otros comunes a la generalidad de las agrupaciones humanas.

La interrelación de Elementos, Subsistemas y Componentes da lugar al Sistema de Referencia, objeto del análisis, en el que aparecen nuevas cualidades emergentes que no se encuentran en los niveles inferiores.

Es preciso tener en cuenta que la división en Elementos, Subsistemas y Componentes  es en gran medida arbitraria y se hace dentro de un marco de referencia conceptual  dado.

Un análisis simple puede diferenciar únicamente Subsistemas, en tanto que un análisis  más profundo podría concebir más categorías intermedias, como Conjuntos de Componentes.

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LA TEORÍA DE SISTEMAS COMO IDEOLOGÍA

 

1.-Limitaciones de la teoría como sistema

Llegamos ahora a lo que quizá sea el punto de este estudió, describir las características comunes de todas las teorías de sistemas que buscan trascender sus campos específicos.

Los límites de los sistemas

Un concepto fundamental en toda la teoría de sistemas es la idea de que un sistema  tiene límites claros. En la actual ciencia natural, el experimento es un factor importante, puede (y debe) diseñarse para tener límites claros. Pero cuando las extrapolaciones se hacen del sistema a la realidad, cuando no hay situaciones  experimentales con clara delimitación, se vuelve difícil hacerlo, por lo que resulta muy dudoso el supuesto de que uno puede aislar al “sistema” realidad total, que es infinitamente compleja.(No resulta dudoso desde luego, en los casos en que pueden  diseñarse límites artificiales). Además, el sistema para ser tal no necesita tener tan sólo límites; también debe ser un sistema cerrado, a veces cerrado en el acto mismo  del experimento. El tratar con una “realidad natural” siempre es una cuestión de  alternar con una realidad abierta. En algunas áreas, sin duda, pueden construirse  sistemas cerrados, pero no en otras. Uno podría hacer un sistema cerrado pero sólo  por conjetura. Esta es una dificultad que evaden completamente los teóricos de  sistemas.

 

La elección arbitraria de los elementos del sistema

En una situación experimental, solamente los factores pertinentes forman parte del experimento; en efecto, uno de los propósitos al desarrollar el experimento es usar tan sólo factores pertinentes y determinar sus pesos relativos. Un sistema, que sea pertinente, usualmente es arbitrario al reflejar la naturaleza. , En consecuencia uno  puede ser arbitrario al experimentar, pero no le puede llamar “naturaleza” cuando ha seleccionado los factores. También se supone arbitrariamente que los factores están interconectados y que se conoce la naturaleza específica. de las interconexiones.

 

Propósitos de los sistemas

En tales afirmaciones sobre los límites los sistemas cerrados en., (cerrados en el sentido de que consisten en sistemas de elementos, supuestos y relaciones  lógicamente cerrados), de interconexión de elementos, existe la tendencia a suponer que el sistema tiene un propósito. En cierta medida los científicos pueden hacer una teleología ce la naturaleza en muchos sentidos, siendo uno de ellos el diseño de un  experimento para probar o desaprobar que la naturaleza opera, de un modo determinado.

 

En otras áreas la teleología de la naturaleza puede ser una ficción lingüística necesaria para reconstruir una imagen de la naturaleza en términos teleológicos para  que las mentes finitas, que tienden a personalizar la naturaleza, puedan desarrollar alguna comprensión. En otros niveles la teleología tiene una significación antropomórfica más profunda (como en la famosa tautología: supervivencia del más
apto= a supervivencia de los que sobreviven). En las ciencias sociales esta imputación de teleología casi siempre toma forma bajo la idea de que el sistema, en tanto que sistema, tiene un propósito distinto a los de los actores individuales o a las interacciones de los actores colectivos: es decir, los teóricos de sistemas atribuyen propósitos a los sistemas y no a los hombres.

 
Sistemas de cooperación
Finalmente llega el momento, derivado de las cuestiones precedentes de relevancia y límites, en que los teóricos de sistemas tienden a ver los sistemas como  esencialmente cooperativos, y casi sin excepción se ve a los sistemas sociales como  cooperativos. Este supuesto significa que uno puede trabajar dentro del marco de  personas que cooperan con los fines de un sistema. Como esto se hace por medio de un supuesto implícito, también puede ser cierta la idea contraria, de que los hombres no siempre cooperan, que se equivocan y malinterpretan unos a otros, y que cualquier cooperación que ocurra pueda ser un resultado de la coerción, falta de comunicación,  interpretación inadecuada y error (fenómenos que se observan a menudo), todos los cuales uno encuentra difícil integrar en la teoría de sistemas. Además, cuando se  observan tales fenómenos se considera que representan desviaciones de un sistema conceptualmente puro en el que los valores de cooperación, coherencia, armonía y otros se consideran fenómenos normales, siendo los “sistemas” tan sólo modos posibles de organizar niveles inferiores de proposiciones generales acerca de una  realidad que es esencialmente diferente del sistema. En otras palabras, cualquier fenómeno empírico permitirá una amplia variedad de postulaciones Sistémicas para el mismo fenómeno, sin ningún sistema capaz de explicar el amplio rango de variabilidad natural en los fenómenos naturales.

 

El sistema, al igual que el experimento, es cuanto más un modo arbitrario de organizar un reducido aspecto de los fenómenos; en el mejor de los casos es una analogía con la que uno no puede desarrollar operación alguna.

 

Finalmente, observamos que los teóricos de sistemas suponen que importantes  elementos de los fenómenos sociales y naturales son cuantificables. Este también es  el conocimiento de un importante cuestionamiento.

 

 

2.-La teoría de sistemas como filosofía

La teoría de sistemas es el intento más reciente de crear un mito del mundo basado en  el prestigio de la ciencia. En épocas anteriores esto mitos tuvieron que hacerse en  torno a otras imágenes que tuvieron el poder de capturar la imaginación de los  hombres; hace 500 años los intelectuales elaboraban las imágenes y el vocabulario de  la teología; más tarde, de la filosofía; hoy tratan con el vocabulario de la ciencia o mas bien , de una desvalorizada filosofía de la ciencia.

 

La “filosofía” ofrecida por los teóricos de sistemas no es en modo alguno una filosofía  unificada. La afirmación específica hecha por hombres tales como Laszlo y Pepper respecto a haber previsto más allá del pensamiento de sistemas, una “nueva  respuesta al significado de la vida”, constituye un pretencioso sinsentido. La teoría de sistemas provee una gran cantidad de tales promesas que jamás son cumplidas. Las  formas de pensamiento básicas de la teoría de sistemas continúan siendo el positivismo clásico y el conductismo. Como epistemología, no conduce a la filosofía a  resolver el dualismo cartesiano; intenta resolver este dualismo por medio de la  mecanización del pensamiento y la percepción, o más bien, mediante la construcción  de modelos mecánicos del pensamiento y la percepción.

 

No ofrece nada nuevo a la epistemología o al problema del dualismo cartesiano. No  hay punto alguno en el que uno pueda decir que allí se encuentra el eslabón entre la subjetividad y los procesos materiales; la solución, hasta donde pueda decirse que  tienen una, es colocar a la subjetividad fuera de existencia. De esta manera, el  procedimiento de los que estudian la cibernética, los analistas de redes nerviosas y teóricos de la comunicación es mecanizar la subjetividad, es decir, mecanizar a los seres humanos y personalizar las computadoras y otros “sistemas”.

 

Las implicaciones autoritarias son obvias para todos. Pero más aún, su modalidad tan especial de plantear problemas epistemológicos indica una falla al absorber las lecciones más simples de la filosofía reciente, la sociología e incluso la física. El principal problema no resuelto de la epistemología es saber cómo llegamos a conocer  nuestra propia vida mental y la de otros. Este es un aspecto de la epistemología que ha sido constantemente descuidado desde las primeras épocas. Los filósofos se han dedicado al interminable problema de discutir cómo llegamos a ser conscientes de los objetos físicos y hasta qué punto entran los elementos subjetivos en nuestra  experiencia con ellos. Han hablado como si nuestro mundo consistiese enteramente  de tales objetos, y cono si el, conocimiento de ellos fuera nuestra mayor preocupación  intelectual. Aun la más significativa de nuestras experiencias reside en nuestra  relaciones con otra personas, y la naturaleza y extensión del conocimiento que podernos tener de otras personas es una cuestión de importancia equivalente respecto a la primera. Dilthey es el primar filósofo de todo el mundo, que aborda el terna en  forma seria y sistemática.

 

La creciente atención otorgada al trabajo de Dilthey no es sino un síntoma de la  “revolución ptolomeica” que apenas está comenzando a filtrarse en a filosofía y tal vez, finalmente, en la ciencia social americana, pese a la acción defensiva del positivismo.  El hombre se encuentra nuevamente en el centro del universo, pero junto con esta influencia, los actuales patrones de pensamiento de los hombres de sistemas resultan  anticuados y se revelan dentro de la misma física i moderna; son pocos los que han  intentado extraer las conclusiones apropiadas de estos desarrollos, y mucho menos  los teóricos de sistemas. El punto básico es que los hallazgos de la “ciencia moderna” son de tal naturaleza como para que las concepciones de sistemas resulten  anticuadas antes de que sean formuladas.

 

…una de las características más importantes en el desarrollo y análisis de la física moderna es la experiencia de que los conceptos del lenguaje natural, aunque sean de  una definición vaga, parecen ser más estables en la expansión del conocimiento, que los términos precisos del lenguaje científico, derivados como una idealización de tan  sólo grupos limitados de fenómenos. De hecho, esto no es sorprendente, ya que los conceptos del lenguaje natural se forman debido a la conexión inmediata con la realidad, es decir, representan la realidad. Es cierto que no están muy bien definidos y por tanto pueden sufrir cambios en el curso de los siglos: precisamente como lo hizo la  misma realidad, pero jamás pierden la conexión inmediata con la realidad. Por otra  parte, los conceptos científicos son idealizaciones; se derivan de la experiencia  obtenida por medio de instrumentos experimentales refinados, y se definen  precisamente mediante axiomas y definiciones; solamente cuando éstas son precisas  es posible conectar los conceptos con un esquema matemático y derivar matemáticamente la infinita variedad de fenómenos posibles en este campo. Pero a  través de este proceso de idealización y definición precisa, se pierde la conexión  inmediata con la realidad. Los conceptos aún corresponden muy estrechamente con la  realidad en aquella parte de la naturaleza que ha sido el objeto de la investigación.

 
Pero la correspondencia puede perderse en otras partes que contengan otros grupos de fenómenos.

La concepción científica del mundo, por consiguiente, se encuentra en su final.

Ahora se descarta la noción de una certidumbre científica, no solamente al nivel atómico de los quantum físicos, no solamente a nivel de reemplazo de antiguas ideas mecánicas de certidumbre y causalidad por conceptos probabilísticos, sino que dentro de la probabilidad es ilusoria la idea de que las probabilidades son en si mismas fijas, estables, cerradas. En consecuencia se descartan las vastas interpretaciones de las personas dedicadas a la cibernética, las cuales se basan en los “supuestos simplificadores” respecto a que las probabilidades son estables; sobre el que está construido el edificio entero de los autómatas.

 

Igualmente importante es la observación hecha por Heiserberg sobre la pérdida de correspondencia de los conceptos con la realidad cuando se extienden más allá de su propio rango. La filosofía de sistemas es un intento de expandir un conjunto de conceptos en una metafísica que se extiende más allá de, y por encima de todas las áreas de la realidad. Pero resulta vana la extensión de la conceptualización en regiones de abstracción vacía; la futilidad de la conceptualización de sistemas se revela por sí misma en cualquier intento de aplicación. Los conceptos deben tomarse de áreas de experiencia real, y deben saturarse con experiencia concreta real. Pero una vez que se ha confrontado lo concreto de la experiencia social e histórica, los sistemas se revelan como irremediablemente rígidos, petrificados e inamovibles, sin importar cuántas “variables” contengan. Es posible por definición el desarrollo de formalismos ‘científicos” que intenten ser “objetivos” e incluso comprendan la totalidad de la experiencia.

 

El camino a la realidad es recorrido por el lenguaje cotidiano.
El mismo Heinsenberg se refiere a los orígenes biologistas de la teoría de sistemas, pero solamente para distanciarse.

 

 

3.- La teoría de sistemas como ideología

El termino ideología tiene una larga historia y una variedad de significados. Muchos de ellos son relevantes para nuestros propósitos. Inclusive su acepción popular como propaganda política (“necesitarnos una ideología mejor para combatir al enemigo”) es apropiada para algunas de las formas más vulgarizadas de propaganda de sistemas. Pero otros numerosos significados deben tenerse presentes para nuestros propósitos. El primer empleo del término, nos dice Litchtheim: es el de los ideólogos franceses especialmente Antoine Destutt de Tracy, para quien significa el estudio de la mente humana y de la historia y la cultura humana desde una perspectiva naturalista. Por tanto se habrá ganado “el verdadero conocimiento de la naturaleza humana, y con ello los medios para definir las leyes generales de la sociabilidad. . . Lo que es ‘natural’ también es “social” . Una vez que se comprenda adecuadamente la naturaleza humana, la sociedad finalmente será capaz de ordenarse a sí misma de una manera armoniosa. La razón es el orden y libertad.”

La moralidad, según palabras de Litchtheim, es considerada por los ideólogos, como fundamentada en la naturaleza; el mejor orden social corresponde a las necesidades permanentes del hombre.

Según Litchtheim, los antecedentes de esta concepción pueden rastrearse hasta Bacon y Descartes; la crítica baconiana a los “Molos” y la “duda sistemática” de Descartes respecto todas sus opiniones para permitir la supervivencia de sólo aquellas que resistan la prueba de examen racional, son precursores de la aplicación de la razón critica del Iluminismo contra los “prejuicios irracionales”.

Helvecio, descrito por Litchtheirn como un favorito tanto de Marx como de Nietzche, anticipa la sociología del conocimiento. (Nuestras ideas son la consecuencia necesaria de la sociedad en la que vivimos”.)

Los prejuicios de la mente constituyen “el fruto necesario de la restricción social y el interés egoísta”, pero “pueden desacreditarse por medio de la razón y eliminarse mediante la educación”. Lichtheim hace la importante observación de que los ideólogos franceses fueron los principales precursores del positivismo “No obstante el inherente escepticismo respecto a creencias compartidas, no ha sido seriamente cuestionado el poder del pensamiento racional. Casi un siglo más tarde, pese a sus rasgos autoritarios, el positivismo de Comte aún se fundamentaba en la misma creencia”.

Es fácil trazar la huella racionalista positivista en la teoría de sistemas, especialmente en los trabajos de Pepper y Laszlo para derivar áticas sociales a partir de una mística de la evolución de los sistemas, intentos que jamás van más allá de la fase programática, como le sucedió al mismo Comte. Uno puede suponer que los intentos de los teóricos de sistemas a lo largo de estos lineamientos, solamente pueden atribuirse al hecho de repetir una historia de la cual fueron ignorantes.

Otro significado del término ideología posee una mayor resonancia que su primera acepción; el significado surge de la concepción hegeliana-marxista, una concepción que reconocidamente ayudó a minar la fe racionalista en la razón. La concepción de la historia en Hegel, como algo que posee propósitos ocultos a los hombres, condujo a la idea de que los propósitos que los hombres pensaron que estaban siguiendo no constituían un verdadero sentido de sus acciones, y condujo directamente a la idea marxista de “falsa conciencia”. No era la conciencia de los hombres la que determinaba su existencia, Sino su existencia (social) la que determinaba sus conciencias. De esa forma la conciencia alienada de los hombres enmascara la realidad. De aquí no hay un gran paso hacia el concepto de ideología como una forma de conciencia que enmascara el juego de intereses.

Esta concepción puede desarrollarse hasta e! punto del relativismo extremo: todas las ideas, formas, conciencias e incluso el mismo conocimiento, constituyen reflejos de las realidades sociales. Estás formas no deben tratarse “en sus propios términos” sino que deben relacionarse con la matriz social que las generó.

Consecuentemente, con Lilthey y Weber la crítica de la ideología se volvió una forma de relativismo.

La combinación de historia y sociología hizo parecer cinc la conciencia no puedo trascender su horizonte temporal, ya que los conceptos impuestos sobre la materia bruta de la experiencia son en sí mismos históricos. Algo parecido había sido sugerido por Hegel y proseguido por Marx, pero fueron salvados del relativismo por la creencia de que tanto la naturaleza del hombre como la lógica de la historia aún podían comprenderse mediante un acto de intuición intelectual.

Debiera notarse que la filosofía de sistemas muestra alguna afinidad con la aspiración marxista-hegeliana de comprender, mediante un acto de intuición, tanto la naturaleza del hombre como la lógica de la historia; la primera por algoritmos antes que por métodos filosóficos o económicos, pero continúa siendo sólo una aspiración.

Lichtheim traza la evolución del concepto (le ideología a través de más ramificaciones de las que son inmediatamente relevantes para nuestros propósitos; aquí es apropiada la formulación de Karl Mannheim. La obra de Mannheim Ideología y utopía (1929) expone nuevamente todo el problema de la ideología en términos de la sociología del conocimiento, especialmente en términos del papel que juega un estrato particular de la sociedad, sus intelectuales, en la creación y transmisión de formas de conciencia. A partir del supuesto de que los conceptos & Mannheim son lo suficientemente conocidos como para no requerir una exposición detallada, deben enfatizarse aquí solamente tres puntos: sus conceptos de ideología, utopía y la función de la intelectualidad.

Con palabras de Mannheim: Al comienzo, el descubrimiento de las raíces situacionales y sociales del pensamiento…tomaron la forma del desenmascaramiento. Además de la gradual disolución de la concepción del mundo unitaria y objetiva, la cual en el simple hombre de la calle tomó la forma de una pluralidad de concepciones divergentes del mundo, y se presentó ante los mismos intelectuales como la irreconciliable pluralidad de estilos de pensamiento, introdujo en la mentalidad pública la tendencia a enmascarar las motivaciones situacionales inconscientes del pensamiento del grupo. La intensificación final de la crisis intelectual puede caracterizarse por dos eslogan semejantes a los conceptos de “ideología y utopía”, los cuales, debido a su significación simbólica, han sido elegidos como título para este libro.

El concepto de “ideología” refleja el descubrimiento que surge del conflicto político, particularmente aquel que en el pensamiento de los grupos gobernantes puede volverse tan intensamente interesado en mantener una situación que simplemente no es posible ver más allá de ciertos hechos que socavarían su sentido de dominación. En la palabra “ideología” está implícita la idea de que en ciertas situaciones el inconsciente colectivo de ciertos grupos oscurece la condición real de la sociedad, tanto ante sí mismos como ante los otros, y con ello estabiliza la sociedad.

La ideología, entonces, es tanto una forma de conciencia como un modo de interpretar y comprender al mundo, el cual justifica o mantiene relaciones de poder específicas.
En un sentido es postular las ventajas sociales en forma disimulada. La Utopía es exactamente lo mismo.

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LA TEORÍA DE SISTEMAS COMO IDEOLOGÍA

EL DESPLAZAMIENTO DE LA TEORÍA DE SISTEMAS

1.-La teoría de Sistemas como ideología popular

En la medida en que la teoría de sistemas abarca cada vez más áreas, su extensión  se vuelve más amplia, a la vez que su lenguaje se torna menos preciso; sus lazos con la teoría de la información, cibernética e investigación de operaciones se vuelven  menos explícitos, y cualquier conjunto ordenado de procedimientos rutinarios se le  conoce como “sistema”. En este momento la teoría de sistemas pierde sus lazos con  las disciplinas específicas y se convierte en un conglomerado imaginativo tomado de una gran variedad de fuentes.

Aquí la analogía formulada por Ida Hoos:

“…el enfoque, tal como lo encontrarnos ahora, recuerda tanto por su historia como por su constitución al fenómeno conocido corno “pudinga de Roxbury”. Esta formación se  encontró en un suburbio de Boston, Massachussets, fue producto de un movimiento glacial, el cual durante centurias arrastró, acumuló y luego incorporó un tipo de rocas bastante heterogéneo, todas colocadas en una matriz y solidificadas en una masa  aglomerada. Muchos fragmentos conservan todavía su identidad y carácter original;  algunas han sufrido metamorfosis en diverso grado. De igual manera, el enfoque de  sistemas es una especie de mosaico, hecho de trozos y piezas de ideas, teorías y metodologías de un cierto número de disciplinas, entre las cuales son discernibles – además de la ingeniería- la sociología, biología, filosofía, psicología y economía.

 

Cada disciplina tiene su propia concepción intrínseca y fundamental de sistema, conjuntamente con sus propias definiciones, principios, supuestos e hipótesis. Pero  hay una dinámica que las empuja conjuntamente, como las hace gernütlich y las  provee dé un parentesco mutuamente sustentador. Este consiste en su orientación y énfasis en la totalidad de la experiencia, entidad o fenómeno bajo consideración” Desde esta perspectiva, sistemas significa, en este paradigma, cualquier cosa que el
portavoz intente significar, independientemente de su procedencia original.

 

Jay Forrester

El trabajo de Forrester ha constituido una, influencia importante en la transmisión del pensamiento de sistemas en el nivel de ideología popular, tanto por sus propios escritos como por su asociación con el Club de Roma y su ahora ya famoso  documento “Los limites del crecimiento”, el cual se basa explícitamente en el trabajo  de Forrester. (“El prototipo del modelo en el que hemos basado nuestro trabajo, fue  diseñado por el profesor Jay Forrester)

 

 

2.-Dinámica mundial

Tal vez al encontrar que la ciudad es un problema demasiado limitado, Forrester ha dirigido su mirada al mundo corno un todo.

Cuando lo invitaron a una conferencia del Club de Roma en junio de 1970 en Berna, Suiza, se le pidió a Forrester que contribuyera al proyecto sobre la situación de la humanidad y que adaptara los modelos para la dinámica industrial y urbana a nivel  global. En julio de 1970 se invito al grupo a Cambridge, Massachussets, para examinar el enfoque dinámico de sistema del M.I.T., Forrester desarrolló consecuentemente el modelo dinámico del mundo basado en sus primeros estudios. Sus resultados se  incluyeron tanto en su obra Dinámica mundial como, con un mayor detalle, en el  documento ya famoso Los límites del crecimiento del club de Roma.

 

El club de Roma merece una ligera atención. Williams Watts lo describe como:

. . . una asociación internacional informal, con una cantidad de miembros que actualmente ha llegado aproximadamente a setenta personas de veinticinco  nacionalidades. Ninguno de sus miembros mantiene cargos públicos, ni tampoco el grupo busca expresar un punto de vista ideológico, político o nacional único. Sin  embargo, todos se unen por su fervorosa convicción de que los principales problemas  a los que se enfrenta la humanidad son de tal complejidad y están tan interrelacionados, que las instituciones y políticas tradicionales ya no son capaces de enfrentarlos ni incluso luchar con toda su capacidad.

 

Los miembros incluyen al Dr Aurelio Peccei (descrito como principal promotor) quien dirige una firma consultora para el desarrollo de la ingeniería y la economía y está  afiliado con las empresas Fiat y Olivetti; Hugo Thiemann, responsable del Instituto Batelle de Ginebra; Alexander King, director científico del OECD; Saburo Okita,  responsable del Centro de Investigación Económica de Japón,Tokio; Eduardo Peste,  de la Universidad Teológica de Hanover; Carroll Wilson del M.I.T.

 

 

El contenido del documento: Los límites del crecimiento, aunque esta desarrollado con  gran detalle, es simple de resumir; fundamentalmente es un desarrollo de los supuestos ma1thusianos La población es mayor que la provisión de alimentos, y el  crecimiento industrial puede terminar, en un siglo, con los recursos naturales. Además, todos los tipos de contaminación amenazan la cadena de la vida misma. El sistema  mundial se está acercando mucho, e incluso esta más allá de los límites de la seguridad y presagia el caos en una centuria como máximo. Por tanto, la sociedad mundial debe transformar su crecimiento incontrolado en la industrialización, consumo  y población, y convertirse en una sociedad en equilibrio, un sistema mundial estable “sin crecimiento”.

 

 

La estructura formal de su modelo se simulación es el mismo; ahora el contenido es un  conjunto de variables que miden la población, de los recursos, la contaminación y “calidad de vida”.Se eligieron cinco “clases” de variables bajo los encabezados:  población, inversión de capital, recursos naturales, fracción de capital dedicado a la  agricultura y contaminación. Dentro de cada una se encuentran agrupaciones de  variables, tales como tasas de nacimiento y muerte, consumo de recursos naturales,  etc. El problema mundial es el mismo que el problema urbano; cómo lograr estabilidad  y equilibrio. (Una variable importante, “calidad de vida”, se mide en términos estándar material de vida, provisión de alimentos, contaminación y sobrepoblación.  Aparentemente no requiere comentarios la arbitraria definición de calidad de vida en  estos términos).

 

 

Las conclusiones del informe del club de Roma, al igual que con el trabajo de Forrester, ha penetrado ahora la corriente principal de la opinión pública.

El trabajo ha tenido sus oponentes; los argumentos han estado sujeto a un detallado análisis en una cierta cantidad de obras, de las cuales aquí pueden mencionarse tres por su calidad: El síndrome del juicio final, de John Maddox, está dirigido  principalmente a las afirmaciones de que la vida está amenaza por la contaminación y que los recursos están a punto de agotarse. La retirada de los ricos de Peter Passell y Leonard Ross trata principalmente sobre la oposición al crecimiento económico.
Ningún trabajo se dirige fundamentalmente al aspecto de sistemas en cuanto al tema  de la población, contaminación o agotamiento de recursos naturales.

 

 

El análisis más detallado y cuidadoso del trabajo de Forrester es el ofrecido por el  equipo de investigación de la Unidad de Investigación en Ciencias Políticas de la Universidad de Sussex, é implica una réplica directa al club de Roma. Se denomina  Modelos de fatalidad. En este trabajo trece científicos- entre ellos economistas,  fisicomatemáticos, biólogos, científicos de la política y psicólogos sociales- hicieron un  minucioso análisis al informe del club de Roma, Sus críticas resultaron muy apropiadas ante las pretensiones de los teóricos de sistemas. Entre estas críticas, las  más importantes fueron las siguientes:

 

El modelo de Forrester falla al no incluir importantes mecanismos de retroalimentación  tanto tecnológicos como sociales, los cuales en el pasado resultaron importantes en la  producción tecnológica y el cambio social. Estos mecanismos fueron excluidos deliberadamente por considerarlos demasiado lentos para prevenir el desastre. Los modales, por tanto, son “ilusoriamente deterministas”. Y con tendencias fatalistas.

 

 

Los modelos emplean promedios mundiales tanto en parámetros como en relaciones entre parámetros. A su vez esto conduce a “suposiciones rígidas y poco realistas  sobre la estructura de las distribuciones en el sistema mundial. En consecuencia  puede resultar imposible hacer pronósticos razonables con un modelo tan totalizado”.

 

La técnica dinámica del sistema de Forrester es inflexible y contienen aproximaciones que conducen a considerables “errores”, los cuales puede ser significativos e influir en los resultados al presentarse circuitos sensibles de retroalimentación.

 

No se han considerado las técnicas estadísticas aprovechables, lo que hace difícil separar los efectos simultáneos de variables tales como alimentación, riqueza,  sobrepoblación, contaminación, tasas de natalidad y mortalidad. Cuando la base de  los datos es tan pobre y está sujeta aun número considerable de interpretaciones, los efectos tendenciosos pueden ser considerables.

 

No se ha resuelto el problema de la extrapolación;”durante la serie de programas,  algunos parámetros toman valores muy diferentes a lo del mundo real. Esto significa que numerosas tablas mejoradas tienen que extrapolarse más allá del rango de los datos disponible… Errores serios se produce con mayor probabilidad cuando las relaciones se suponen multiplicativas antes que aditivas, especialmente si todos los  errores están prejuiciados en la misma dirección. Además, el hecho de que un modelo parezca apropiado, dentro de un cierto rango a los datos históricos, no es garantía de  la validez del modelo dentro de ese rango, menos aún un indicador de que pueda  usarse para extrapolaciones. Muchas combinaciones diferentes de mecanismos pueden dar origen a las mismas configuraciones para unas pocas variables importantes. Los errores (…) pueden compensarse unos a otros dentro del rango  adecuado.

 

( …) pero pueden continuar haciendo fuera del mismo .

Durante los últimos 100 años se han hecho predicciones acerca del inminente fin de  los recursos naturales (acero, oro, cobre, etc.), sin embargo las innovaciones tecnológicas han desmentido continuamente tales predicciones, y continúan haciéndolo en formas ignoradas por el modelo, el cual también ignora el porcentaje  continuo de nuevos descubrimientos.

 

 

Una variedad de supuestos construidos en el modelo son demostrablemente falsos. Entre ellos el hecho de que los minerales de baja calidad de importantes materiales no  existen en grandes cantidades; que hay pocas áreas geográficas que quedan sin  explorar; “ los países explorados aún producen sorpresas”.

 

 

El modelo de Forrester supone que el agotamiento de recursos será una de las principales formas de “colapso” ; la principal razón aquí es el supuesto “de recursos disponibles económicamente fijos, y de una disminución de recursos tecnológicos. Ninguno de estos supuestos es históricamente válido… Meadows consideró este tipo  de posibilidad y se encontró que sin embargo sucede el colapso porque los recursos disponibles están fijos. Hemos erguido que son finitos (no fijos) pero lo que está disponible en la corteza terrestre es (casi) infinitamente mayor que lo que de hecho se  conjeturó que existía en el mundo” Si solamente ocurriesen incrementos muy modestos en la proporción de recursos descubiertos, reciclaje y economía de uso, entonces sería rechazada la modalidad de colapso del mundo” y no habría ningún  agotamiento en las reservas disponibles.

 

El subsistema de la población es altamente insensible ante el actual comportamiento, el subsistema del capital supone permanentemente relaciones inflexibles y constantes, el cual sobreestima y aniquila los modos de conducta típica del modelo. Excluye la posibilidad de respuestas flexibles y adaptadas a las circunstancias cambiantes, una  de las principales características de la conducta real de la economía en el mundo. El  modelo del M.I. T. ha partido desde su propio objetivo declarado de hacer un modelo  del capital físico. La ha hecho de un modo tal como para ser un supuesto extremadamente improbable sobre la vida del capital, basado en los datos de cuentas nacionales durante un año solamente.

 

 

En relación con los enfoques generales adoptados por Forrester y Meadows, el equipo  de Sussex observa:

Aunque Forrester merece crédito por su original formulación del modelo mundial, el  mundo surge insatisfactoriamente de nuestro examen (…) debe considerarse insatisfactorio (…) porque los resultados son tan sensibles a la inclusión de pequeños cambios tecnológicos y descubrimientos de recursos (realmente es lejana la amenaza  de una pronta catástrofe debida limitaciones físicas ), que parece que se han omitido del modelo algunos factores muy importantes (…) en las condiciones que contempla
Forrester las catástrofes locales podrían ocurrir mucho antes que lo predicho para el  “colapso” del mundo 2. Por tanto los resultados del mundo 2 no son tan solo algo tan  invariante como para incluirlos en las “respuestas convencionales a los problemas económicos y sociales”, como Forrester ha proclamado, sino que tan poco serían  invariantes como para incluirlos en una estructura mundial más realista…

 

A la luz de lo que se ha dicho anteriormente, la naturaleza categorica de algunas de las  afirmaciones y conclusiones de Los límites del crecimiento quedan abiertas a unas críticas muy severas. Afirmaciones como: “en los próximos cien años se alcanzarán  los límites del crecimiento en este planeta “; “el modo de conducta básico del sistema  mundial (es el mismo) aún si suponemos cualquier número de cambios tecnológicos  en el sistema “. “Incluso las estimaciones más optimistas de los beneficios de la tecnología en el modelo no previeron el último deterioro de la población y la industria,  o de hecho, no ayudaron a posponer en ningún caso el colapso más allá del año  2100”. Este tipo de afirmaciones no puede resistir un examen. Tampoco es confiable la  afirmación de que “no esperamos que nuestras conclusiones generales se vean sustancialmente alteradas por futuras revisiones “.

 

 

El equipo de Sussex está consciente del fundamento ideológico del informe del club de  Roma; Harvey Simmons (en el capítulo 13 de su obra “Dinámica de Sistemas y Tecnocracia “) traza un paralelo entre el movimiento tecnocrático de la década del 30 y el enfoque de Forrester y Meadows .

 

Primero, está la creencia que las técnicas de ingeniería pueden emplearse para indicar  tanto el origen de nuestros problemas como algunas posibles soluciones. Segundo, hay un escepticismo compartido acerca de la habilidad del ciudadano para  comprender mediante procesos ordinarios tanto la naturaleza como la posible solución  a estos problemas. Tercero, hay una relación entre los científicos y una desinteresada, aunque prominente e influyente, élite; en el caso de la tecnocracia, ésta élite estuvo
compuesta por administradores; en el caso del grupo dinámico de sistemas, y especialmente en la década del 70, esta élite estaba integrada por individuos que  estaban en la categoría más alta en instituciones intelectuales: institutos de  investigación, fundaciones o firmas administrativas consultoras. Cuarto, hay una inmensa, y en consecuencia dramática simplicidad del análisis. Quinto, ya que ambos  grupos comparten ciertas cualidades mesiánicas- una fe común, objetivos compartidos dentro del grupo, e incluso un deseo proselitista – fácilmente pueden verse como movimientos.

 

Simmons ha hecho notar la naturaleza profética del movimiento al indicar la falta de  bases empíricas en el trabajo de Forrester.

Uno de los problemas con el trabajo de Forrester (Dinámica Urbana) …es que  virtualmente no proporciona evidencia para fundamentar sus ideas . Forrester admite que ha sido criticado por construir un modelo de un sistema urbano sin ninguna  relación aparente con la literatura sobre sistemas urbanos, pero se excusa de ello al  sostener que “el libro está basado en cuerpo de conocimientos diferentes y en aquellos que conocen el panorama urbano de primera mano, de mi propia lectura de la prensa pública y económica, y de la literatura sobre la dinámica de los sistemas  sociales de los cuales se dan referencias”. (La Literatura sobre la dinámica de los sistemas sociales se compone de seis referencias, todas publicadas por Jay W.  Forrester. Son las únicas referencias en todo el libro.)

 

Simmons señala el mensaje utópico dentro del mensaje; una vez que se abandone la  persecución del crecimiento económico, finalizará la furiosa batalla, y el hombre buscará su lado “espiritual” : florecerá la educación, el arte, la música, la religión y la  investigación científica.

 

 

Al igual que Kart Marx, el gran profeta de la salvación del mundo mediante la lucha  mundial, sus visiones apocalípticas del futuro inmediato están templadas por la  brillante imagen de una utopía difícilmente discernible debido al fuego y al azufre que  braman en el primer plano histórico. Esto no es denigrar en ningún sentido las creencias de la escuela de Forrester- Meadows, sino sugerir que también ellos, pese a  la apariencia superficial de neutralidad y objetividad científica, nos traen un mensaje que sólo puede comprenderse totalmente en el contexto de sus propias creencias, valores, supuestos y metas.

 

El epitafio más apropiado está en las palabras con que concluye Marie Jahoda en  “Postdata sobre el cambio social “

 

¿Qué queda, en consecuencia, de los esfuerzos de Forrester y Meadows?

Nada, creemos, que pueda ser usado inmediatamente para la formación política de los que toman decisiones; una técnica, una promesa entre muchas- la dinámica de sistemas- que necesita mejorarse; pero sobre todo un desafío a todos los que se  interesan en mejorar el futuro del hombre.

 

Pese a la superficialidad – y aún falsedad- del enfoque de sistemas de Forrester y Meadows, o quizá debido a ello, el movimiento “ecológico ambiental”, y con él el del anticrecimiento, se han convertido en movimientos populares influyentes,  especialmente en la opinión pública y, a través de ésta, en la legislación”.

 

De esta forma, en diversos grados, desde el estudiantil, intelectual, pasando por el científico-rey hasta el de la cultura popular la teoría de sistemas ha surgido de una u  otra forma como un “movimiento” intelectual y una fuerza social todavía quedan por  interpretarse sus significados.

 

3.-Aplicaciones de la Teoría de Sistemas

Desde sus orígenes la teoría de sistemas se ha difundido a un cierto número de campos e incluso llegó a tomar el carácter de una moda popular. En el aspecto  profesional han aparecido defensores del enfoque de sistemas en campos tales como  la psiquiatría y el psicoanálisis, trabajo social, teoría de las organizaciones y planeación urbana; a nivel de cultura popular los ecólogos”, planificadores de  población y quienes se oponen al crecimiento económico comenzaron a hablar del mundo de sistemas en términos cibernéticos.

 

Pero cuando la teoría de sistemas se “desplazó” a estos campos adquirió significados nuevos y en cierta medida perdió unos y al mismo tiempo conservó los vicios  dominantes de los teóricos de los sistemas. El término sistema, cuando se mueve en  nuevos terrenos se torna aún mas vago en su definición e impresionante en su uso, siendo empleado a veces en el sentido de sistema abierto de von Bertalanffy, a veces en el sentido de la teoría de las comunicaciones cibernéticas, otras (por ejemplo en la investigación de operaciones) en el sentido de modelos de simulación, y menudo  como combinación de todos.

 

La descripción que sigue, en consecuencia, debe perder algo de precisión en la medida en que estos significados se confunden en la corriente de una ideología popular. Pero los “vicios dominantes” que mencionamos anteriormente permanecen  sin cambios: una debilidad por las propuestas programáticas asociada a una escasez de resultados concretos; una inclinación por fórmulas abstractas esquemáticas y
diagramas que tienen poca aplicación práctica; peticiones de principio fundamentales que toman la forma de un cambio irregular y presumiblemente invisible desde los  “sistemas” concretos en toda su plenitud y complejidad, hasta os modelos formales cerrados que se basan en “supuestos simplificadores”,algo que no esperábamos notar:  y finalmente, la ausencia de Ira- bajo concreto hecho más allá del refinamiento del  sistema mismo.

 

Psicología, psiquiatría, psicoanálisis

Algunas de las primeras formulaciones del enfoque de sistemas de hecho ocurrieron dentro del campo de la psicología. Wolfgang Koehler y Andras Angval, ambos  psicólogos de orientación filosófica, fueron los primeros que contribuyeron a este  movimiento. Koehler, en su obra El lugar de los valores en el mundo de los hechos,  ofreció una formulación psicológica de los sistemas de personalidad abiertos y cerrados, en la cual arguyo contra el equilibrio mecánico, basando una parte de su  razonamiento en el trabajo de Cannon. Koehler arguyó contra “el principio mecánico” en psicología de un modo estrechamente análogo a la clásica presentación de von  Bertalanffy. De un carácter similar es la obra Fundamentos paro una ciencia de la personalidad de Angyal. Al igual que Koehler, Angyal trabajó dentro de la tradición de  los psicólogos de la Gestalt y se mostró partidario de “una estructura más amplia de referencia teórica para integrar los múltiples aspectos de la naturaleza humana y de la  conducta en una perspectiva unificada del hombre”; su enfoque fue “holístico” (el termino se adaptó de la obra de J. C. Smuts, Holismo y Evolución). Éste fue el  principio organizado de la psicología; el enfoque holista de la personalidad  desarrollaría “formulaciones más especificas y positivas”; desarrollaría un “método de  síntesis definido” de acuerdo con reglas específicas; además, no tomaría conceptos de  la fisiología o la psicología, sino que desarrollaría sus propios conceptos.

 

Los teóricos de sistemas han surgido recientemente en las profesiones siquiátricas y psicoanalíticas, así como también en las actividades de terapia familiar, en sí mismo  un producto del psicoanálisis; y también aquí han aparecido los libros y artículos de divulgación.. Emanuel Peterfreund en su obra Información, Sistemas y Psicoanálisis  introdujo el mensaje de sistemas en el área psicoanalítica excepto el paradigma del vocabulario de sistemas y el fervor científico.

 
Rehabilitación social
Un programa para introducir los conceptos de sistemas en la rehabilitación social ha  sido establecido por Mary Paul Janchill con un lenguaje virtualmente idéntico. Se considera que la rehabilitación social está basada en el concepto de “persona-en- situación”; luego de revisar la historia de la teoría de la rehabilitación social desde las primeras formulaciones (década de 1920) de Maty Richmond, así como la incorporación que hace Gordon Hamilton de la teoría freudiana a la práctica de la  rehabilitación social, Janchill propone a la teoría general de sistemas como el marco  de referencia que más probablemente resultara fructífero en el campo, como un  “puente necesario entre la teoría psicoanalítica y la teoría de la ciencia social”. Ofrece una lista familiar de las características de sistemas que resultan de utilidad en la rehabilitación. Los sistemas se caracterizan por la incorporación de energía, por gastos y salidas, entropía negativa entrada de información, retroalimentación, codificación, estados constantes, homeostasis, equifinalidad, etcétera.
La teoría general de sistemas ofrecería enriquecería, ventajas adicionales, entre otras una evolución menos normativa, menos valorativa, en vista de que el actual modelo  de enfermedad, con su referencia de la patología, es más valorativo; la teoría de  sistemas, sin suponer patologías, busca localizar las fuerzas que actúan sobre el  individuo; enriquecerá la comprensión de la sintomatología al comprender los síntomas  en términos de sus funciones mediante los sistemas.

 

La teoría de sistemas, la cual “ha tenido mucho que ofrecer a la diversas disciplinas científicas, también puede servir en el trabajo social para resolver “el conflicto perenne de la sociedad y el individuo, con el resultado de que el concepto de persona en- situación puede creer en significado y práctica efectiva”.

 

El enfoque de sistemas ha resultado atractivo al nuevo movimiento de terapia familiar, el cual ve al individuo como parte de una red o sistema de los procesos cognoscitivos  y afectivos generados por su familia. Se considera que no sirve de mucho tratar al  individuo independientemente de esta red; por lo que se adopta sin reservas el vocabulario de la teoría de sistemas

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LOS POSTULADOS SOCIALES DE LOS TEÓRICOS DE SISTEMAS

1. Bases para la Filosofía de sistemas:

1.1 Concepto de filosofía:
Ciencia que trata de la esencia, propiedades, causas y efectos de las cosas naturales.
Conjunto orgánico de ideas y postulados filosóficos que caracterizan a un determinado  autor, escuela, etc. Conjunto de doctrinas que con este nombre se aprenden en los institutos, colegios y seminarios. Conjunto de principios que se suponen o establecen para ordenar determinados hechos.
La filosofía es una actividad teórica que consiste en reflexionar y comprender qué es y cuál es el sentido, bien de un concepto o aspecto más o menos relevante en nuestra experiencia del mundo (la libertad, la sociedad, el lenguaje), bien de la realidad o del  ser en general.
Tres son al menos los rasgos esenciales de la actividad filosófica:
a) se trata de un discurso propiamente reflexivo, racional (no retórico o mitológico)
b) se ocupa fundamentalmente de conceptos o categorías, más que de fenómenos o  experiencias inmediatas, y
c) genera un conocimiento específico, basado no en la objetividad de ciertas leyes (como en el caso de la ciencia), sino en la tradición de ciertas cuestiones, esto es, en el conjunto de textos y autores ligados a un problema o perspectiva teórica común.
Sí tomamos en cuenta los conceptos de filosofía, cabe determinar si es pertinente construir una filosofía de sistemas.

1.2 Teoría general de sistemas de Von Bertalanffy:
El principal intento de una síntesis filosófica es la Teoría General de sistemas, fundamentos, desarrollo, aplicaciones de von Bertalanffy.  Señala que la teoría de sistemas es una innovación… que trasciende
ampliamente los problemas y demandas tecnológicas, una reorientación que se  ha vuelto necesaria en la ciencia en general y en la gama de disciplinas que van desde la física y la biología hasta las ciencias sociales y del comportamiento y la filosofía. Con grados diversos de éxito y precisión, es operativa en varias esferas, y anuncia una nueva concepción del mundo de considerable impacto. En la “ciencia de sistemas”, el estudiante recibe un entrenamiento técnico que hace de la teoría de sistemas –concebida originalmente para superar la especialización excesiva- una más de los cientos de especialidades académicas. Más aún, la ciencia de sistemas, entrada en la tecnología de computadoras, cibernéticas, automatización e ingeniería de sistemas, para hacer de la idea de sistemas otra técnica más –y en realidad la última- para adaptar aún más al hombre y la sociedad en la “megamáquina”.

1.3 La síntesis filosóficas de Ervin Laszlo:

Ervin Laszlo, un filósofo contemporáneo de la teoría de sistemas, viene a ser el principal representante del pensamiento de sistemas en términos filosóficos. La manifiesta intención de Laszlo de incluir la teoría de sistemas en un sistema filosófico general, el que serviría como instrumento para “polarizar la escena teórica contemporánea del mismo modo que un imán polariza un campo de partículas cargadas: ordenando los segmentos que anteriormente se encontraban dispersos en un arreglo significativo”.
1.2.1 Las bases para la filosofía de sistemas de Laszlo, señala que necesita volver a la filosofía sintética como una medida correctiva a su énfasis excesivo  en la filosofía analítica, la que ha producido “un incremento en la lógica, pero un decremento en la sustancia. La filosofía analítica por sí misma se ha apartado de los datos empíricos actualizados y necesita nuevos canales mediante la síntesis de información científica proveniente de fuentes no filosóficas.

 

Los filósofos deben salirse de los modos habituales y volver a una filosofía  sintética, aunque cuidadosamente razonada.

Hay razones tanto intrínsecas como extrínsecas para una filosofía semejante.
El análisis requiere una especialización en campos de investigación aún más  específicos y aislados; pero el mundo no consiste en retazos aislados, los retazos interactúan unos con otros. El estudio de la química da origen a  insecticidas, los insecticidas producen efectos ecológicos, económicos, sociales, humanos y políticos.

 

Somos parte de un sistema natural interconectado y a menos que los  “generalistas” informados realicen su tarea de desarrollar teorías sistemáticas sobre los modos de interconexión, nuestros proyectos de corto alcance y  controles limitados pueden llevarnos a nuestra propia destrucción.

 

Laszlo señala todavía hay otra tarea crucial esperando una filosofía sintética:  encontrar una respuesta al sentido de la vida. Las denominadas sociedades “avanzadas” del planeta, que han provisto a sus habitantes con bienestar material y han apartado a muchos de ellos de la agobiante lucha por la
existencia, encuentran que están atrapadas en un vacío existencial, sin razones significativas para vivir.

En el esquema de construir la filosofía de sistemas, ante todo, es necesario adoptar ciertas presuposiciones básicas sobre el mundo:
a) El mundo existe
b) El mundo, al menos en algunos aspectos, está ordenado inteligiblemente (abierto a una indagación racional).

Una vez admitidos, estos supuestos nos permiten escapar de la atadura epistemológica en la que permanecen muchos filósofos modernos a la vez que  nos permiten el “mapeo racional del mundo empírico”; puede comenzarse a construir la teoría. Pero también son necesarios ciertos supuestos secundarios:
a) El mundo está inteligiblemente ordenado en dominios especiales.
b) El mundo está inteligiblemente ordenado como un todo.

 

Los especialistas tienden a adoptar el primero, considerándolo como un “hecho  de la naturaleza”; los generalistas favorecen el segundo. El autor cita a Whitehead para recalcar que cada proposición refiere a un universo que manifiesta algún carácter metafísico sistemático. Jamás podremos saber si algunos de estos supuestos o ambos son verdaderos, pero permiten la  construcción de teorías racionales y pueden considerarse que tienen un potencial heurístico.
Por consiguiente, los conceptos de sistemas pueden pensarse en términos de  un metalenguaje general del discurso científico… los términos de sistemas  generales hacen más fácil reconocer similitudes que existen en sistemas de diferentes tipos y niveles.

Laszlo confía que en la filosofía de sistemas pueda originar un lenguaje que, mediante conceptos y términos especializados, unificará las disciplinas  actualmente separadas. Apoya las investigaciones sistemáticas y constructivas que se basan “en el supuesto del orden general en la naturaleza”.

Además, la filosofía de sistemas es el siguiente paso lógico en el lento progreso de la filosofía capaz de desarrollar esta tarea, la que comenzó con la  filosofía de los universales de Platón, las categorías de Aristóteles, la  metafísica escolática de la Edad Media y la filosofía de los procesos modernos.

 

La filosofía de sistemas reintegra “el perdurable concepto de universales con  procesos transitorios en una esfera de sistemas invariantes no bifurcados y diferenciados jerárquicamente como las realidades últimas de la naturaleza  estructurada.

 

Pero ahora, además de las nuevas disciplinas mencionadas por von  Bertalanffy (teoría general de sistemas, cibernética, información, decisiones,  teoría de juegos y otras), Laszlo quiere añadir a la lista la filosofía de sistemas, la primera formulación detallada y autocrítica de la concepción totalista de los  sistemas “como el paradigma de la teoría general en el pensamiento  contemporáneo.

 

1.4 El método de la filosofía de sistemas:

La teoría general de sistemas representa una nueva concepción del mundo. La  filosofía a desarrollarse es de perspectiva. La síntesis de los sistemas generales  consistirá en la construcción de modelos de modelos. La concepción del mundo que aquí se ofrece es un modelo semejante, delineado mediante constructor  potencialmente cuantificables cites características generales recurrentes del universo
científicamente observables.

 

Se construyen tales modelos usando dos estrategias básicas:
a) una estrategia observa el mundo, tal como lo encuentra y hace afirmaciones sobre regularidades observadas.
b) La segunda estrategia, axiomática, imagina todo el conjunto de sistemas  posibles y busca reducirlo a una dimensión más razonable.

 
1.4.1 La jerarquía como principio universal

Laszlo considera el concepto de jerarquía como un principio universal que opera en  todos los ámbitos: naturaleza inorgánica, vida orgánica, vida social y el cosmos.  Señala que desde su punto de vista, dondequiera que se produzca un desarrollo,  tomas formas jerárquicas. Incluso se ha demostrado matemáticamente que los sistemas jerárquicos desarrollan más rápidamente sus componentes que los no  jerárquicos.

 

El concepto de jerarquía provee a Laszlo de un marco de referencia a partir del cual  contempla el universo entero, en la base de la jerarquía se encuentra la variación  espacio-tiempo.

 

2.- La teoría de sistemas en las ciencias sociales:

2.1 Los sistemas y las ciencias sociales: la influencia de la teoría de sistemas en la sociología, ciencia política y antropología, ha contribuido a una mejor demarcación  entre estas disciplinas en áreas específicas donde se relacionan. La influencia de Talcote Parsons en la ciencia política ha sido al menos tan importante como su  influencia en la sociología.

 

El más reciente movimiento cibernético de sistemas ha originado respuestas en todos estos campos. Como resultado de estas influencias mutuas y traslape han hecho algo  arbitrarias las diferencia entre las distintas áreas, especialmente desde el punto de vista de sistemas.

 

 

2.2 En sociología: la sociología de Parsons data de la década de 1930, la cibernética y otras surgieron en la década de 1950, puede correlacionarse aproximadamente  con el surgimiento de la computadora. Además, los defensores del último  movimiento de sistemas han sostenido que su enfoque difiere significativamente  en numerosos puntos del de Parsons;

2.3 Sociología es la ciencia que estudia la realidad social en todas sus formas y aspectos: fenómenos, relaciones, estructuras, sistemas, actitudes y conductas sociales, lo mismo en las grandes agrupaciones humanas que constituyen las sociedades globales que en los grupos sociales particulares de todo tipo. Temas básicos de la sociología son: las clases sociales, la estratificación social y la movilidad social, el Estado, la comunidad, la familia y las relaciones de género (hombre/mujer), la ciudad y el campo, la burocracia, las migraciones, las  relaciones laborales y la organización del trabajo, la sociedad del consumo y el ocio, entre otros.

 

Por los puntos expuestos, se manifiesta la relación indispensable entre la  Sociología y la Teoría de Sistemas, porque el conocimiento no se puede tratar los  temas que la integran en forma aislada

 

2.4 La perspectiva general de sistemas: Buckley, presenta la teoría general de  sistemas, como el próximo paso del pensamiento sociológico y como el lógico  heredero de los desarrollos previos.

 

2.5 La teoría de sistemas en la ciencia política, el sistema político, entonces, es más  un llamado para una teoría de sistemas que una teoría de sistemas propiamente  dicha.

 

 

La Política es el conjunto de instituciones (ideas, creencias, usos y prácticas sociales) relacionadas con la administración de los asuntos públicos y con el  poder, se refiere a los gobernantes y su autoridad y a las relaciones de éstos con los gobernados. Ciencia también llamada politicología, que estudia los fenómenos  políticos, la organización y funcionamiento de las instituciones políticas y del  Estado. La ciencia política se basa en el análisis de los fenómenos, los hechos y  los sistemas políticos, el lenguaje político, las relaciones entre las actividades políticas y las económicas, las ideologías políticas.

 

 

Del análisis del concepto de política, podemos expresar que como todo conocimiento integral, también tiene una relación directa y estrecha con la teoría  de sistemas.