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Gestión empresarial de las PYMES

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La PYME cuenta generalmente con escaso capital. Se utilizan tecnolo­gías menos intensivas en capital y más intensivas en mano de obra. El empresario es trabajador en las actividades propias de la empresa. Las  características artesanales de la producción en la microempresa, hacen que la calidad esté sujeta a la habilidad del trabajador. La inversión por puesto de trabajo es baja.

Entre las características de las PYMES generalmente resaltan los siguientes elementos:

  1. Escasa especialización en el trabajo, tanto en el aspecto productivo como el administrativo, donde el empresario atiende todos los campos: ventas, producción, finanzas, compras, personal, etc.
  2. Administración independiente, usualmente dirigido y apoyado por el propio dueño.
  3. Incidencia poco significativa en el mercado demostrado en el área de operaciones pequeñas.
  4. Empresarios con actividades de bajo capital de trabajo, el dueño aporta su propio capital.
  5. Empresarios de mucha experiencia, pero carecen de conocimiento de gestión empresarial.
  6. Presencia de algunos conglomerados productivos, crecimiento en medio de la crisis, como Gamarra, Trujillo y recientemente zona industrial de Villa el Salvador.
  7. Son empresas familiares, un gran numero son parientes los trabajadores.

Importancia

Es reconocida a nivel mundial la importancia del sector de la PYME en el contexto económico-productivo y social de cada país, por su efectiva participación en la generación de empleo  a costos menores de inversión, dado que generalmente se hace uso de una tecnología  menos sofisticada y por tanto la incidencia en el costo de capital es baja y más bien es intensa en utilización de mano de obra.

Cabe agregar una ventaja adicional, y es que la PYME puede adaptarse fácilmente en zonas rurales y urbano-marginales, por lo que resulta viable un desarrollo armonizado en razón de su ubicación, potencialidades de recursos y capacidad por los pequeños empresarios.

Realidad

Lazo (2004)  “Las PYMES son formas específicas de organiza­ción económica en actividades industriales y de servicios que combinan capital, trabajo y medios productivos para obtener un bien o servicio que se destina a satisfacer diversas necesidades en un sector determinado y un mercado de Consumidores. (Pág. 103)

Estas organizaciones económicas constituyen la principal fuente de empleo en el Perú y se considera que su número excede los 4’300,000 trabajadores. En promedio, cada microempresa tiene 2.6 trabajadores, por lo que se estima que el total de PYMES en el Perú (urbanas y rurales) sería del orden de 2’715,000.

Según IDESI, el 60% (1’629,000) trabaja en el ámbito urbano y el restante 40% está conformado por unidades agropecuarias que disponen menos de 10 Has., cada una y tienen ventas de menos de U$10,000 anuales. Las pequeñas unidades productivas se pueden clasificar según el número de trabajadores permanentes, valor de activos y capacidad operativa, en microempresas de subsistencia y microempresas de acumulación simple y ampliada.

Boggiano. A.  (2005)  comprende que: “Las micro y pequeñas empresas de subsistencia son aquellas sin capacidad de acumulación y se caracterizan por ser inestables, tener equipos de trabajos simples y combinar la actividad empresarial con la doméstica; en la mayoría de los casos el propietario comparte el trabajo con los subordinados u operarios”. (Pág. 336).

Por el bajo nivel de acondicionamiento tecnológico, dichos establecimientos sólo tienen capacidad para satis­facer una demanda de bienes y servicios en mercados reducidos y de bajo poder adquisitivo, lo cual los coloca en un segmento inferior con un margen limitado de utilidad para capitalización y crecimiento, es decir mantienen sus ingresos en niveles de subsistencia. Según los últimos censos; más del 74% de la PEA trabaja en las PYMES y la productividad de este sector no está de acuerdo con la alta utilización de mano de obra mencionándose, una vez más, la falta de capacitación de las PYMES en nuestro medio y la ausencia de entidades que difundan información que este sector necesita.

Sin embargo, es importante señalar la evolución que ha tenido el fenómeno de la organización empresarial en nuestro país, en donde priman formas de especialización flexibles como la subcontratación y asociación de empresas pequeñas.

Perspectivas

Las pequeñas y micro empresas (PYMES), vienen contribuyendo al desarrollo de la economía nacional, independientemente del concepto de desarrollo y del modelo económico que se sigue, generando mayores puestos de trabajo y mejorando el ingreso nacional.

Canamero (1993) expresa que: “Las Pymes se encuentran en una situación de mucha expectativa por lo que va suceder en los próximos años, ya que en los actuales momentos, existe un clima favorable por los resultados de la política económica y por la coyuntura que ofrece el gobierno” (Pág. 85).

Sin embargo, para los próximos años dependerá de factores como la política macro económica y la canalización de recursos de los organismos internacionales, además del aporte y del rol que desempeñen las instituciones de financiamiento, la ONG, los gobiernos locales, los centros de investigación, universidades, infraestructurales, tecnológica, etc.

Es difícil pensar de que las PYMES de manera espontánea y en forma automática van a superar sus problemas independientemente del entorno en el que se encuentran inmersos, siendo la única manera de avanzar y ser más competitivas creando estructuras institucionales estables y que tengan continuidad en el tiempo.

Existe una debilidad en el programa económico del gobierno a pesar de los esfuerzos que se vienen haciendo en la política económica y social ya que esta es insuficiente para resolver los problemas de las PYMES, por lo que debería plantearse una “Estrategia Integral” que incluya la participación de todas las organizaciones tanto del Estado como de la Sociedad Civil, como la ONG y gremios empresariales más representativos, universidades, intermediarios financieros, buscando una articulación de parte de un Estado promotor y orientador.

Respecto al rol que han desempeñado las ONG, éstas han jugado un papel muy relevante al señalar el camino a seguir por la PYME, desde el año 1984 en que empiezan los primeros programas. Existe consenso en un sector de las ONG que las PYMES es un sector que debe ser atendido en áreas de crédito, capacitación y mercadeo, principalmente.

Las PYMES generan el 74% del empleo del país y está demostrando que es uno de los estratos en donde la generación del empleo se realiza con una baja inversión y con una mayor dinámica. En el corto plazo. (Lastra. 2008. Pág. 128)

Limitaciones para su desarrollo

a)        Disponibilidad del Capital y Costo del Dinero

Las PYMES tienen limitada capacidad financiera. No tienen posibilidades de acceder al crédito u otro mecanismo de financiamiento del sistema financiero debido a que no cuentan con las garantías que el sistema exige.

Pérez (2003) comprende que: “La falta de créditos constituye un cuello de botella para el desarrollo de la PYME,  ya que el ahorro familiar es insuficiente y el crédito de préstamos particulares no constituye una solución al problema”. (Pág. 250)

La dificultad de acceso al crédito de la PYME está asociada con el riesgo que la concesión del préstamo implica, los pequeños montos que solicitan, y el vasto número de empresas prestatarias, lo que hace que los costos administrativos del financiador para este tipo de empresarios, sea significativamente elevado.

Además existen graves problemas de comunicación con el sistema bancario; desconocimiento mutuo, exigencias de garantías exageradas y sobre todo, una aplastante burocracia. Las PYMES se autofinancian o consiguen préstamos de tipo personal solamente a tasas de interés muy elevadas.

b)        Desconexión con el Productor de Materias Primas

Las dificultades de acceso a materias primas e insumos a precios y calidades competitivas son una de las principales limitaciones de las PYMES. Considerando las características de la producción del sector, orientada principalmente a productos con escaso contenido tecnológico para mercados altamente segmentados, las PYMES tienen una reducida capacidad de compra individual, lo cual les impide acceder a mejores precios por los mismos productos o a mejores calidades por los mismos precios.

El reducido poder de compra de los pequeños empresarios individual­mente hace que tengan que pagar precios altos y a veces de especula­ción, y tengan que esperar a ser atendidos después de los pedidos de los clientes más grandes. Además, los proveedores generalmente son informales, comprándose por precio y no por calidad. Falta acceso directo a fabricantes de insumos, así como información sobre os mismos.

Hermoza (2000)  manifiesta que: “Es necesario que exista una conexión entre la empresa y el productor que suministra materias primas a través de mecanismos de compra asociativos, centrales de insumos, centros de abastecimiento y de compra, etc, con el propósito de producir materias primas de calidad adecuadas y estandarizadas, que permitan mejorar la eficiencia en el procesamiento y competir con mejores posibilidades en el mercado. (Pág. 305)

c)        Desconocimiento de la Tecnología del Proceso

Este es un problema que limita la capacidad productiva de la micro y pequeña empresa, al no existir vinculación con el sector que realiza la investigación y desarrollo tecnológico. Persiste la falta de información tecnológica, oportuna y cercana a las zonas de trabajo, ya que en algunas instituciones existe información pero ella no llega a los empresarios. La PYME prácticamente no se ve favorecida de los avances tecnológicos que constituyen la base del crecimiento de la industria. En nuestro país son escasos los mecanismos de transferencia y adaptación tecnológica de las instituciones de investigación y de apoyo hacia las PYMES, en función de los procesos y métodos ya probados y por lo tanto perfectamente adaptables a este tipo de empresa.

La escasez de capital y la falta de información y de conocimientos especializados, hacen que las posibilidades de mejoramiento tecnoló­gico sean remotas y se logren en muy largo plazo. Este problema podría resolverse en parte mediante el establecimiento de mecanismos de difusión y de comunicación fluida entre usuarios e instituciones productoras y almacenadoras de información. El establecimiento de redes y de terminales en las zonas productivas puede ser la orientación para resolver estas carencias de información.

d)        Desconocimiento del Mercado

El mercado de la PYME ha sido siempre el mercado interno, captando principalmente la demanda de los sectores de menores recursos, los cuales tienen escasa capaci­dad adquisitiva. Casi el 80% de la producción se comercializa de esta forma.

La baja incorporación de progreso técnico en la micro y pequeña producción, genera un conjunto de productos cuya principal fuente de demanda proviene de los sectores medios y bajos de la población principalmente asalariada, la cual ha venido reduciendo paulatinamente su capacidad de consumo en los últimos años. Las deficiencias en calidad, capacidad de producción, tiempo de entrega, etc., para mercados más amplios y exigentes son limitantes importantes para el desarrollo individual de las pequeñas unidades.

e)        Deficiencias en la Comercialización

Los problemas de comercialización de productos finales, incluyendo las políticas de fijación de precios así como los canales y modalidades de ventas, vienen afectando el desarrollo de las PYMES. La mayoría de pequeños empresarios pierde valioso tiempo productivo en la venta personal de sus productos por desconocimiento de otras alternativas de comercialización.

Las unidades productivas se orientan hacia la producción, es decir, en base a sus experiencias con otros grupos de trabajo, sus capacidades y habilidades, y no en función de lo que  exige el mercado y la competencia; orientación hacia el consumidor conociendo sus necesidades, modos, lugares de compras y hábitos. La comercialización no puede abordarse aisladamente, por el contrario debe tener estrecha relación con la producción, capacitación, asistencia técnica y desarrollo organizacional.

f)         Deficiencias en el Manejo Empresarial

“El micro o pequeño empresario es un empresario que se forma «a pulso», recorriendo un tortuoso camino por el método del «ensayo error», esto es, cometiendo errores y aprendiendo de ellos. No ha estudiado ni se ha preparado para optimizar la gestión y el proceso productivo”. (Cabello. 2004. Pág. 453).  Las PYMES con frecuencia están dirigidas por «hombres orquesta» que toman todas las decisiones, incluso las del tipo tecnológico. Siendo su principal reto el sobrevivir, sus decisiones tecnológicas y económicas son muy elementales y dan poca relevancia a cuestiones de largo plazo.

La capacidad de gestión de la mayoría de pequeños y microempresarios continúa siendo pues muy débil. Esto se traduce en una serie de problemas administrativos, contables y productivos. Esto ocurre sobre todo con las PYMES que recién trascienden el umbral de la micro industria. Al incrementar la producción y el empleo, la organización de la producción se vuelve más compleja. Esta situación exige la capacitación del empresario en aspectos de control de existencias, calidad total, programación de la producción y en finanzas, com­pras, ventas y comercialización.

Se podría decir que en las pequeñas y micro empresas los aspectos relacionados a la gestión y organización mantienen características similares. Se trabaja con información limitada, muchas veces resultado de una transferencia de otras empresas en mejor posición, reflejando lo que otros desarrollan, no así su propia realidad.

g)        Dispersión

Las PYMES generalmente se encuentran dispersas y aisladas unas de otras. Al no estar articuladas a redes, deben enfrentar individualmente problemas que son comunes a muchas otras de su propia rama o sector, incurriendo por ello en costos unitarios elevados.

Consolidación y Expansión

La PYME, por lo general, produce para mercados restringidos en ámbitos geográficos locales. Casi el 80% de la producción se comercializa en esa forma. Un segundo grupo de productos de pequeñas empresas son vendidos en forma indirecta, ampliando el mercado hacia otras áreas geográficas y solo el 1% se exporta. La comercialización tiene estrecha relación con la producción, la capacitación, asistencia técnica y desarrollo organizacional Muchos de los problemas de colocación de los productos en el mercado se deben a deficiencias en el diseño de los productos, la calidad de los bienes y servicios, capacidad de producción para cubrir pedidos en los plazos acordados, fijación de precios adecuados, disponibilidad del capital de trabajo, etc.

Para Soto (2002): “La PYME debe entender que el proceso de exportación es mucho más complicado que el proceso de ventas en el mercado interno, más aún, si se tiene en cuenta que la competencia es cada día mayor y los productos peruanos no son los únicos y que las deficiencias en calidad, capacidad de producción, tiempo de entrega, etc., para mercados más amplios y exigentes, son limitantes importantes para su desarrollo”. (Pág. 224) La falta de información sobre mercados potenciales extranjeros y la insuficiencia da datos sobre técnicas de comercialización, constituyen un obstáculo importante para el desarrollo exportador de las PYMEs.

En el Mercado Interno

Rodríguez (2005) comprende que:  “La posibilidad de expansión de los mercados para productos de la PYME será posible, siempre y cuando se determinen exactamente los «nichos» en los cuales estas unidades pueden desarrollar ventajas competitivas, que les permitan entregar productos en mejores condicio­nes que sus competidores”. (Pág. 235)

Dichos mercados no están al margen de la influencia del patrón de consumo de los países desarrollados y sus características principales se refieren a.

Mercados para productos basados en materias primas locales que sean capaces de asimilar adelantos tecnológicos sustantivos en un tiempo relativamente corto y que no limiten sus ventajas competitivas por sus efectos en el medio ambiente.

Mercados para productos basados en un use intensivo de mano de obra para mercados masivos pero que tendrán limitaciones de crecimiento en el mediano y largo plazo.

Mercados para productos con alto valor intelectual, que aprovechen los últimos adelantos tecnológicos en información y comunicación, fáciles de colocar en mercados de expansión. Los productos para estos mercados pueden aprovechar también las ventajas comparativas de mano de obra y materias primas, sin embargo, su principal cualidad es darles un contenido tecnológico que les permita competitividad similar a productos internacionales.

En el Mercado Externo

Cuando hablamos sobre la problemática de la exportación de las PYMEs, dijimos que a las pequeñas empresas les impresiona la complejidad del comercio internacional y que normalmente no se sienten preparadas para afrontar con éxito la venta al exterior.

Herrero (2001) conside­ramos que: “A una PYME se le plantea una serie de problemas o dificultades (conseguir una producción de calidad y volumen adecuado, organizar el respaldo logístico para el movimiento de remesas, maneja los documentos de exportación, encontrar el financiamiento adecuado, obtener un seguro de crédito a la exportación, además de investigar nuevos mercados, diseñar productos, promoverlos, prestar un servicio de post-venta, etc.). (Pág. 175). Como vemos, es difícil para ellas conseguir esa competencia, como tampoco es económico el cubrir los costos fijos que requieren muchas de esas operaciones.

La Información Comercial

Uno de los grandes problemas con que se encuentra la PYME al abordar un mercado da exportación, es el obtener información fidedigna sobre las oportunidades comerciales. Solamente las más dinámicas piensan en entrar en contacto con asociaciones profesionales, cámaras de comercio y otras organizaciones da promoción del comercio exterior para conseguir tal información.

Nuestra PYME se encuentra la mayoría de las veces absolutamente abandonada a su suerte, pues el Perú no es un país promotor. El Estado, por mucho tiempo, dejó de preocuparse por la actividad promotora y recién, hace muy poco, impulsó la creación de la Comisión para la Promoción de las Exportaciones PRQMPEX La banca no es promotora, pues no utiliza todas las posibilidades que le puede proporcionar una infraestructura orientada al exterior, con el concurso de bancos corres­ponsales extranjeros; y las organizaciones gremiales tampoco son promotoras pues, ADEX, por ejemplo, sólo proporciona algunos servi­cios a sus asociados. Como se ve, la inmensa mayoría de pequeñas y medianas empresas desconoce todo lo concerniente a la dinámica del comercio exterior y tampoco saben que puerta tocar con el fin de obtener la información comercial, vital para su desarrollo exportador.

La mayoría de PYMEs que han salido al exterior, lo han hecho gracias a contactos personales y no por conducto de cauces oficiales. Esos contactos suelen ser amigos o parientes que viven en el extranjero, personas que han conocido con ocasión de visitas privadas, misiones de comercialización1 visitas a ferias comerciales o conferencias de negocios.

Solamente más tarde, cuando están establecidas de algún modo en el mercado, empieza la mayoría de las PYMEs a estudiar revistas especializadas o profesionales para conocer las oportunidades comerciales o a examinar peticiones de información formuladas por embaja­das. Es evidente que un sólido apoyo institucional puede suponer mucho para el éxito de su labor exportadora.

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