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EMPRESAS INTERNACIONALES Y EMPRESAS MULTINACIONALES

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Cabe destacar que nuestro derecho no se ha ocupado de definir la empresa multinacional, las elaboraciones doctrinarias son muy pocas, y las jurisprudenciales son casi inexistentes. Esto ha traído como consecuencia que la mayoría de los conceptos sean más económicos que jurídicos.

Ante tal carencia es de vital importancia, la ubicación conceptual de la noción de empresa multinacional. Si tal concepto estuviera regulado legislativamente o estructurado por la doctrina, tales normas y principios podrían servirnos para elaborar la noción jurídica de empresa multinacional y tratar con ello de solucionar los problemas que a su respecto se plantean.
Bien resulta evidente que la especie empresa multinacional pertenece al genero “Grupo De Empresas “que ha sido designado también como conjunto económico. Los autores sostienen que la multinacional es un especie de grupo económico es decir un grupo de empresas con actividad multinacional.
MORGENSTERN Incluye los problemas laborales de las multinacionales entre los problemas laborales suscitados en los grupos de empresarios.
ROBINSON, define las empresas multinacionales (firmas, conglomerados, corporaciones, trasnacionales, etc.). “Un sistema de producción o prestación de servicios, integrado por unidades localizadas en distintos países, que responden a estrategias centralmente planificadas en una casa matriz cuyo control se basa preeminentemente aunque no exclusivamente en la propiedad de todo o parte del capital de las subsidiarias, y que a su vez es poseída y gerencia da por ciudadanos del país donde tal matriz tiene su domicilio.”
En base a estos conceptos puede decirse que la empresa multinacional reúne dos elementos: el grupo de empresas y la actividad internacional (o en territorios de varios estados) por lo cual las multinacionales no son otra cosa que “un conjunto económico distribuido internacionalmente.”

La pregunta que debemos hacernos es ¿Qué es un grupo de empresas? Es el conjunto de empresas, formal y aparentemente independientes, que están, sin embargo recíprocamente entrelazadas, al punto de formar un todo complejo pero compacto, en cuanto responde a un mismo interés. De lo anterior se desprende que existe una unidad profunda bajo la pluralidad de personas aparentemente distintas. Por ello el grupo se convierte en definitiva, en la única y verdadera empresa subyacente.

Se considera que existe un grupo de empresas cuando estas se encuentran sometidas a una administración o control común y constituyan una unidad económica de carácter permanente, con independencia de las diversas personas naturales o jurídicas que tuvieren a su cargo la explotación de las mismas.
Elementos para que se presuma un grupo de empresas.

a) Existiere relación de dominio accionario de unas personas jurídicas sobre otras, o cuando los accionistas con poder decisorio fueren comunes;
b) Las juntas administradoras u órganos de dirección involucrados estuvieren conformados en proporción significativa, por las mismas personas.
c) Utilicen una idéntica denominación, marca o emblema; o
d) Desarrollen en conjunto actividades que evidencien su integración.

Cabe señalar que el concepto de grupo de empresas, puede y debe ser aplicado para las empresas multinacionales, aun en ausencia de texto legal expreso, ya que así se trata de evitar que mediante el recurso de constituir diferentes personas jurídico-colectivas, se eludan las responsabilidades laborales, ya que al decir que la empresa multinacional es el conjunto económico extendido internacionalmente se permite decir a la vez que la empresa es el conjunto, al tener que establecer si la empresa es la casa matriz o alguna de las filiales, o el conjunto de todas estas, sin duda alguna que la opción correcta es esta ultima.

Todo lo anterior nos lleva a una conclusión y es la unidad laboral del conjunto económico multinacional, la jurisprudencia francesa ha sostenido que a pesar de que en ciertos casos en el pleno comercial, las sociedades jurídicamente disímiles permanecen siendo distintas, en el derecho social esas mismas sociedades jurídicamente diferentes son consideradas, como constituyendo una unidad económica asimilada a una sola y misma empresa, enmarcado todo esto dentro del principio de primacía de la realidad, porque puede sostenerse que la pluralidad de la empresa multinacional es en definitiva, una creación del derecho que fracciona artificialmente una unidad real preexistente.

También el principio de la continuidad incide en la consideración unitaria de la empresa multinacional, ya que se deben computar en un único periodo de antigüedad los lapsos en que el trabajador ha prestado servicios en filiales de un mismo grupo empresario, así como también se debe dejar claro que persiste la misma relación de trabajo en los procesos de concentración y fusión de empresas de la misma o diferentes nacionalidades.
Elementos característicos de las Multinacionales
Es importante destacar que no basta con que un país tenga recursos naturales, mano de obra barata o mercados atractivos para que se produzca la inversión extranjera. Pues es necesario que las firmas que inviertan en él sean propietarias de ciertas técnicas, habilidades y recursos que a otras firmas no les sea fácil obtener. Esto, sin embargo, tampoco es suficiente para explicar las inversiones extranjeras. Hace falta también, que las firmas obtengan beneficios de llevar a cabo por si mismas estas actividades en otros países y que estos beneficios de venderle o alquilarle sus ventajas privadas a firmas locales. De no darse esta ultima condición, gran parte de las inversiones serían sustituidas por relaciones contractuales entre firmas compradoras y firmas vendedoras dependientes entre sí.

Tratemos de visualizar tres componentes comparándolos entre sí, en base a las distintas modalidades de producción internacional que conllevan las inversiones extranjeras:

a) la importancia de diferenciar tres tipos de inversiones extranjeras, ya que con cada tipo varían los elementos centrales a considerar y las conclusiones.
b) Es obvio que una política publica general sobre inversiones y empresas extranjeras tendrá efectos diferenciales sobre distintos tipos de empresas extranjeras, ya que éstas probablemente tendrán diferentes motivos, características, incentivos y consecuencias en relación al país.
c) Puede darse una fragmentación del fenómeno, sin proveer esquema conceptual que permita una integración rigurosa y más general de los distintos elementos teóricos de los que hace uso. De esta manera, el esquema corre el peligro de ser abrumado por la multiplicidad y variedad de casos especiales, cuya incorporación al enfoque lo transformarían en un modelo casuístico y particular.

Caracteres de las inversiones extranjeras
Concebida La Empresa Multinacional, como un grupo de empresas operando en varios territorios nacionales, procuraremos distinguir entre los caracteres esenciales, que son aquellos que se dan siempre, necesariamente, en toda empresa multinacional, de los caracteres no esenciales o contingentes, aquellos que si bien es común que existan, no siempre se presentan, indispensablemente, al concepto teórico de empresa multinacional.

Caracteres Esenciales:

  1. Pluralidad de componentes: autonomía formal o aparente de los mismos: Si todo grupo económico es un conjunto de varias empresas o sociedades aparentemente independientes aunque económicamente unidas, también las empresas multinacionales revisten este carácter. Su propia difusión a lo largo y ancho de varios territorios estatales, es una de las circunstancias que inciden a veces para que estas entidades se descompongan en varias sub.-unidades; otras veces, el proceso se realiza al revés, por concentración.
    La pluralidad en cuestión puede llegar a manifestarse en la existencia de personalidades jurídicas diferentes en cada componente. Cada uno de estos puede ser una empresa o una sociedad, ya que, si bien lo más común es que la empresa multinacional tenga forma societaria nada impide que se componga de una empresa principal que detente varios establecimientos o sucursales dependientes en el extranjero. Pero esta pluralidad de componente y esta autonomía de los mismos, es más aparente, o mejor dicho, más formal o puramente estructural, que económica, real o funcional.
  2. Relación entre los componentes: subordinación o coordinación: Aún admitiendo que la empresa multinacional puede estar compuesta de personas jurídicas de alto grado de autonomía, éstas se encuentran íntimamente relacionadas entre sí por un vinculo de coordinación o de subordinación. En general, esa relación es de subordinación, existiendo un control de la empresa matriz sobre sus filiales. A pesar de esto se estable una contradicción entre autonomía y control. De todos modos, esa contradicción no es tal, y ello, por dos razones:
    A) primero porque en nuestro concepto el problema no se da en los grupos por coordinación; y
    B) en segundo lugar, porque aún respecto de los grupos de subordinación, el control no siempre se ejerce, y porque en definitiva este problema del control se resuelve en la vida interna del grupo mientras que en la presunta economía se utilizan en las relaciones del grupo con terceros.
    Sin embargo se puede definir el control como el vinculo de dominación entre los participantes del grupo, en mérito al cual, uno de ellos adopta uno posición dominante sobre los demás, que quedan, en alguna medida, subordinados a aquél. El control es la posibilidad de una influencia dominante de una empresa sobre otra. Por ello se debe distinguir ente control interno o societario: en el que utiliza las técnicas provista por el derecho de las sociedades, es decir, el que se expresa a través de las participaciones accionarías o de otros mecanismos societarios; y el control externo o contractual, que a su vez sería el control directorial o por actuación gerencial, que es la que se derivaría de la coincidencia de los directores de las diversas empresas del grupo o de la dominación ejercida a través de la designación de tales directivos. Esta forma de control no tiene autonomía teórica respecto de las otras, ya que esta dominación personal, se obtiene necesariamente, utilizando un mecanismo societario o un mecanismo contractual.

Por otra parte, entre concentración (grupo de empresas) y control (dominación) existe a la vez, un parentesco y un paréntesis. Un parentesco porque todas las formas estables de dominación de una empresa sobre otra, lleva a la configuración del conjunto económico. Y un paréntesis, por que la inversa no es exacta: no todo conjunto económico responde a la idea de dominación. Puede haber otro vínculo entre los componentes del grupo.

  1. Unidad Subyacente: Si bien puede verse una empresa en cada uno de los componentes del grupo, éste, a su vez puede ser concebido como una gran empresa; siendo el grupo la expresión de una unidad económica, determinada por la estrecha vinculación (unión) de sus partes componentes, la aparente autonomía de estas partes no podrían (ni deberían) impedir el reconocimiento de tal unidad. La unidad del grupo viene a ser la consecuencia inevitable de su propia conformación, ya que la dispersión internacional implica un nuevo tipo de mando, más descentralizado que el de la empresa común local, pero que en última instancia, queda limitada por la necesaria coherencia que debe mantener la estrategia global del grupo.
    Entonces la unidad está dad por el interés o realidad económica subyacente y por la estrategia única de la decisión a la cual se someten las partes integrantes del grupo, sea espontáneamente mediante la colaboración, sea compulsivamente mediante la subordinación.
    En efecto, existe el riesgo de que la noción de persona jurídica se pueda transformar en un mascara que oculte la verdadera naturaleza del ser y del interés que es su soporte. Esta evidencia a puesto en crisis la noción de personalidad jurídica y dio lugar a la teoría según la cual el carácter instrumental de la personalidad jurídica admite la posibilidad de que la misma sea apartada o traspasada para alcanzar el sujeto o interés real escondido tras ella, al menos, cuando la personería en cuestión determine una situación no arreglada a derecho.
  2. Solidaridad: Existe casi un completo acuerdo en postular la solidaridad del grupo por las obligaciones contraídas por cualquiera de los componentes del conjunto. Nos parece que estas afirmaciones deben ser objeto de algunas precisiones: a) no creemos que la solidaridad sea un carácter original de los conceptos grupos de empresas y empresa multinacional. Parece más bien un efecto de los caracteres de la unidad subyacente. b) no nos resulta del todo claro que exista una verdadera solidaridad, la que supondría pluralidad de deudores. Por consiguiente no sería una tal solidaridad sino el descubrimiento de un único deudor. c) mucho se discute si la solidaridad en examen sólo debe actuar como mecanismo defensivo de derechos violados en caso de fraude a la ley o si es una característica permanente emanada del carácter unitario de la única empresa que existe en la realidad. Se puede decir entonces que entendemos que más que solidaridad hay deudor único, que ese efecto mal llamado solidario se produce en todos los casos en que la realidad nos impone una empresa única por sobre una multiplicidad de formas jurídicas.

La responsabilidad solidaria constituye, más bien, un efecto de aquella unidad, y podría ser representada, no como un caso de solidaridad, sino de deudor único.

  1. Actividad Multinacional: es decir, la extensión de la empresa a varios territorios estatales. Este carácter es el elemento distintivo de la empresa multinacional respecto de los grupos nacionales de empresas; es lo que la distingue de otras especies pertenecientes al género “conjunto económico”, lo que por consiguiente, le da especificidad, lo que le da contenido extra-nacional a las relaciones en que interviene, y lo que, por lo mismo, es pasible de crear dudas y dificultades. De conformidad con este carácter, la multinacional es aquella empresa o grupo de empresas que sitúa su acción a nivel internacional, que extiende su actividad al territorio de varios estados.

Lo que interesa pues, para que una empresa o grupo realice una actividad multinacional (tenga extensión multinacional) es que esté instalada en más de un territorio estatal, que realce negocios en el exterior, a diferencia de la empresa nacional importadora o exportadora que realiza negocios en el exterior.

Caracteres No Esenciales:

  1. La Dimensión: es decir, el tamaño de la empresa multinacional. Es indudable que casi todas las multinacionales son grandes empresas, ello no tiene que ser necesariamente así desde el punto de vista jurídico. Jurídicamente nada impide que una pequeña o mediana empresa instale un establecimiento en el extranjero, cosa que, si bien excepcionalmente, a veces se da en la realidad fáctica, en las zonas fronterizas. Por otra parte, examinados los criterios cuantitativos que se han propuesto para caracterizar a las empresas multinacionales, éstos se revelan engañosos para el jurista, en cuanto resultan a veces vagos, otras veces demasiado rígidos, a menudo contradictorios y siempre arbitrarios y poco pasibles de ser traducidos jurídicamente.
  2. El fin de lucro: es decir, el desarrollar la actividad comercial o industrial a la obtención de ganancias, lo que se traduce en un carácter esencial a la noción de grupo de empresas, y consecuentemente, al concepto de empresa multinacional. Sin embargo gracias a la previsiones tales o cuales del derecho positivo, se ha reconocido que puede perfectamente, considerarse que sólo la empresa comercial o industrial de fines lucrativos puede constituir un conjunto económico o grupo empresario. Este concepto amplio no atiende a la finalidad lucrativa o no de la empresa, lo que interesa es, es carácter de empleador de la empresa o grupo.
  3. Los vínculos con sus modalidades operativas, entre las cuales se destacan la estrategia global, la diversificación y el comercio cautivo, lo que incluye la sobrefacturación, la subfacturación y algunas particularidades de la transferencia de tecnología.
  4. Naturaleza jurídica de las multinacionales: En relación al impacto de la inversión extranjera en los países receptores de la misma se ha generado un importante debate en el cual se han encontrado las más variadas posiciones. El conflicto se concentra básicamente entre dos posiciones extremas que se encuentran representadas por la teoría clásica que considera a la inversión extranjera totalmente beneficiosa para los países que la reciben, mientras que la otra mantiene que al menos que el Estado receptor pueda escapar de la creación de una relación de dependencia, será imposible para éste alcanzar el objetivo de desarrollo económico por este medio.

Teoría clásica:
La teoría económica clásica toma la posición de la total conveniencia para el país receptor de la inversión extranjera. Los partidarios de esta posición explican el hecho de que el ingreso de capital extranjero permite la disponibilidad de capital domestico para ser orientado hacia otras tareas necesarias para el beneficio del público. El inversionista extranjero coloca en el estado receptor no tan solo el capital, sino también nuevas tecnologías; al tiempo que crea nuevas fuentes de empleo que son adiestradas en nuevas técnicas y habilidades, a los fines de facilitar un mayor flujo de capitales desde de los países desarrollados hacía los países menos desarrollados o en desarrollo.
Estas ventajas son negadas por quienes sostienen que la inversión extranjera representa un importante obstáculo para las inversiones nacionales, las cuales ven reducido el campo de oportunidades donde sea posible competir. Asimismo, argumentan que el capital exportado a través de la repatriación de utilidades es mucho mayor que el inicialmente invertido. Se señala que la tecnología importada se encuentra por lo general desactualizada. En relación a las nuevas habilidades y técnicas adquiridas por el personal contratado en el país receptor, lo consideran como una creencia enteramente ilusoria, debido a que el entrenamiento que se considera de cierto valor estratégico para la empresa es reservado a ciertos niveles donde la confidencia debe ser garantizada. Estas, entre otras afirmaciones como las relacionadas con una pobre distribución de los beneficios de la inversión foránea que son tan solo alcanzados por una pequeña élite del estado receptor, han servido para sostener que los beneficios generalmente atribuidos a la inversión extranjera están fundamentados en asunciones totalmente refutables.

Teoría de la dependencia:

Esta posición considera que la inversión extranjera no puede ser considerada como originadora de un significativo proceso de desarrollo económico en ningún país. Esta posición se fundamenta en el hecho de que la mayor parte de las inversiones de origen foráneo son realizadas por corporaciones multilaterales, las cuales tienen sus centros de decisión localizados en países desarrollados y operan a través de subsidiarias en los países en desarrollo, lo cual acarrea como resultado el que toda la estructura de la corporación, este orientada a servir a los intereses de sus accionistas.

Bajo este esquema, los países desarrollados constituyen lo que se ha definido como las economías centrales del mundo, mientras que los países en desarrollo viene a ser lo que se ha denominado como economías periféricas, las cuales sirven a los intereses de las economías centrales de los países de origen de estas multinacionales. Asimismo, se sostiene que en este esquema el desarrollo de las economías periféricas es imposible al menos que se logre romper la relación de dependencia existente con las economías centrales a través de la inversión extranjera. En esta posición el desarrollo económico es entendido no como el ingreso de recursos, sino más bien en términos de la distribución de la riqueza entre los nacionales del estado receptor. El desarrollo es entendido más como un derecho de la gente, no del estado.

Teoría ecléctica:
En el momento actual la economía de mercado se impone mediante el proceso de apertura y globalización económica, las teorías contrarias a la iniciativa privada y el libre flujo de inversionistas han ido también perdiendo presencia en el contexto actual. Con el creciente proceso de privatización de las compañías estatales en los países desarrollados, y la necesidad de implementar este mismo proceso en los países en desarrollo, se ha venido originando un profundo cambio ideológico en el tratamiento a la inversión extranjera.

La comisión de las Naciones Unidas sobre Corporaciones Transnacionales ha producido una serie de estudios que demuestran que las corporaciones multinacionales pueden ser importantes motores para el desarrollo, pero así mismo han establecido la posibilidad de que estas produzcan resultados indeseables bajo ciertas circunstancias.
Los efectos positivos identificados eran similares a aquellos que soportaban a la teoría clásica sobre la inversión extranjera. Al mismo tiempo estos estudios identificaban una serie de efectos indeseables a la inversión extranjera, realizándose un serio esfuerzo para identificar de forma precisa aquellos tipos de actividades desarrolladas por las corporaciones multilaterales que podían ser perjudiciales para la economía de los países receptores de inversión.

La identificación de estas variables tuvo como resultado un importante esfuerzo destinado a la creación de los códigos de conducta para las corporaciones multinacionales, los cuales no han sido generalmente aceptados como principios de derecho internacional. Algunos de los efectos indeseables de la inversión extranjera que estos estudiosos han identificado incluyen prácticas asociadas con la transferencia de tecnología y a la naturaleza de las tecnologías exportadas tras haber sido consideradas peligrosas o en desuso.
La influencia que esta teoría ecléctica tiene sobre los actuales sistemas de regulación de la inversión extranjera es significativa. Muchos países desarrollados han establecido en forma creciente marcos regulatorios dirigidos a excluir aquellas inversiones extranjeras percibidas como indeseables. Es posible decir que el efecto más importante de esta nueva teoría es el hecho de considerar a la inversión extranjera como una materia que debe ser protegida sobre las base selectiva que dependen del beneficio que esta sea capaz de brindar a los estados receptores en la promoción de sus propios objetivos económicos, lo cual ha permitido a su vez una aproximación más pragmática a la inversión extranjera.
Ante el actual proceso de apertura y globalización de la economía, se hace cada vez más evidente un paradigma que si bien nunca dejó de ser cierto, en algún momento fue ampliamente discutido: el mundo es económicamente interdependiente. La independencia y el aislacionismo económico constituyen posturas descaradas en el actual contexto de la calidad internacional. El paradigma de la interdependencia económica se ha impuesto como una necesidad afin de constituir una nueva realidad más justa y más humana, en el mundo cada vez más pequeño.

Esta es una realidad en la cual están conscientes los tratadistas que escriben desde países pobres o en vías de desarrollo como los que lo hacen desde de la perspectivas de economías desarrolladas como la de los Estados Unidos de América.

  1. Principios generales de las multinacionales
    Conseguir una posición que consagre los principios únicos de las inversiones extrajeras, es de arduo trabajo pues son muchos los principios que se contemplan; en los tratados bilaterales de inversión se establece como principio general la NO DISCRIMINACIÓN: en casi todos los tratados multilaterales o bilaterales de inversión se encuentra presente el principio de “no discriminación” a favor de los inversionistas de la otra parte Contratante. Este principio tiene como finalidad evitar toda medida que impida la administración, mantenimiento, uso disfrute o la disposición de las inversiones realizadas por los inversionistas de una de las Partes Contratantes.

Como ha sido señalado anteriormente, un tratamiento diferenciado entre inversionistas nacionales y extranjeros o entre inversionistas extranjeros provenientes de diferentes Estados, no constituye por sí mismo actuación violatoria de principio alguno del Derecho Internacional. Para que un tratamiento dado a un inversionista extranjero sea considerado como un acto discriminatorio deben producirse dos condiciones básicas fundamentadas: el resultado del acto y la intención de alcanzar tal resultado, o sea, la primera, se refiere a que el acto en sí mismo tenga como resultado un daño al inversionista extranjero; y la segunda se refiere a que el acto debe ser ejecutado con la intención de infligir tal daño al inversionista. En este sentido, se constituiría como una medida discriminatoria, por ejemplo, aquella dirigida a reducir o socavar las condiciones bajo las cuales es tratada la inversión de un inversionista o un grupo de inversionistas en razón de su nacionalidad.

En algunos tratados, como es el caso de los celebrados por los Estados Unidos, es común combinar el principio de no discriminación con el del trato justo y equitativo en una misma cláusula.

En el caso de los TBI celebrados por Venezuela el trato no discriminatorio es incluido en la cláusula relacionada con la Promoción y Protección de Inversiones, el cual expresa: “Las inversiones de nacionales o sociedades de cada parte contratante deberán, en todo caso, recibir un trato justo y equitativo en concordancia con las reglas y principios del Derecho Internacional y deberán gozar de protección y seguridad plenas en el territorio de la otra parte contratante. Ninguna parte contratante obstaculizará en modo alguno, con medidas arbitrarias o discriminatorias, la administración, el mantenimiento, el uso, el goce o la disposición de la inversiones en su territorio de nacionales o sociedades de la otra parte contratante, Cada parte contratante observará cualquier obligación que haya asumido respecto del trato de inversiones de nacionales o sociedades de la otra parte contratante”.
El desarrollo de esta cláusula contiene en si el establecimiento de los principios de los principios de la aplicación de un trato justo y equitativo, la protección y seguridad plena, la prohibición del trato arbitrario o discriminatorio dirigido al limitar los derechos de los inversionistas de la otra parte contratante.

Otros de los derechos que consagra los tratados bilaterales de inversión es el principio de TRATO NACIONAL: este principio es recogido por todos los TBI y casi todos los tratados multilaterales de inversión, siendo el tratado de la comunidad del Caribe conocido también como CARICOM, la única excepción es esta materia al reconocer un trato preferencial para las inversiones de sus nacionales. Este principio esta prescrito por aquella parte de los acuerdos de inversión que establece la necesidad de cada estado contratante conceda un tratamiento no menos favorable que el que concede a las inversiones de sus propios nacionales.

En el caso de Venezuela, este principio es recogido por todos los Tratados Bilaterales de Inversión hasta ahora celebrados, siendo comúnmente combinado en una misma cláusula con el principio DE LA NACIÓN MÁS FAVORECIDA. En estos tratados estos principios abarca tanto el tratamiento a las inversiones o rendimientos de nacionales o sociedades de la otra parte contratante, así como el tratamiento que debe otorgarse en relación a la administración, mantenimiento, uso goce o disposición de sus inversiones. Por el contrario la nueva constitución de 1999 establece un principio de tratamiento distinto al hasta ahora reconocido por los compromisos internacionales celebrados por el país, en el sentido de hacer del trato nacional el techo o máximo posible para las inversiones e inversionistas extranjero, abandonándose su concepción como estándar mínimo de tratamiento de acuerdo a lo establecido tanto en los tratados multilaterales como bilaterales vigentes para el país.
Como sucede con potros aspectos de los TBI es común encontrar distintas formas de interpretación para este principio, así también son comunes sus limitaciones. Es así como distintos tratados establecen que el principio del trato nacional será aplicado cuando el inversionista extranjero y nacional se encuentren en idéntica o similar situación o en tales situaciones, asimismo, se emplean condicionantes tales como aquellas dirigidas a limitar su aplicación a inversiones similares o a inversionistas son similares actividades económicas, lo que va limitando y haciendo cada vez más difícil la aplicación de la cláusula.
Cabe destacar que entre el nuevo marco del derecho sobre inversiones en Venezuela, específicamente en el Decreto con Rango y Fuerza de Ley de Promoción y protección de Inversiones, mejor conocido como el Decreto 356, en concordancia con los acuerdos bilaterales sobre inversión vigentes en Venezuela, reconoce una serie de principios de tratamiento a las inversiones, entre los cuales:

Ø Trato justo y equitativo: establecido en el articulo 6, en el sentido de que ninguna inversión o inversionista internacional puede ser objeto de medidas arbitrarias o discriminatorias que obstaculicen su mantenimiento, gestión, utilización, ampliación, venta o liquidación, todo ello de acuerdo a las normas y criterios del derecho internacional.
Ø Trato nacional: establece que las inversiones y los inversionistas internacionales tienen los mismo derechos y obligaciones a las que se sujetan las inversiones e inversionistas nacionales en circunstancias similares, lo que acarrea las mismas dificultades para su interpretación que han sido comentadas en el capitulo correspondiente a los tratados bilaterales sobre inversión. Asimismo, es importante destacar que en el mismo artículo se considera la posibilidad de establecer excepciones al principio del trato nacional, bien sea a través del articulado de este decreto o por otras leyes especiales.
Ø Trato más favorable: los inversionistas internacionales tienen derecho a recibir un trato tan favorable como el otorgado a cualquier inversionista, siempre y cuando este trato más favorable no se corresponda con la reserva de determinados sectores al estado o a inversionistas nacionales, o a un tratamiento más favorable derivado de acuerdos de integración económica, sobre doble tributación u otras cuestiones de naturaleza impositiva.

Clasificación de las multinacionales:

En atención a la actividad desarrollada por la empresa:
Primera clasificación:

  1. Multinacionales Extractivas: aquellas que se dedican a la extracción y posterior procesamiento y comercialización de materias primas ubicadas fuera del territorio de origen. Son empresas naturalmente multinacionales porque su actividad se orienta a abastecer el mercado metropolitano y luego, a reexportar el producto elaborado.
  2. Multinacionales Manufactureras: aquellas que producen e industrializa, en el país receptor. Orientan su actividad al abastecimiento del mercado del país de acogida, lo que explica su preferencia por los países de ingreso más alto. Estas son las que producen mayores efectos sobre el empleo de mano de obra.
  3. Multinacionales financieras y de servicio: las cuales son formas poco mencionadas porque existe una tendencia a exigir como requisito esencial del concepto de empresa multinacional, la producción industrial en el extranjero, la instalación de fábricas en el extranjero.

Segunda clasificación:

  1. Multinacionales por naturaleza: coinciden con las empresas extractivas.
  2. Multinacionales por Vocación: aquellas que explotan una ventaja tecnológica y/o obtenida en el mercado externo por la estandarización de sus productos, lo que se da especialmente en el mercado de los productos de alimentación.
  3. Multinacionales por Especialización: explotan una ventaja obtenida en la demanda, una vez que el producto introducido por otra empresa, alcanza su fase de estandarización.
  4. Multinacionales por Accidente: que no explotan una ventaja muy precisa, dado que su diversificación y multinacionalización han llegado a tal grado que resulta imposible categorizarla en una sola determinante.

En función de la estructura de las empresas multinacionales:

Primera clasificación:

  1. Por Integración Vertical: aquellas empresas multinacionales que tratan de cubrir todas las etapas de producción y comercialización, esto es, extracción, industrialización, distribución y comercialización.
  2. Por Integración Horizontal: aquellas multinacionales que sacando partido de su especialización y de su adelanto tecnológico, procuran imponerse como únicas o principales proveedores en determinada rama de actividad, cubriendo todo un mercado con sus productos.

Segunda clasificación:

  1. Grupos Estructurados en Cadena: donde la unidad central se vincula con una segunda unidad que a su vez se comunica con una tercera y así sucesivamente; de tal manera, la primera unidad logra dominar las otras mediatamente.
  2. Grupos Estructurados en Estrella o en Abanico: aquí cada una de las unidades se vincula directamente con la unidad central. Este tipo de estructura se refiere específicamente a empresas matrices y a filiales o subsidiarias. Esta corresponde a los grupos por subordinación, mientras que la estructura en cadena puede darse tanto en éstos, como en los grupos por coordinación.

Tercera Clasificación:

  1. Por Subordinación: supone una unidad de comando y otra u otras controladas (una dominante y una o varias dependientes) las que son denominadas filiales o subsidiarias.
  2. Por Coordinación: Supone varias unidades en pie de igualdad. Si bien la idea de coordinación excluye la noción de dominación de una unidad sobre otra, implica la de que tales unidades están sujetas a interferencias recíprocas, reveladoras de colaboración.
    La importancia de esta clasificación está dada, fundamentalmente, porque en aquellos grupos donde no hay subordinación, puede ser más dificultosa la apreciación del conjunto como unidad.

Cuarta clasificación:

  1. Grupos de Derecho: aquellos previstos y regulados por el orden jurídico, y están constituidos por sociedades y por subordinación.
  2. Grupos de Hecho: aquellos no provistos por el ordenamiento jurídico, constituidos por coordinación y están formados o estructurados por otro tipo de unidades, o en base a otro tipo de vínculos.

Quinta clasificación:

  1. De estructura Societaria: constituida en diversos países, dominadas por una de ellas o interrelacionada entre sí.
  2. De estructura Contractual: El grupo multinacional está formado, bien por una empresas que instala sucursales en el extranjero, bien por una empresa que domina o se coordina con otras unidades ubicadas en el extranjero, a través de contratos de suministro, de transferencia de tecnología, de nominación de autoridades, etc… siempre que estos vínculos sean lo suficientemente estables y poderosos como para generar, a su través, una unidad.

Sexta clasificación:

  1. Multinacional Permanente (la más o menos típica).
  2. Multinacional constituida para una Obra Determinada: implica la asociación de varias empresas (pueden ser a su vez multinacionales) para la realización de determinada obra o para una tarea temporaria.

Según el funcionamiento de las empresas multinacionales:

  1. Una primera clasificación atiende a la actitud de los dirigentes.
    A) El Etnocentrismo, sería una característica de las empresas administradas desde la sede central hacia las filiales;
    B) El policentrismo: constituiría la nota de las empresas dotadas de subsidiarias descentralizadas (aunque con bajo control central) que reciben la influencia de los países anfitriones;
    C) El geocentrismo: sería propio de las sociedades cuyos accionistas pertenecerían a diversas nacionalidades y cuyos directores de sucursales contaran con amplia libertad de iniciativa, manejándose el conjunto con una visión global o mundial, independientemente de intereses o influencias nacionales.
  2. Una segunda clasificación viene dada por Richard Robinson, quien distingue en:
    a) Empresa internacional: la empresa que centraliza en la oficina de su país de origen, la dirección de todas sus operaciones en el extranjero y que en materia de política empresarial, está dispuesta a encarar todas las estrategias posibles con vista a la penetración de los mercados internacionales, llegando a la inversión directa.
    b) Empresa multinacional o plurinacional: cuyas operaciones en el extranjero igualan a las operaciones nacionales, pero cuyas decisiones permanecen sometidas a influencias nacionales, por cuanto la propiedad y las direcciones centrales siguen siendo uninacionales.
    c) Empresa transnacional: es la empresa multinacional administrativa y poseída por personas de diferentes nacionales, razón por la cual sus decisiones transcienden la óptica nacional.
    d) Empresa supranacional: la empresa transnacional jurídicamente desnacionalizada, en cuanto está regulada por un organismo internacional que la controla y ante el cual paga sus impuestos.
  3. Una tercera y pequeña clasificación distingue entre:
    a) Empresas nacionales con operación en el extranjero
    b) Empresas en orientación internacional y
    c) Empresas multinacionales, en tres fases de internacionalización.

Clasificación en función de las características de sus titulares o componentes:

  1. La primera clasificación atiende a la Naturaleza pública y privada de los titulares o componentes de la multinacional. A) Multinacionales Privadas: aquellas que integran intereses de empresarios particulares; B) Multinacionales Públicas: aquellas formadas exclusivamente por estados, constituidas generalmente para instalar y administrar complejos industriales o administrativos que revisten caracteres de servicios públicos, o de servicios financieros, y C) Multinacionales Mixtas: aquellas multinacionales en que coexisten intereses privados y estatales.
  2. Otra clasificación que atiende a las características de los titulares de la empresa, es la que toma en cuenta la nacionalidad de la casa matriz, es decir el país de origen de la multinacional.
  3. También se ha distinguido entre:
    a) Empresas multinacionales regionales; que estarían referidas a una determinada zona.
    Pero corresponde aclarar que esta expresión puede contener dos contenidos diversos: Por un lado, el calificativo regional, que puede estar referido al ámbito de actuación de la empresa, una determinada región o continente; por otro lado, con la expresión regional, donde se puede estar haciendo referencia a las características de los titulares y componentes de la empresa.
    b) Empresa Multinacional Global: (o típica) que no hace referencia a ninguna región predeterminada.

Las empresas multinacionales son las que no sólo están establecidas en su país de origen, sino que también se constituyen en otros países, para realizar sus actividades mercantiles tanto de venta y compra como de producción en los países donde se han establecido.
Las multinacionales están en capacidad de expandir la producción y otras operaciones alrededor del mundo, así como de movilizar plantas industriales de un país a otro. Su poder de negociación es muy fuerte y su importancia en la economía mundial se ha incrementado con el proceso de reestructuración económica y globalización.
Su filosofía tiene un concepto global, mantienen un punto de vista mundial en sus negocios sobre los mercados (clientes), servicios y productos, bajo el cual conciben al mundo entero como su mercado objetivo. Estas empresas se caracterizan por el empleo de trabajadores tanto del país de origen como del país en el que se establecieron.
Origen y características de las multinacionales
El comentador más conocido acerca del origen y consecuencias de las multinacionales es John Kenneth Galbraith, quien desde 1967. proclamó que la elevación a la primacía de este tipos de empresas a partir de las Segunda Guerra Mundial tiene profundas implicaciones económicas, sociales y políticas.
Entre tanto, otras el postula que ellas superan el problema del riesgo, central a las empresas tradicionales, lo que lograrían principalmente debido a las ventajas que poseen por un lado al estar en posición de obtener contratos de largo plazo en el área tanto de compra venta (incluidos con sindicatos) como de relaciones con países y por el otro a la expansión de sus actividades al sector financiero.
A consecuencia de lo anterior, la libre competencia tal como se concibe en las concepciones clásicas deja de existir y se transforma en una situación de, a lo mejor, competencia imperfecta. Por ejemplo, una condición de la competencia verdadera es la información adecuada e independiente. Pero las empresas multinacionales distorsionan esa información a través del control de la publicidad, que se extiende ahora a la producción de líneas completas de revistas o periódicos.
Sin duda algunas de esas empresas llegaron a ser muy grandes y se extendieron a diversos países o regiones, pero en la empresas clásicas de los Rockefellers; Vanderbilts; Carnegies; o Rothschild el propietario era quien tomaba las decisiones. Esa situación empieza a cambiar en las dos primeras décadas del siglo veinte. Ya en 1911 Schumpeter hace referencias a la importancia que asume lo que se podría llamar el «empresario profesional» (entrepreneur) quien es (en las palabras de Schumpeter) «el individuo que asume riesgos económicos no personales».
Adam Smith tenía una visión muy crítica de tal situación. Para él, el riesgo y la recompensa era una cuestión entre individuos que se encuentran en el libre mercado. ¿Como podrían esos individuos competir libremente si delegan su representación a otros? en realidad, ¿como puede haber libre competencia si los propietarios de algún bien o servicio (desde el trabajo al capital) se agrupan a fin de compartir o disminuir el riesgo? esa situación simplemente es una distorsión del mercado.
Galbraith apunta otra consecuencia del surgimiento del empresariado profesional, consecuencia que sigue directamente de la percepción clásica del comportamiento económico de los individuos. Ese empresariado procederá inevitablemente a la persecución de sus intereses -tanto como individuos como grupo- De la misma manera que otros individuos o grupos buscan manipular el mercado a fin de beneficiarse, estos empresarios buscaran hacerlo. Smith mismo previo la situación: los accionistas -que son los que en términos de Smith asumen el riesgo económico- solo recibirán «lo que los directores consideren apropiado darles» Acerca de «los directores» dice que «sin un privilegio de exclusividad… han generalmente mal manejado la empresa. Y con ese privilegio, la han tanto manejado mal como la han restringido»
Mucho se ha escrito sobre el carácter y papel del «entrepeneur». En general aquellos que se consideran partidarios del capitalismo y liberalismo (en sus versiones clásicas o neo) olvidan ese aspecto de la posición tanto de Smith, Schumpeter y otros para concentrarse en otra parte del análisis schumpeteriano: el entrepreneur como innovador (ver emprendedor). Mientras es cierto que Schumpeter identifica ese gerente profesional como un innovador, no es menos cierto que esa innovación no es necesariamente favorable a los inversionistas o a la sociedad en general porque, como Galbraith apunta, no esta ni puede estar motivada por el mejor deseo por otros, sino el personal. En una sociedad donde todos persiguen el interés personal, no se puede esperar que aquellos que controlan las empresas sean la excepción, sean los que están motivados por el bien de otros.
Que el empresariado profesional manipule las empresas y el mercado para ganancia personal no es solo una cuestión moral o legal. Más allá de casos extremos -como el de ENRON – el problema se centra en la percepción Smithiana de mal manejo y restricción de la empresa. En ese sentido es ejemplario el caso de IBM, una de las primeras multinacionales modernas, la cual partiendo de una fuerte posición en el mercado llego casi a la bancarrota a los fines del siglo XX (en 1993 IBM anuncio lo que era perdida más grande en la historia de ese país hasta esa fecha: US$ 4.97 mil millones en el 92), situación que se debió al fenómeno previsto por Galbraith: proliferación de la burocracia en la forma de más y más capas de gerentes: se dice que IBM llego a tener más de diez gerentes por empleado que trabajaba, Al mismo tiempo, esas capas se transformaron en un verdadero freno a la innovación: cada capa necesitaba hacer un análisis antes de recomendar una acción al nivel superior. El resultado fue que meses pasaban antes que una propuesta llegara al nivel que realmente podía decidir. Y cuando se llagaba a ese nivel, sucedía que empresas competidoras ya habían implementado o incluso superado la innovación.
Sin embargo no se puede negar que una característica central a toda empresa -desde el periodo clásico en adelante- es la planificación de la producción presente en relación al mercado futuro. Es esa planificación, complementada por su control del mercado, la que en gran medida ha estado detrás del éxito y auge de las internacionales y que esa planificación se ha beneficiado enormemente de la introducción de un sistema de gerencia profesional.
En ese sentido, y considerando quizá la experiencia de su empresa, es que Sam Palmisano, actual Gerente General de IBM ha propuesto que el desarrollo lógico (facilitado por la tecnología) seria una «Empresa Integrada a Nivel Mundial», En esta visión, los servicios de Back office (administración y gerencia, etc) podrían estar ubicados en cualquier lugar en el que sea conveniente. Aquellos servicios o funciones que no pueden ser centralizados pueden ser subcontratadas o ‘externalizadas’, por ejemplo, IBM en lugar de tener una serie de sistemas de transporte (por región, área de producción, etc) tiene ahora un solo sistema, traspasando mucha de la actividad anterior a empresas que se especializan en el transporte.

De llegar tales Empresas Integradas Mundialmente a hacerse una realidad, significaría quizá el corte final de la relación de una empresa a un país determinado: los centros administrativos y de producción podrían situarse donde sea que tales servicios sean «más económicos» (o crecientemente, a ser «externalizados» a otras empresas, multinacionales o no, especializadas en proveerlos) Las investigaciones y desarrollos podrían ser llevadas a cabo en universidades y otros centros intelectuales dispersados a través del mundo y el «centro ejecutivo» para propósito de ingresos e impuestos podría estar en un paraíso fiscal mientras los gerentes podrían vivir donde les guste y «reunirse» a través de la internet. etc.
Eso nos deja con el aspecto de la propiedad de la empresa. Y en relación a esto hay otro aspecto del cambio que no se ha considerado a menudo, el desarrollo que está significando que «el capitalista» clásico se transforme cada día mas en una especie en peligro de extinción. Por ejemplo, China anunció recientemente un fondo de inversiones «soberano» (es decir, del estado) que consiste de entre 200 y 300 mil millones de dólares americanos. Mientras ese es el más reciente de los grandes, no es el mayor, otros «Fondo Soberano de InversiónFondo Soberano de Inversión» (Sovereign Funds en Inglés) lo superan ampliamente: el de los Emiratos Árabes Unidos tiene 675 mil millones de dólares. Uno de los de Singapore consiste de 330 mil millones de dólares, el de Arabia Saudita y el de Noruega 300 mil millones cada uno, etc. Se calcula que para el 2010, esos fondos tendrán en conjunto 17 billones hispanos (trillones en el sistema de EEUU) de dólares, lo suficiente como para comprar todas las empresas de EEUU en existencia.
El fondo de Noruega hace otro punto interesante. Se llama «Goverment Pension Fund» y nos recuerda que en estos momentos los inversionistas privados más numerosos y poderosos son los trabajadores y sus fondos de jubilación, ya sea administrados por el Estado (como en el caso de Noruega) o por ellos mismos o a través de empresas privadas. Esos «fondos de jubilación» poseían en común, un poco antes del 2005, la cifra de seis trillones americanos de dólares (millones de millones, o billones hispanos)9
Mirando a lo anterior se podría quizá concluir que el llamado de Marx a que los trabajadores controlen los medios de producción (a través del Estado como una primera fase) se esta transformando en realidad de una manera imprevista no solo por sus seguidores. Igualmente sorprendente es el aparente entusiasmo con que los «emprendedores» o los que consideran sus representantes por excelencia abrazan o por lo menos no rechazan esta «intervención estatal». Pero es aquí que la observación de Galbraith acerca de la importancia de la nueva diferencia entre accionistas y gerencia se percibe en su totalidad. No es solo que estos nuevos administradores manipulen los mercados y decidan por si mismos si es que y cual será la recompensa que otorgaran a los que asumen el riesgo, es que junto a ese control de la empresas adquieren la influencia y poder político que antiguamente poseían los propietarios del capital. Donde anteriormente la empresa capitalista oprimía al proletariado, hoy la multinacional, sugiere Galbraith, oprime a todos los habitantes, en sus roles de trabajadores, consumidores, accionistas y, crecientemente, como ciudadanos
Datos
A pesar de ello, resulta difícil apreciar cuánto poder manejan las empresas transnacionales (o multinacionales). Por su puro tamaño se han convertido en un elemento crucial del mercado global y en importantes actores mundiales que, cada vez más, se sitúan por encima de muchos países. Ejemplos no faltan: las ventas de la corporación japonesa Itochu exceden el Producto Interior Bruto de Austria, mientras que las de Mitsui, General Motors e IBM superan el PIB de toda África subsahariana. Las transnacionales suponen un gigantesco negocio, tan enorme, que les ha conferido un considerable poder.

Clasificación
De acuerdo a su estructura, las empresas multinacionales pueden ser clasificadas en:
Corporaciones integradas horizontalmente
Tienen bases de producción en diferentes países pero producen el mismo o muy similar producto. (ejemplos McDonald’s, United Fruit Company y BHP Billiton).

Corporaciones integradas verticalmente
Principalmente producen en ciertos países bienes intermedios, que sirven de abastecimiento para la producción final en otros países (ejemplo: Timex, General Motors y Adidas).

Corporaciones diversificadas
Producen diferentes bienes o servicios en diferentes centros de producción a nivel internacional. Por ejemplo, Alstom; Altria Group; Novartis (productora de medicinas y otros productos químicos, alimentos, pesticidas, semillas, etc) y Samsung (no solo productos electrónicos pero también industria pesada, entretenimientos, servicios comerciales y financieros, venta al público, etc).

Defensores
Los seguidores de este tipo de compañías argumentan que el establecimiento de éstas en un país determinado contribuye con la ocupación de personas del país en el cual se establecen; es decir, generan empleo para muchos trabajadores de este lugar.
De la misma forma, estas empresas multinacionales también deben enfrentar la competencia de otras multinacionales o de empresas locales fuertes en los mercados en los cuales venden sus productos. Esta competencia requiere que estas compañías respondan a las necesidades y exigencias de los mercados locales sin perder eficiencia a nivel mundial, haciendo que inviertan recursos en investigación y busquen avances tecnológicos, administrativos y productivos con los cuales puedan obtener beneficios. Al aplicar estas tecnologías y conocimientos, se produce una transferencia de éstos a los países en los cuales hacen presencia tales empresas.

Los críticos de las compañías multinacionales, por su parte, argumentan que estas compañías se convierten, en algunos casos, en explotadoras de los países en los que se establecen pues éstas muchas veces se ubican en países en los cuales los salarios de los trabajadores son bajos, lo que hace que los costos de los productos sean menores.
Mientras que los defensores argumentan que las transnacionales son la auténtica esencia de la economía global y que son cruciales para el progreso de las poblaciones del mundo en desarrollo (ver Consenso de Washington), los críticos piensan que la realidad es muy diferente (ver globalización)
Las empresas transnacionales emplean sólo un 3% de la fuerza de trabajo mundial (y menos de la mitad de estos empleados está en el Sur). En aquellos sitios en los que son contratados, la contienda entre gobiernos para atraer las inversiones de las transnacionales ha provocado una caída espectacular de las condiciones laborales, dando paso a una precariedad que ha perjudicado los derechos de los trabajadores. Y mientras que las grandes corporaciones utilizan su inmenso poder de compra y de acción para coger las riendas de los mercados locales, las compañías locales son literalmente barridas de la escena.
De la misma forma, explotan los recursos existentes en los países (recursos naturales, por ejemplo) sin que, posteriormente, las ganancias que obtienen de tales explotaciones sean reinvertidas en el país sino que son enviadas a la compañía principal ubicada en el país de origen, lo que produce una fuga de dinero hacia otros países que no contribuye a la economía nacional.
Algunos ejemplos de esta explotación es la destrucción de ecosistemas completos por parte de grandes corporaciones mineras y petroleras, los miles de personas muertas en desastres como el de Bhopal, en India.
Diversas organizaciones, sindicatos, partidos y ONG llevan a cabo diferentes campañas contra los abusos de esas corporaciones industriales. En Internet destaca como modo de acción el ciberactivismo.
Estos son algunos de los pros y los contras de las empresas multinacionales, las cuales, a pesar de las grandes críticas, son un fenómeno que se hace cada vez más fuerte a nivel mundial.

BIBLIOGRÁFICAS:

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Tong, J. (2006). Finanzas empresariales: la decisión de inversión. Lima: Universidad del Pacífico

Kozikowski, Z. (2004). Finanzas internacionales. México D. F.: McGraw-Hill

Rahnema Ahmad (2007). Finanzas Internacionales. Ediciones Deusto. Barcelona. España.

  1. Steiner, Bob. (2002). Conceptos Esenciales del Mercado Financiero: 100 términos financieros desarrollados con ejemplos. Madrid: Pearson Educación

               ELECTRÓNICAS:

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Malca, O. (2008?) Las empresas multinacionales (EMN) peruanas una exploración conceptual [en línea]. Lima: Universidad del Pacífico. Recuperado el 25 de noviembre de 2009:http://www.up.edu.pe/_data/upjournal/20081216114145_JBUP-V1N1-Articulo1.pdf