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TAMAÑO DEL SECTOR DE SERVICIOS EN AMÉRICA LATINA. ESPAÑA Y ESTADOS UNIDOS

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Las industrias de servicios también son responsables del incremento de nuevos empleos. Conforme se desarrolla una economía nacional, la participación relativa del empleo entre la agricultura, la industria (incluyendo la manufactura y la minería) y los servicios cambia en forma impresionante. La figura a continuación muestra la probabilidad de que, a través del tiempo, se presente la evolución a una base de empleo dominada por los servicios conforme aumenta el ingreso per cápita.

La combinación del aumento de la productividad y la automatización en la agricultura y la industria, por un lado, y el rápido incremento en la demanda de servicios tanto nuevos como tradicionales, por el otro, dan como resultado conjunto un rápido aumento en el porcentaje de la fuerza laboral de un país empleada en servicios. Para América Latina, la importancia del sector es tal, que en el Informe Panorama Laboral 2008 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) se estima que actualmente el sector servicios representa alrededor de 70% de los empleos totales de América Latina. (OIT. 2008).

La mayor parte de estos países poseen una economía subterránea importante que no está incluida en las estadísticas oficiales. La economía subterránea puede ser definida como la realización de una actividad empresarial sin declararla a las autoridades competentes y sin pagar impuestos. Según Ice Capp y otros (2005) “en México se ha estimado que el comercio informal representa el equivalente a entre 30 y 40% del PIB. Las cifras globales de ocupación para América Latina para 2007 fueron de 58.6% de empleos informales, que incluyen aquellos que pueden presentarse en empresas del sector formal, en las del sector informal o en los hogares. (Pág. 210). El sector informal comprende a todas aquellas compañías que no cumplen las regulaciones necesarias para ser consideradas unidades empresariales, incluyendo a las personas que trabajan por cuenta propia.

Se estima que en América Latina, el empleo dentro del sector informal alcanza 40.8%. (OIT. Panorama Laboral Lima. 2009). El trabajo no registrado en forma de empleos domésticos (por ejemplo, cocinera, empleada doméstica o jardinero) o las empresas pequeñas que cobran en efectivo como los restaurantes, las lavanderías, las casas de huéspedes y las empresas de taxis dan lugar a una significativa producción de servicios. Se cree que prevalecen situaciones similares en diversos grados en muchos países asiáticos y europeos, aunque quizá no en la misma medida. Con esta panorámica general se plantean retos interesantes para los ejecutivos de las empresas de servicios en América Latina.

Uno de los factores que reflejan la importancia de América Latina y el Caribe en la economía mundial es la Inversión Extranjera Directa (IED) que recibe. En 2008, la IED hacia América Latina alcanzó su máximo récord histórico con un monto de un poco más de 139.3 billones de dólares, concentrados en su mayoría en el sector servicios, principalmente en las áreas de telecomunicaciones, servicios financieros y empresas de servicios públicos.

Argentina, Brasil, Chile, Colombia y México fueron considerados como los principales receptores porque en conjunto sumaron 80% de la IED de la región. Por otra parte, los países que representan la principal fuente de IED para América Latina son Estados Unidos, España, Canadá, los Países Bajos y lapón. (ECLAC/CEPAL, 2008)

En relación con los flujos de IED de América Latina hacia diversos países, la cifra alcanzó los 63 mil millones de dólares, con un incremento de 22% con respecto al año 2007.

Es importante no pasar por alto que existe además un sector servicio oculto en muchas corporaciones grandes, que las estadísticas gubernamentales clasifican dentro de las industrias de la manufactura, agricultura o recursos naturales.

Dichos servicios, llamados servicios internos, cubren una vasta gama de actividades que potencialmente incluyen el reclutamiento, las publicaciones, los servicios legales y contables, la administración de la nómina, la limpieza de oficinas, el mantenimiento de jardines, el transporte de carga y muchas otras tareas. En gran medida, las empresas deciden contratar en forma externa aquellos servicios internos que un sub contratista especializado puede desempeñar de modo más eficiente. (James Brian Quinn. 1992. Citado por Christopher Lovelock 2011).

Los servicios internos también se extienden como operaciones de servicios independientes que se ofrecen en un mercado más amplio. Como dichos servicios se contratan en forma externa, se vuelven parte del mercado competitivo y, por lo tanto, es más fácil identificarlos como contribuyentes al sector servicios de la economía. (North American Industry Classification System. 2007). Aun cuando tales servicios no se abastezcan de manera externa, los gerentes de los departamentos que los proveen harían bien al pensar en proporcionar un buen servicio a sus clientes internos.