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ROL DE ENFERMERIA EN LAS INMUNIZACIONES

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INTRODUCCIÓN

Nuestros cuerpos están diseñados para protegernos de las enfermedades. Cuando alguien está expuesto a una enfermedad, el sistema inmune realmente aprende de la experiencia; de tal manera que la próxima vez que se esté expuesto a la misma enfermedad, el cuerpo a menudo reconoce el culpable y empieza a destruirlo.

La inmunización o vacunación expone a las personas a una cantidad muy pequeña y muy segura de las enfermedades más importantes que probablemente se vayan a encontrar en algún momento de sus vidas. Esta exposición leve ayuda al sistema inmune a reconocer y atacar la enfermedad de manera eficiente. Si las personas se exponen completamente a las enfermedades posteriormente en la vida, no resultan infectados o tienen infecciones mucho menos serias. Ésta es una forma natural de hacer frente a las enfermedades infecciosas.

Al igual que cualquier otro medicamento, las vacunas pueden causar reacciones, generalmente en forma de dolor en el brazo o poca fiebre. Aunque las reacciones graves son raras, pueden suceder, y el médico de su hijo o la enfermera pueden comentarlas con usted antes de administrar las inyecciones. Sin embargo, los riesgos de contraer las enfermedades contra las que protegen las vacunas son mayores que los riesgos de presentar una reacción a la vacuna.

CAPITULO I

LAS INMUNIZACIONES

1.1. DEFINICIÓN

Las inmunizaciones (también llamadas vacunas) que se administran a los niños a diferentes edades sirven para prevenir enfermedades peligrosas de la infancia. Las enfermedades contra las cuales nos protegen las vacunas tienen complicaciones serias que incluso pueden ser mortales.[1]

La inmunización o vacunación expone a las personas a una cantidad muy pequeña y muy segura de las enfermedades más importantes que probablemente se vayan a encontrar en algún momento de sus vidas. Esta exposición leve ayuda al sistema inmune a reconocer y atacar la enfermedad de manera eficiente. Si las personas se exponen completamente a las enfermedades posteriormente en la vida, no resultan infectados o tienen infecciones mucho menos serias. Ésta es una forma natural de hacer frente a las enfermedades infecciosas.

A través de la historia de la humanidad las enfermedades infecciosas han causado innumerables muertes y miseria. Este comportamiento violento no fue verificado hasta el siglo 20, cuando se introdujo la inmunización a gran escala. Esto llevó a la erradicación global de la viruela, la eliminación de la polio de las Américas y casi ha eliminado el tétano, la difteria, las paperas y el horrible síndrome de rubéola congénita. La inmunización ha reducido enormemente la ocurrencia del sarampión, la tos ferina y la meningitis. Millones de muertes y otras tragedias se han prevenido.

1.2. PROPÓSITO FUNDAMENTAL DE LAS INMUNIZACIONES

El propósito fundamental que se persigue con las inmunizaciones, es desarrollar una resistencia específica en los individuos susceptibles, es decir mediante la inmunización se provoca un grado de resistencia igual o mayor al consecutivo a un ataque clínico de la infección natural, sin consecuencias perjudiciales para el hombre. Como se estableció el huésped mantiene un estado de equilibrio con el agente causal mediante dos estadios bien definidos, el de la susceptibilidad y el de la resistencia. En el caso de los agentes biológicos, la resistencia a la infección puede ser general y específica.

La resistencia general está relacionada con factores propios de la actividad fisiológica del huésped. Entre ellos se consideran los siguientes, nutrición celular adecuada, balance hormonal favorable, acción de los jugos digestivos, piel y mucosas intactas, etc.

La resistencia específica o inmunidad depende generalmente de las proteínas denominadas anticuerpos, que se forman como respuesta al ataque de agentes patógenos específicos.

La resistencia específica o inmunidad se divide en dos tipos especiales: genética o de especie adquirida.

La inmunidad genética o de especie representa un tipo de resistencia propia de una especie contra una enfermedad pues el huésped posee anticuerpos específicos, ej. : el virus del sarampión ataca específicamente al hombre.

La inmunidad adquirida es aquella que el hombre obtiene después del nacimiento, por el contacto con un agente biológico o sus productos antigénicos. Puede ser activa y pasiva.

La inmunidad adquirida activa se logra en forma natural o artificial. La forma natural se produce cuando el huésped reacciona frente a los agentes patógenos por padecer la enfermedad o tener una infección inaparente. La forma artificial se adquiere mediante la aplicación de vacunas que protegen al huésped del ataque de dichos agentes.

La inmunidad adquirida pasiva también puede obtenerse en forma natural o artificial. En la forma natural el huésped recibe los anticuerpos preformados   en la madre, a través de la vía transplacentaria. En la forma artificial los anticuerpos provienen del suero humano (homólogo) Ej. : suero antitetánico, antirrábico, antidiftérico, etc.

1.3. TIPOS DE VACUNAS

Actualmente, están disponibles 4 tipos diferentes de vacunas:[2]

1.3.1. El virus vivo atenuado (debilitado)

Se usa en la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola (sus siglas en inglés MMR) y en la vacuna contra la varicela . Estas vacunas duran más que otras vacunas, pero pueden causar infecciones serias en personas inmunocomprometidas.

1.3.2. Los virus o bacterias muertos (inactivados)

Se usan en algunas vacunas; por ejemplo, la vacuna contra la influenza utiliza virus muertos. Estas vacunas son seguras, incluso en personas inmunocomprometidas.

1.3.3. Las vacunas toxoides

Contienen una toxina producida por la bacteria o virus. Por ejemplo, las vacunas contra la difteria y tétano son en realidad toxoides.

1.3.4. Las vacunas biosintéticas

Contienen substancias sintéticas «hechas por el hombre» que, para el sistema inmune, se parecen a los antígenos. Por ejemplo, la vacuna conjugada Hib (Haemophilus influenza tipo B) es una vacuna biosintética.

1.4. DIVISIÓN

1.4.1. Por método de fabricación

Vacunas Atenuadas. Obtenidas a partir de microorganismos que ha perdido su virulencia como resultado de inoculaciones o siembras repetidas en medios de cultivo, pero que conservan su capacidad antigénica.

Vacunas Inactivadas. Obtenidas a partir de microorganismos inactivados mediante procedimientos físicos o químicos. Pueden ser de tres tipos:

Vacunas de microorganismos totales o enteros

Vacunas con antígenos purificados

Vacunas antitóxicas (toxoides o anatoxinas)

Vacunas Recombinantes. Se elaboran a partir de la clonación de genes que codifican proteínas antigénicas específicas en una célula huésped.

Vacunas sintéticas. Fabricadas a partir de polipéptidos que copian la secuencia primaria de aminoácidos de los determinantes antigénicos del microorganismo.

1.4.2. Por su composición

Vacunas Monovalentes. Son aquellas que contienen un sólo tipo antigénico.

Vacunas Polivalentes. Contienen distintos tipos antigénicos de una misma especie sin inmunidad cruzada entre ellos.

Vacunas Combinadas. Asociación de varios elementos antigénicos de distintas especies o microorganismos.

1.4.3. Por su uso sanitario

Vacunas Sistemáticas. Son aquellas que por tener un interés comunitario se aplican a la totalidad de la población, formando parte de los programas de vacunación de los distintos países.

Vacunas No Sistemáticas. La aplicación de estas vacunas no tiene una base comunitaria sino individual, estando sus indicaciones en función de los factores de riesgo personales o ambientales de cada individuo.

Como cualquier medicamento, las vacunas pueden causar reacciones, usualmente en forma de dolor en el sitio de la aplicación, fiebre . Aunque las reacciones graves son raras, pueden suceder y el médico de su hijo o la enfermera pueden discutirlas con usted antes de administrar las vacunas.

Si se producen síntomas más graves, llame inmediatamente a su medico o llévelo inmediatamente a un establecimiento de salud.

Estos síntomas pueden ser:

Un área grande de enrojecimiento e hinchazón alrededor de la zona donde se ha administrado la inyección. La zona cutánea puede estar caliente al tocarla y muy sensible

Fiebre alta.

El niño está pálido o cojea.

El niño llora incesantemente por varios minutos.

El niño tiene un llanto extraño que no es normal (llanto con tono alto).

Temblores, espasmos o sacudidas bruscas del cuerpo

Los siguientes procesos NO contraindican la vacunación:

Enfermedades agudas leves con febrícula o diarreas en niños por lo demás sanos.

Tratamiento antibiótico simultáneo o fase de convalecencia de las enfermedades.

Prematuridad. Los niños prematuros deben recibir dosis completas de vacunas al tiempo que marque su edad cronológica, no la gestacional.

Embarazo de la madre o de alguna persona conviviente. Basta con poner en práctica las normas elementales de higiene al manipular las heces o secreciones del lactante (polio).

Exposición reciente a enfermedades infecciosas.

Lactancia humana.

Antecedentes de alergias inespecíficas o de familiares con alergias.

Malnutrición.

Antecedentes familiares de reacciones adversas a la vacunación.

Antecedentes familiares de convulsiones o de síndrome de muerte súbita infantil.

1.5. CÓMO FUNCIONA LA INMUNIDAD

Las enfermedades aparecen cuando los gérmenes invaden el cuerpo. Cuando el virus de sarampión entra al cuerpo, se contrae la enfermedad. Las bacterias de la tos ferina causan este padecimiento. Y así sucesivamente.[3] El sistema inmunológico tiene la función de protegerle de estas enfermedades. Así es cómo funciona:

Los gérmenes entran al cuerpo y empiezan a reproducirse. Su sistema inmunológico reconoce a los gérmenes como invasores del exterior del cuerpo y responde fabricando proteínas llamadas anticuerpos. Los anticuerpos tienen dos funciones. La primera es destruir a los gérmenes que causan la enfermedad. 

Como los gérmenes llevan ventaja, usted ya estará enfermo para el momento en que el cuerpo ha producido suficientes anticuerpos para destruir los invasores. Sin embargo, al eliminar los gérmenes que le atacan, los anticuerpos le ayudan a recuperarse.

Ahora los anticuerpos comienzan a llevar a cabo su segunda función. Permanecen en el torrente sanguíneo, para protegerle contra futuras infecciones. Si los mismos gérmenes tratan de infectar su cuerpo otra vez -incluso después de muchos años estos anticuerpos vendrán en su ayuda. Sólo que ahora pueden destruir a los gérmenes antes de que puedan producir la enfermedad. Este proceso se denomina inmunidad. Es por esta razón que la mayoría de la gente sólo sufre de enfermedades como el sarampión y la varicela una sola vez, aunque puedan estar expuestos a ellas muchas veces durante su vida.

Este sistema de prevención de las enfermedades es muy efectivo. El único problema es que hay que contraer la enfermedad antes de desarrollar inmunidad.

Cómo ayudan las vacunas El principio de la vacunación es proporcionar inmunidad contra una enfermedad antes de que la misma se contraiga.

Las vacunas se fabrican con los mismos gérmenes (o partes de ellos) que causan la enfermedad la vacuna contra el sarampión se fabrica con el virus de esta enfermedad, por ejemplo, y la vacuna contra el Haemophilus influenzae tipo B (Hib) se elabora con partes de la bacteria Hib. Pero los gérmenes de las vacunas han sido desactivados o debilitados de manera que no transmitan la enfermedad.

Luego se administra la vacuna que contiene estos gérmenes debilitados o desactivados, generalmente a través de una inyección. El sistema inmunológico reacciona ante la vacuna de la misma forma que si hubiera sido invadido por la enfermedad produciendo anticuerpos. Los anticuerpos destruyen los gérmenes contenidos en la vacuna del mismo modo que eliminan los gérmenes de la enfermedad. Luego permanecen en el cuerpo, proporcionándole inmunidad. Si alguna vez se está expuesto a la verdadera enfermedad, los anticuerpos le protegerán.

1.6. LA IMPORTANCIA DE LAS VACUNAS

Las vacunas o inmunizaciones son la clave para prevenir la enfermedad entre la población general. Las vacunas benefician tanto a las personas que reciben la vacuna como a las personas vulnerables que se encuentran cerca de ellos, porque la infección ya no podrá propagarse. Además, las inmunizaciones reducen el número de muertes y las discapacidades ocasionadas por infecciones como, por ejemplo, la tos ferina y la varicela.[4]

Aunque las personas reciben la mayoría de las vacunas, también necesitan actualizar ciertas vacunas, por ejemplo la del tétanos y la difteria. Además, aquellas personas que nunca tuvieron varicela o sarampión durante su infancia (ni se han vacunado contra estas enfermedades) deben considerar vacunarse. Las enfermedades de la infancia como las paperas, el sarampión y la varicela pueden causar complicaciones graves en los adultos.

Las inmunizaciones son muy importantes y necesarias. Hay ocho enfermedades que comienzan desde  la niñez que se pueden evitar por la inmunización (la difteria, el tétanos, la tos ferina, el polio, el sarampión, las paperas, la rubéola y la gripe Haemophilus tipo b).  Estas ocho enfermedades pueden causar incapacidades mentales, físicas y a veces, la muerte. La hepatitis B también se puede evitar por la inmunización: y, aunque no se considera como una enfermedad de la niñez, se debe vacunar a una edad temprana. Las complicaciones que resultan de estas enfermedades pueden ser serias y a veces mortíferas. Con la excepción del tétanos, estas enfermedades son contagiosas.

En otras palabras, se pueden transmitir rápidamente de un niño a otro y de  comunidad a comunidad mientras los niños no estén protegidos contra ellas.  Generalmente, las vacunas aparecen entre las más seguras y eficaces formas de medicinas disponibles. Como otros medicamentos, sin embargo, las vacunas pueden causar un leve efecto secundario incluyendo fiebre ligera, salpullido, o un brazo adolorido donde se aplicó la vacuna. Las vacunas comúnmente se toleran bien y pueden aplicarse a bebés prematuros; niños con resfriado, diarrea o fiebre leve; niños que están tomando antibióticos; y niños con alergias. Si su hijo se enferma durante las cuatro semanas después de la inmunización, informe a la enfermera que dio la inyección.

1.7. INMUNIZACIÓN DE LOS NIÑOS

Los bebés reciben muchas vacunas en nuestros días y muchos padres están preocupados acerca de que el número completo de vacunas pueda abrumar, debilitar o desgastar el sistema inmune inmaduro del bebé. Pero el sistema inmune de un bebé está hecho para producir anticuerpos hasta para 10.000 proteínas extrañas. Si un bebé fuera a recibir todas las 11 vacunas disponibles de una vez, esto involucraría sólo una fracción pequeñísima del sistema inmune. Una pequeña cantidad de mercurio (llamado tiomersal) es un preservativo común en vacunas multidosis y, a pesar de las preocupaciones, no se ha demostrado que las vacunas que contienen tiomersal causen autismo o ADHD. No obstante, si la persona tiene temores con relación al mercurio, todas las vacunas de rutina están disponibles sin el tiomersal agregado.

Muchas enfermedades infantiles pueden prevenirse si se siguen las pautas recomendadas para la vacunación:

Hep. B: protege contra la hepatitis B. (se recomienda un total de 3 dosis).

Vacuna contra la polio (IPV, en inglés): protege contra la poliomielitis.

DTaP: protege contra difteria, tétano (trismo) y pertussis (tos ferina). (vacuna 3 en 1, se recomiendan en total 5 dosis).

Vacuna Hib: protege contra Haemophilus influenzae tipo B (que causa la meningitis espinal).

MMR: protege contra sarampión, paperas y rubéola (sarampión alemán).

Vacuna antineumocócica (PCV7, en inglés): protege contra neumonía, infección en la sangre y meningitis.

Varicela: protege contra la varicela.

Polio: vacuna inactivada contra la polio (se recomienda un total de 4 dosis).

Hib: vacuna conjugada contra Haemophilus influenzae tipo b (se recomienda un total de 4 dosis).

Vacuna conjugada neumocóccica (Prevnar): protege contra ciertos tipos de la bacteria Streptococcuspneumoniae (en la mayoría de los casos, se recomienda un total de 3 dosis).

Vacuna neumocóccica polisacárida: para personas mayores de dos años con factores de riesgo específicos (ver vacuna neumocóccica polisacárida).

SPR: sarampión/paperas/rubeola (vacuna 3 en 1; se recomienda un total de 2 dosis).

Td: tétano/difteria para adultos (vacuna 2 en 1; para el uso en personas mayores de 7 años).


Vacuna  contra la Influenza (Para personas mayores de 6 meses de edad)

Los niños reciben la primera vacunación al nacer. Las vacunas están programadas a lo largo de toda la niñez, y muchas de ellas deben aplicarse en los primeros meses de vida. Si usted sigue un programa regular, y garantiza la vacunación oportuna del niño, estará asegurándole la mejor defensa contra enfermedades infantiles peligrosas.

Consejos para los padres

Las inmunizaciones se deben administrar en inyección. Los siguientes consejos pueden ayudar para que la experiencia sea más fácil para el niño:

Se le debe decir a los niños mayores que la inyección es necesaria para mantenerlo protegido y saludable. Conocer con anterioridad lo que le espera, lo tranquilizará.

Se le debe explicar al niño que no existe ningún problema si llora, pero se le puede sugerir que trate de ser fuerte. Algunos niños se tranquilizan si el padre les explica que a ellos tampoco les gustan las inyecciones, pero que tratan de ser fuertes. Se debe felicitar al niño después de aplicada la inyección, ya sea que llore o no.

Se puede distraer al niño un poco al momento de la inyección. Por ejemplo, hacer que el niño mire para otro lado (quizás un cuadro en la pared), cuente o diga el abecedario; también se le puede decir algo gracioso en el momento de la inyección.

El adulto debe tratar de calmarse, ya que el niño percibe si el padre está nervioso antes de la inyección.

Se recomienda planear algo agradable para después de la inyección. Un viaje al parque o al campo de juego, comer fuera, jugar con el niño o cualquier otro entretenimiento puede hacer que él se sienta menos temeroso en la próxima inmunización.

1.8. LAS INMUNIZACIONES PARA ADULTOS

Las inmunizaciones no son solamente para los niños. Demasiados adultos se enferman, quedan incapacitados y mueren cada año por causa de enfermedades que se podrían haber evitado fácilmente por medio de vacunas.  Por esta razón, todos, desde los adultos jóvenes a las personas ancianas, pueden disfrutar de las ventajas que ofrecen las vacunas.

CAPITULO II

TRANSPORTE, DISTRIBUCIÓN Y CONSERVACIÓN DE LAS INMUNIZACIONES

Se denomina cadena de frío o red de frío al sistema de conservación estable y controlado (temperatura ideal), manejo, transporte y distribución de las vacunas que permiten conservar su eficacia desde la salida del laboratorio fabricante hasta el lugar donde se va a efectuar la vacunación. [1] Consta de tres niveles: Central, Provincial y Municipal.

2.1. ELEMENTOS DE LA CADENA DE FRIO EN LOS PUNTOS DE VACUNACIÓN

2.2.1. Concepto

Se define como cadena de frío a la serie de elementos y actividades necesarios para garantizar la potencia inmunizante de las vacunas desde su fabricación hasta la administración de éstas a la población. Es preciso no obstante señalar que este concepto se ha ampliado en los últimos años,  especialmente en los países donde la vacunación a pasado a ser una actividad generalizada y llevada acabo mediante programas de inmunización. Como finalidad de optimizar la eficacia y la eficiencia de estos programas, ha sido preciso contemplar, además del abastecimiento de vacunas a la población en condiciones óptimas de conservación (clásicamente definido como mantenimiento de la cadena de frío), una planificación operativa que permita garantizar la calidad integral de la vacunación. Esta planificación es la que se denomina logística de los programas de inmunización.[2]

En general las vacunas deben conservarse entre + 2ºC y + 8ºC, pero su estabilidad puede variar según su composición. Las vacunas de virus vivos son las más termolábiles (polio oral, sarampión y fiebre amarilla).

Algunas vacunas también pierden su eficacia cuando se exponen a temperaturas inferiores a 0ºC, como en el caso de las vacunas bacterianas (DTP, DT, dT y tétanos) que cuando se congelan floculan, con lo que se produce un aumento de tamaño y cantidad del precipitado de la vacuna. Las vacunas antigripales y antihepatitis B también se inactivan al congelarse. Las alteraciones que sufren las vacunas por aumento de la temperatura de conservación o por congelación son irreversibles.

En la mayoría de casos la pérdida de potencia de una vacuna no se traduce en un cambio de aspecto de la misma, por lo que es fundamental el control de la temperatura durante toda la cadena del frío, como única forma de asegurar que las vacunas que se administran van a ser eficaces.

2.1.2. La cadena del frío en los puntos de vacunación

  • Personal. Es un elemento clave para el correcto mantenimiento de la cadena del frío. Es sumamente importante que todas las personas que intervienen en el proceso conozcan cómo y porqué conservar las vacunas adecuadamente.
  • Frigorífico. Elemento imprescindible en la cadena de frío. Para asegurar su buen funcionamiento es imprescindible respetar una serie de recomendaciones:
  • Conexión a la red general, no a derivaciones, para evitar desconexiones accidentales.
  • Disponer de termómetro de máximos y mínimos que debe estar colocado en la parte central del frigorífico (no en la puerta). Es importante controlar estas temperaturas al principio y final de cada jornada.
  • Estar dotado de sistema de alarma y generadores eléctricos de emergencia.
  • Colocar en el congelador acumuladores de frío (bolsas Ice-Pack) y en los últimos estantes botellas de suero fisiológico o de agua salada, para ayudar a estabilizar la temperatura interna del frigorífico y en caso de avería poder mantener el frío durante 6-12 horas.
  • Descongelación periódica, porque el acúmulo de escarcha disminuye la capacidad frigorífica.
    • Colocación de las vacunas. Las vacunas se colocarán en los estantes centrales del frigorífico y sin tocar las paredes. No deben almacenarse en la puerta ni en el congelador. Las vacunas más sensibles al calor (VPO, triple vírica, fiebre amarilla) se situarán más cerca del congelador. No se almacenará en el frigorífico de las vacunas ningún otro tipo de material (comida, bebidas, material radioactivo, etc.)
    • La cadena del frío durante la administración. La temperatura ambiental de los centros de vacunación es normalmente superior a los 20ºC, por lo que al sacar las vacunas del frigorífico para su administración pueden quedar sometidas a temperaturas que aceleren su degradación. Por ello, es conveniente no sacarlas hasta el momento de usarlas.
    • Transporte de vacunas. Cuando se transportan vacunas de un centro a otro es necesario asegurar la cadena de frío durante todo el tiempo que permanezcan fuera del frigorífico. Para ello se usarán neveras portátiles provistas de acumuladores de frío congelados que ocupen aproximadamente un tercio del volumen de la nevera y situados tapizando las paredes. Hay que evitar el contacto directo de las vacunas con los acumuladores para evitar la congelación. Para ello se colocarán las vacunas dentro de cajas de cartón.
    • Las vacunas fotosensibles deberán protegerse de la luz.
    • Averías y cortes de luz. Cuando por cualquier motivo falle el suministro eléctrico en el centro de vacunación durante varias horas es importante mantener la puerta del frigorífico cerrada con el fin de que la temperatura interior se eleve lo más lentamente posible. Es necesario anotar la hora del comienzo, pues en la degradación de las vacunas influye tanto la temperatura como el tiempo de permanencia. Cuando se solucione la avería hay que consultar el termómetro de máximos y mínimos. En caso de temperaturas superiores a 15ºC o inferiores a 0ºC hay que contactar con el servicio pertinente para valorar el estado de las vacunas.

2.2. RECOMENDACIONES DE ALMACENAMIENTO

  • El total de vacunas,  solventes y botellas de agua deben ocupar como máximo la mitad del espacio disponible en la nevera. Si ocupa un espacio mayor puede no existir la suficiente circulación de aire frío para mantener las vacunas a la temperatura deseada.
  • No almacenar ningún otro material (alimentos, bebidas, etc.) en el frigorífico destinado a vacunas. El número de veces que se abre la puerta para meter o sacar, pone en peligro la estabilidad de la temperatura interna dentro de la nevera.
  • No guardar vacunas en las puertas del refrigerador, al ser un lugar donde la temperatura no se mantiene estable y es más elevada. Guardar en los espacios centrales dejando espacio alrededor de las cajas y evitando que toque las paredes de la nevera.
  • Las vacunas con fecha próxima a caducar, deben colocarse más accesibles que aquellas con fecha a caducar a posterior.
  • Retirar las vacunas vencidas lo antes posible para evitar su uso accidental.
  • Las vacunas más sensibles al calor: polio oral, triple viral, sarampión, rubéola, antituberculosis, y fiebre amarilla deben estar situadas en la parte más fría de la nevera pero nunca en el congelador.
  • Las vacunas que en su composición llevan adyuvantes que contribuyan a formas físicas de suspensión coloidales nunca deben ser congeladas porque perderían su potencia inmunogénica.

2.3. TRANSPORTACIÓN

Los contenedores isotérmicos permiten transportar grandes cantidades de vacunas hacia el lugar de vacunación permitiendo conservar el frío durante su transportación. Las neveras portátiles se utilizan cuando hay que transportar vacunas. Se debe procurar un tiempo mínimo de transportación y sólo abrirla en circunstancias específicas. Para la mejor conservación de las vacunas se colocaran acumuladores de frío teniendo como precaución el evitar el contacto con los mismos a través de papel cartón lo cual evita la congelación de las vacunas.[3]

El personal de enfermería es el encargado de:

  1. Comprobar, al comienzo y final de cada jornada laboral que las temperaturas máximas y mínimas que marca el termómetro y registra el termógrafo se encuentre entre 2 a 8 grados centígrados, y registrar la temperatura constatada en la gráfica mensual de control de temperaturas. Este control debe realizarse sin pérdida de tiempo para evitar la exposición excesiva a las temperaturas ambientales.
  2. Comprobar que el almacenamiento de las vacunas se realiza de forma adecuada.
  3. Comprobar periódicamente el espesor de la capa de hielo del congelador (no debe exceder de los 5 mm de espesor).
  4. Comprobar las fechas de caducidad de cada lote, retirando aquellos que lo superan.
  5. En el momento de recepción de las vacunas, sobre todo si la distribución es directa desde el laboratorio fabricante. Inspeccionar la tarjeta de control de la temperatura y comprobar que no hay frascos rotos, congelados, o con la etiqueta rota o desprendida. También deberá comprobar que la cantidad y fecha de caducidad de las vacunas recibidas son adecuadas.

2.4. CONSERVACIÓN DE LAS INMUNIZACIONES

2.4.1. Aperturas de los envases:

Los envases multidosis deben ser agotados durante la sesión de vacunación. Conviene ajustar los horarios y citas vacunales de modo que el envase pueda ser agotado en la misma jornada. En todo caso el manejo debe realizarse con la máxima asepsia para evitar contaminación y por un tiempo no superior de 24 horas. Las dosis no aplicadas de esos bulbos utilizados deben ser desechados.[4]

Las vacunas liofilizadas reconstituidas no aplicadas durante 8 horas siguientes a su preparación, deberán ser desechadas. Una vez abierto un envase múltiple, no debe ser expuesto a la luz, ni a temperaturas ambientales. Se debe retornar el envase al frigorífico si la aplicación de la siguiente dosis no es inmediata.

2.4.2. Exposición a la luz

Las vacuna víricas deben preservarse de la luz. Su conservación y manipulación ha de ser cuidadosa debido a su inestabilidad ya que sufren pérdidas del 50% de actividad después de la 5ta hora de exposición a la temperatura ambiente.

2.4.3. Temperatura

La ideal de almacenaje es de 2 a 8 grados centígrados. La temperatura interna no debe exceder de los 10 grados centígrados.

Un estudio de la OMS demostró sobre la estabilidad de las vacunas expuestas al calor que las vacunas titánicas y difteria eran las más estables, seguidas por la tos ferina asociada difteria y tétanos, después la polio inactivada, la antituberculosis, sarampión y la polio oral.[5]

Las vacunas diftéricas y tetánicas  pueden resistir temperaturas tan elevadas como 37 grados centígrados durante varios meses, mientras que las vacunas del sarampión liofilizadas reconstituidas no mantienen su estabilidad por más de algunas horas.

2.4.4. Caducidad: Será siempre  el último mes indicado en el envase. Las vacunas están compuestas por:

  • Líquido para inyección: Se utiliza para diluir algunas vacunas esterilizadas para evitar reacciones adversas o pirogenas.
    • Estabilizadores: Son sustancias que se utilizan en las vacunas para estabilizar el antígeno o el anticuerpo. Ej.: En la polio antes se utilizaba el Azúcar Candy, solo duraba 6 meses, ahora se utiliza el cloruro de magnesio y dura un año.
    • Indicador de PH: Debe ser neutro, el más utilizado es el rojo congo, que confiere un color rosado, Ej.: PRS, Antipolio, Sarampión.
    • Preservativos: Sustancias que inhibe la multiplicación bacteriana dentro de las vacunas, los más conocidos son Timerosal y Fenol. Algunas como la BCG no contienen preservativos.
    • Timerosal: Es un derivado mercurial que produce argiria.
    • Fenol por vía intramuscular, produce reacción vagal (desmayos o fatigas),
    • Antibiótico: Se utiliza generalmente el sulfato de neomicina (25 micro gramos) y se aplica en todas las vacunas virales.
    • Hidróxido de aluminio: Se utiliza en las vacunas DPT, Antimeningo, DT, VHB, HIB, este compuesto se asienta en el fondo del frasco por lo que debe ser agitada antes de ser usada y administrar obligatoriamente por vía intramuscular profunda. Los medios de cultivo de las vacunas pueden ser embriones de pollo o pato, riñones de mono o células diploides.

2.5. VACUNAS PRIORITARIAS

2.5.1. BCG (Tuberculosis)

Vacuna viva atenuada bacteriana, su potencia es variable alrededor de 10 000 000 de bacilos, se aplica al nacer en dosis de 0,05 ml, la vía  a utilizar será Intradérmica en el surco inferior del deltoides izquierdo.[6]

Precauciones: La enfermera tiene que tener conocimiento que esta vacuna no se aplicará a gestantes ni a pacientes con SIDA. Se Conservará entre 4º y 8º C en frascos de color ámbar para evitar la acción de los rayos ultravioletas que inactiva la vacuna. Se utilizará de 3 a 4 horas después de abierta por no contener preservativo. Se debe agregar al diluente por las paredes del frasco suavemente y agitar con movimientos lentos.

Reacciones Adversas: Esta vacuna se aplica por vía subcutánea produce aumento de ganglios axilares, que duran hasta 10 días. Por vía intramuscular provoca necrosis del músculo deltoides.

2.5.2. VHB (Hepatitis Viral)

 Compuestas por fracciones o subunidades elaborado por ingeniería genética. Se presenta en forma líquida y tiene como componente el timerosal y el hidróxido de aluminio, se administrará 0,5 ml por vía  intramuscular  en el deltoide a mayores de 6 meses y en el tercio medio de la cara anterolateral del muslo, a menores de 6 meses en tres dosis y a los hijos de madres con Ag+ se le aplican 4 dosis.

Reacciones Adversas: Dolor en el sitio de inyección

2.5.3. DPT (Difteria, Tétanos, Tosferina)

 Mezcla de toxoide diftérico y tetánico y gérmenes muertos de pertusis, esta vacuna combinada se hace por separado y luego se une. Contiene de tosferina una mezcla de células muertas de aproximadamente 20 000 000 de bordetella pertusis, que es la causante de las reacciones adversas de estas vacunas, el medio de cultivo es variable. Se aplicará por vía intramuscular al igual que la VHB ml tres dosis de 0,5 ml y una reactivación.

Precauciones: No se puede congelar pues el hidróxido de aluminio hace grumos. Está contraindicada  en individuos con elevada carga genética de convulsiones o epilepsia. Si en la primera dosis de DPT pasado 2 horas se observa llanto incontrolable hasta de 24 horas en forma de chillido (llanto encefálico), acudir inmediatamente al médico.

Reacción adversa: La fiebre puede oscilar entre 38 y 39º  pudiendo llegar a 40º.

2.5.4. HIB (Hemophilos influenzae)

Desde el siglo pasado 1892 debe su nombre, es un coco-bacilo existen 6 sero-grupo B el responsable de esta enfermedad, se produce en un porciento más elevado en el sexo masculino y los meses de más alza son Febrero, Marzo, Septiembre, Octubre, Noviembre, Diciembre. Es una vacuna unidosis que su forma de presentación es la siguiente: jeringuilla que contiene la vacuna 0,25 ml ámpula que contiene el diluente 0,25 ml compuesto por Hidróxido de Aluminio y timerosal al unir el diluente con la vacuna tenemos la dosis de 0,50 ml igual a medio cc, se aplicará por vía intramuscular a los menores de 6 meses en la cara anterolateral del cuadriceps femoral (tercio medio) y a los mayores de 6 meses en la región del deltoides. Se aplicarán 3 dosis de 0,5 ml y una reactivación. Se aplica simultáneamente con la DPT.

Precauciones: No se puede congelar pues el hidróxido de aluminio hace grumos.

Contraindicaciones: En embarazo, fiebre elevada, linfomas e inmunodeficientes.

2.5.5. PRS (Parotiditis, Sarampión, Rubéola)

Vacuna de virus vivos atenuados que se administran en dosis única al año pues los anticuerpos maternos permanecen hasta los 15 meses aproximadamente, se administran 0,5 ml por vía subcutánea. Esta vacuna se cultiva en huevos de pollo por lo que no se administrará en niños alérgicos al huevo o a la neomicina, pues también la contiene. Su forma de presentación es liofilizada. Precaución: Al diluirse sólo durará 8 horas. AM (Antimeningococica): Vacuna de fracción o subunidad producida por Ingeniería Genética muy costosa y eficaz entre un 80 y 90%. Se administrará en dosis de 0,5 ml con un intervalo de 8 a 12 semanas por vía intramuscular.

Reacciones adversas: Dolor en sitio de inyección y fiebre, no se administrará a embarazadas por no haber experiencia anterior, no hay título en memoria que prevalezca por lo que se perderá el esquema de no aplicarse en el tiempo establecido.

2.5.6. AT (Antitífica):

Vacuna de gérmenes muertos de aproximado de 1 000 000 000 de gérmenes por lo que es muy reactogénica. En algunos lugares se utiliza por vía oral, pero es de baja eficacia y provoca epigastrítis. Inmuniza por tres años. En 5to grado se administraran 2 dosis con intervalo de 30 días. Se le administraran 0,5 ml a menores de 10 años y 1 ml a mayores de 10 años por vía subcutánea.

Precaución: Esta vacuna es de Lugol-Fenol por lo que está contraindicada en status asmático y cardiopatías descompensadas.

2.5.7. COLERA: Vacuna de gérmenes muertos muy reactogénicas.

Precaución: No se aconseja administrar conjuntamente con antiamarílica, se deben separar por 21 días.

2.5.8. LEPTOSPÍRICA: La administrará la enfermera epidemiológica.

Precaución general en la vacunación de recién nacido y lactante.

No se utilizará la región glútea para la vía intramuscular en la vacunación porque la grasa inhibe la acción de la vacuna, al disminuir la inmunogenicidad, ya que inactiva el coadyuvante que potencializa la vacuna. El cuadrante es muy pequeño y se puede dañar el nervio ciático, provocando desde el dolor, cojera hasta parálisis en dependencia de la zona afectada, también puede dañar el paquete vásculo nervioso, la arteria femoral que podría llevar a la muerte.

2.6. VACUNACIÓN Y EMBARAZO

Las gestantes se vacunarán a partir del 5to mes  por que a esa edad está casi totalmente formado el feto y existe menos riesgo de teratogenia, además hay mayor permeabilidad de la placenta permitiendo el paso de inmunoglobulinas que inmunizan al feto especialmente la IgE.

  • Si una embarazada padece de difteria puede ser muy grave pero no se aplica toxoide ni difteria y no le sucede nada al feto.
  • Si se le aplica vacuna contra la peste puede dar convulsiones, fiebre elevada y matar al feto.
  • Si se aplica cólera sucederá lo mismo.
  • Si se aplica sarampión es muy teratogénico y provocará en el feto anomalías congénitas.
  • La rubéola provoca en el feto anomalías congénitas (ceguera, sordera, etc.)
  • La rabia  puede matar a ambos, pero no se vacuna, se podrá salvar la madre pero no el feto.
  • No se administrará a las embarazadas vacunas orales por ser muy teratogénicas.

Como aplicar toxoide tetánico.

  • Si la embarazada no tiene esquema se administrará el toxoide primera dosis a las 22 semanas y una segunda dosis a las 26 semanas.
  • Si tiene esquema por 10 años no se le aplica ninguna reactivación.
  • Si le toca la reactivación de los 10 años se le administra a las 26 semanas.

2.7. VÍAS DE APLICACIÓN DE LAS VACUNAS.

  • Multipuntura
  • Intradérmica
  • Subcutánea
  • Intramuscular
  • Oral

La vacuna ideal reúne los siguientes requisitos:

  1. Contiene un antígeno puro y bien definido.
  2. Induce respuestas específicas protectoras contra la enfermedad.
  3. Aplicación de una dosis, fácil y no dolorosa.
  4. Da protección de por vida.
  5. Sin efectos secundarios.
  6. Es aceptable para el individuo y por la comunidad.
  7. Es barata.
  8. Se puede cambiar otras vacunas sin alterar su inmunogenicidad y sin aumentar los efectos secundarios.

Por el número de antígenos que contienen las vacunas se pueden dividir en:

  1. Monovalentes (con un solo antígeno): Sarampión, Rubéola, Parotiditis, Hepatitis A, Hepatitis B, Tétano, BCG, Varicela, Fiebre Amarilla, Meningococo (A, C, Y, W 135).
  2. Divalentes (con dos antígenos): DT, Sarampión con Paperas, Influenza (Virus A y B).
  3. Trivalentes: DPT, PRS.
  4. Tetravalentes: DPT con HIB, Triple viral con Varicela.
  5. Pentavalentes: DPT con HIB, Polio.

Simultaneidad

Consiste en la aplicación de varias sustancias inmunológicas en el mismo día, tiene como riesgo la interferencia y la potenciación.

Se hará de la siguiente manera:

  • Dos vacunas de gérmenes muertos se podrán administrar  el mismo día con agujas jeringuillas y sitios diferentes.
  • Una vacuna de gérmenes muertos  y gérmenes vivos, se administrará de igual forma.
  • Dos vacunas de gérmenes vivos se administrará el mismo día o se esperará un mes entre ellas (BCG).
  • La vacuna antipolio se podrá administrar con cualquier otro tipo de vacuna.
  • La ganmaglobulina mas una vacuna de gérmenes muerto se podrá administrar el mismo día.
  • La ganmaglobulina más una vacuna de gérmenes vivos no se podrá administrar el mismo día, se esperará entre ella 3 meses.
  • Si primeramente se administrara la vacuna, se debe esperar 14 días para aplicar la ganma.

El personal de enfermería debe cumplir los siguientes requisitos para un procedimiento correcto.

  1. Debe lavarse las manos antes de cada proceder.
  2. No es necesario el uso de guantes, a menos que existan lesiones abiertas en manos o brazos o que prevé el contacto con fluidos orgánicos potencialmente infecciosos de las personas a quienes se va a vacunar.
  3. Tener preparado todo el material necesario (jeringuillas, agujas estériles, algodón, y agua estéril) para la administración de la vacuna y para la atención adecuada en caso de una reacción anafiláctica.
  4. Comprobar la fecha de caducidad y esterilización de las jeringuillas y agujas a utilizar y controlar la integridad de las envolturas, así como la presencia de humedad (ya que no pudo haber sufrido alteraciones por almacenamiento inadecuado).
  5. Preparación de la vacuna para su administración.
  6. Sacar el vial de la nevera 5-10 minutos antes para que se atempere.
  7. Comprobar antes de administrar si es la vacuna que corresponde a la descripción, dosis indicada, vía de administración, buen estado, perfectos indicadores de termo estabilidad, y la fecha de caducidad.
  8. Retirar la cubierta metálica y limpiar el tapón con algodón antiséptico.
  9. Si la presentación es liofilizada, introducir el disolvente mediante aguja y jeringuilla en el vial con el principio activo.
  10. Agitar suavemente la vacuna para garantizar su disolución (lograr una mezcla hemogénea de todos sus componentes)
    1. Extraer la dosis correspondiente. En ningún caso se guardará el vial con la aguja puesta en la nevera, para extraer la próxima dosis, ya que puede contaminarse la vacuna.
    1. Una vez utilizado el vial, si es multidosis se guardará en la nevera, procurando proteger el tapón y rotulándolo con fecha, hora a partir de la primera punción y nombre de   la persona que utilizó el mismo. Es recomendable que este tipo de envase se consuma completamente en la misma sesión vacunal.
    1. Modo de inyección.
  11. Elegir el lugar donde se va a realizar la inyección. Asegurándose que se inyecta sobre una piel intacta.
  12. No inyectar donde exista inflamación loca, zonas de dolor o anestesia, así como vasos sanguíneos visibles.
  13. Localizar el sitio de la inyección.
  14. Limpiar la zona con agua estéril o clorhexidine acuoso y luego secar. El uso del alcohol puede inactivar las vacunas de virus vivos atenuados.
  15. Terminada la inyección, retire rápidamente la aguja, y comprima con algodón el lugar de la inyección.
    1. Desechar todo el material utilizado, según las normas establecidas para cada tipo de servicio.
    1. Lavarse las manos tras concluir el procedimiento.
    1. Atención post vacuna: Observar  al menos en los próximos 30 minutos la aparición de reacciones adversas, secundarias locales, o sistémicas que pudieran aparecer y controlarlas a tiempo.
    1. Registro de la vacunación. Anotar en historia clínica y cartilla de vacunación.

2.8.  EVENTOS ADVERSOS A LAS VACUNAS

2.8.1. Concepto

Cualquier accidente médico que ocurre después de la vacunación y que puede o no estar relacionado con la aplicación de la vacuna, otros eventos inusuales que pueden ocurrir antes de que hayan transcurrido más de 4 semanas de aplicada y cuya etiología no está bien precisada.[7]

  • Reacciones locales ligeras: Son aquellas reacciones locales comunes y benignas que se producen como consecuencia del proceso de vacunación y que no será objeto de vigilancia. Entre ellas podemos mencionar: dolor, enrojecimiento, e inflamación en el sitio de la inyección.
  • Reacciones adversas: Se consideran reacciones adversas aquellos eventos adversos donde se ha podido demostrar que existen evidencias que establecen una relación casual entre la aplicación de las vacunas y la reacción adversa.
  • Secuelas consecutivas a la vacunación: Son lesiones con invalidez permanente (parálisis post-vacunal y encefalopatías), que ocurren como consecuencia de una reacción adversa consecutivo a la vacunación.

2.8.2. Clasificación

  • Inducidos por vacuna: Son aquellos que ocurren a una vacuna especifica en un individuo en particular. Es bastante inusual que en una sesión de vacunación más de una persona presente la misma reacción inducida por la misma vacuna. Estos eventos están estrechamente relacionados con los componentes de las vacunas a los cuales pueda ser alérgico el individuo.
  • Errores programáticos: Estos pueden ser debido a cualquier error en la conservación, almacenaje, transportación y administración de la vacuna. Las evidencias de los siguientes errores pueden ayudar a identificar la causa de las reacciones adversas:
  • Vacunas aplicadas en sitios incorrectos.
  • Uso de agujas y jeringuillas no esterilizadas.
  • Manipulación incorrecta de las agujas.
  • Vacunas reconstituidas con diluentes no apropiados.
  • Incremento de las dosis de vacuna.
  • Sustitución de vacunas por otros productos.
  • Vacunas y diluentes contaminados.
  • Incorrecta conservación de vacunas.
  • Congelar vacunas que contienen adyuvante de sales de aluminio.
  • Ignorar contraindicaciones verdaderas.
  • Utilizar frascos de vacunas abiertos e incorrectamente protegidos.

·         Coincidentales: Cuando la causa de la reacción adversa es coincidental, ello significa que el accidente médico pudo haber ocurrido aún si el individuo no fuese vacunado. La mejor evidencia para una conclusión de que un evento adverso es coincidental, es que el mismo evento ha sido diagnosticado en personas que no han sido vacunadas.

·         De causas desconocidas: Son aquellas en que las causas de los eventos adversos no corresponden a ninguna de las tres mencionadas anteriormente y por lo tanto se desconoce la causa que lo produce.

2.8.3. Reacciones locales

  1. Absceso en el sitio de la inyección. Lesión fluctuante o drenante en el sitio de la inyección, con o sin fiebre. Estas lesiones pueden ser:
    1. De tipo bacteriano: existencia de signos de inflamación  persistente, fiebre, cepas gram+ con predominio de neutrófilos del contenido, lo cual es bastante representativo de un absceso bacteriano.
    1. De tipo estéril: No hay evidencia de infección bacteriana en la lesión.
    1. Linfodenitis (incluye la linfoadenitis supurativa). Ocurrencia de:
  2. Al menos un nódulo linfático de l.5 cm de tamaño o mayor.
  3. Un nódulo linfático con trayecto sinuoso casi siempre causado por la vacuna BCG, el cual ocurre en el sitio de la inoculación entre 2 y 6 meses después de aplicada la vacuna.
    1. Reacciones locales severas. Enrojecimiento o inflamación en el sitio de la inyección  y uno o más  de los siguientes elementos:
  4. Inflamación más allá de la articulación más cercana.
  5. Dolor, enrojecimiento o inflamación de más de 3 días de duración.
  6. Cualquier inflamación local que requiera hospitalización.

2.8.4. Lesiones del sistema nervioso central

  1. Parálisis aguda flácida post-vacunal. Comienzo agudo de una parálisis flácida entre 4 y 30 días después de recibir vacuna OPV o parálisis aguda flácida entre 4 y 75 días después del contacto con un caso vacunado permaneciendo con déficit neurológico 60 días o más.
    1. Síndrome de Guillan Barré (S.G.B.). Comienzo agudo de una parálisis flácida simétrica y ascendente sin fiebre con perdida sensorial. Los casos son diagnosticados por investigaciones del LCR mostrando disociación entre el contenido y el de las proteínas. Se considerará cualquier caso de S.G.B. que ocurra dentro de los 30 días posteriores a la vacunación.
    1. Parálisis facial
    1. Encefalopatías. Es una enfermedad de comienzo agudo encadenada temporalmente con la vacunación y que  se caracteriza por presentar 1 o 2 de las condiciones siguientes:
      1. Convulsiones.
      1. Severa alteración de la conciencia que puede durar 1 o más días.
      1. Cualquier alteración de la conciencia que se produzca dentro de los 7 días posteriores a la vacunación.
    1. Meningitis. Enfermedad grave de comienzo agudo con fiebre, contractura de los músculos del cuello, signos meníngeos positivos (Kerming-Brudzinky). Los síntomas pueden ser similares a los de la encefalitis. El examen del LCR es muy importante para el diagnóstico (pleositosis y aislamiento del microorganismo).
    1. Convulsiones. Pueden durar desde algunos minutos hasta más de 15 y no se acompañan de signos y síntomas neurológicos locales. Las convulsiones pueden ser febriles o afebriles.

2.8.5. Otras Reacciones

  1. Reacciones alérgicas. Se caracterizan por presentar 1 o más de los siguientes elementos:
    1. Manifestaciones de la piel (urticaria o eczema).
    1. Respiraciones ruidosas (resuello).
    1. Edema facial o generalizado.
  2. Reacción aguda exagerada. Se presenta ante de las 2 horas después de ser vacunada y se caracteriza por presentar 1 o más de los siguientes elementos:
  3. Respiración ruidosa o brevedad de la respiración debido a broncoespasmo.
  4. Edema o espasmo laríngeo.
  5. Una o más manifestaciones de la piel, urticaria, edema facial o generalizado.
  6. Artralgias. Dolor articular que afecta generalmente las pequeñas articulaciones periféricas:
  7. Persistente: dolor articular que dura más de 10 días.
  8. Transitorio: dolor articular que dura 10 días.
  9. Shock anafiláctico. Insuficiencia circulatoria (alteración del nivel de conciencia) baja presión arterial debido a la ausencia del pulso periférico extremidades frías a la disminución de la circulación periférica, cara enrojecida, espasmos y  edemas laringeos que conducen a una insuficiencia respiratoria, la cual ocurre inmediatamente después de aplicada la vacuna.
  10. Bengitis diseminada. Infección diseminada que puede ocurrir entre 1 y 12 meses después de la vacuna BCG y que se confirma inmediatamente al aislamiento del Microbacterium boris.
  11. Fiebre (hipertemia)
  12. Fiebre de 38oc a 38,9 oc acompañada o no de convulsiones.
  13. Fiebre de 39oc a 39,9 oc acompañada o no de convulsiones.
  14. Fiebre de 40 oc y más, acompañada o no de convulsiones.
  15. Colapso o shok. Comienzo súbito de palidez, disminución o pérdida de la conciencia, disminución o pérdida del tono muscular (antes de 24 horas de ser vacunado). El episodio es transitorio y autolimitado.
  16. Osteidis /Osteomielitis. Inflamación de los huesos debido a la vacuna BCG, la cual puede ocurrir entre 8 y 16 meses después de la vacunación o causado por otra infección bacteriana.
  17. Llanto persistente. Llanto incontrolable y persistente que puede durar más de 3 horas (acompañado de chillidos) en niños a los cuales se le aplica la vacuna DPT. Este tipo de evento adverso aparece alrededor de 2 horas después de la vacuna.
  18. Sepsis. Enfermedad severa generalizada de comienzo agudo debido a una infección bacteriana, la cual se confirma mediante un cultivo positivo de sangre.
  19. Síndrome de shok tóxico. Comienzo abrupto de fiebre, vómitos y diarreas que ocurren en pocas horas después de la vacunación, lo cual puede conducir a la muerte antes de 24 a 48 horas.
  20. Rash. Cualquier erupción máculo-papular o pápulo-vesicular localizada o generalizada.

Actualmente se realizan investigaciones en el sector de la salud encaminadas a la posibilidad de la inmunización mediante alimentos a partir de vegetales modificados genéticamente que contiene  antígenos que protegen contra infecciones después de su ingestión. Investigadores estadounidenses han logrado insertar la secuencia de ADN de un bacteria o virus en la secuencia genética de plantas, vegetales o frutas. Se ha logrado inmunizar a ratones contra E.coli enterotoxigénico, ingiriendo estos papa modificada genéticamente.

Se encuentra en desarrollo una vacuna para el tratamiento de células pequeñas para el cáncer del pulmón y otros han desarrollado vacunas terapéuticas para combatir el cáncer del cuello uterino y condilomas.

Un gran número de vacunas se encuentran como candidatas del virus del SIDA ya sea en fase clínica o preclínica, siendo las más avanzadas fundamentalmente las de compañías norteamericanas.

CAPITULO III

NORMAS GENERALES DE ADMINISTRACIÓN DE VACUNAS

Antes de la administración de cualquier producto inmunobiológico debe llevarse a cabo una sencilla anamnesis dirigida a identificar la existencia de alguna situación clínica que contraindique la vacunación o que sugiera posponerla. La persona candidata a vacunarse debe ser informada de qué vacunas se le van a aplicar, su beneficio y sus posibles riesgos. Se le entregará un documento o carnet vacunal en el que se anotarán las vacunas administradas y la fecha de las siguientes inmunizaciones.[8]

3.1. TÉCNICAS DE ADMINISTRACIÓN DE VACUNAS

La enfermera que administra las vacunas debe conocer todos aquellos aspectos de interés en relación a la manipulación, administración y contraindicaciones de los productos inmunobiológicos. De igual forma, deberían haber recibido formación en cuanto al manejo y tratamiento inmediato de posibles reacciones anafilácticas asociadas a las vacunas.

3.1.1. Se recomienda el uso rutinario de guantes para la administración

 Así como el lavado de manos entre cada paciente. Para cada inyección debe usarse una jeringa y una aguja distintas, no mezclándose nunca diferentes vacunas en la misma jeringa, a no ser que esté específicamente autorizado tal uso. Es importante usar agujas del tamaño y calibre apropiados que aseguren la administración del preparado en el tejido adecuado. Al acabar el procedimiento se desechará el material en contenedores adecuadamente señalizados y resistentes a las punciones.

Hay que asegurarse siempre de la fecha de caducidad de la vacuna, para  evitar su utilización fuera del plazo de seguridad indicado por el fabricante.  Siempre deberán leerse bien las instrucciones del laboratorio fabricante, y en caso de ser vacunas que deban reconstituirse deben agitarse enérgicamente hasta conseguir su total homogeneización. El contenido de los viales puede precipitar durante su almacenaje, debiendo ser agitado igualmente hasta que desaparezca el posible precipitado o floculación de su contenido.

Para la desinfección de la zona de punción se recomienda la utilización de povidona yodada o clorhexidina, esperando a que estas sustancias se sequen antes de proceder a la inyección. No se recomienda el uso de alcohol ya que puede inactivar algunas vacunas, principalmente las atenuadas.

3.1.2. Administración oral

La enfermera  administrará por esta vía la vacuna antipoliomielitis atenuada (VPO), la antitífica Ty21a y la anticolérica oral. Su administración debe ser inmediata después de extraerlas del frigorífico, ya que al mantenerlas a temperatura ambiente disminuye su eficacia.

Si se utilizan viales monodosis se darán directamente en la boca. En el caso de viales multidosis se administrarán con una cuchara de un solo uso que contenga la dosis correspondiente. En caso de regurgitación o vómito en los primeros 5-10 minutos de la administración de la vacuna se aconseja administrar una nueva dosis.

3.1.3. Administración intramuscular

 Los lugares de preferencia para esta vía de administración son el músculo deltoides en la zona superior del brazo y la cara anterolateral del muslo (vasto externo) en los niños pequeños (menores de 18 meses). El glúteo no debería usarse de forma habitual por el riesgo potencial de lesionar el nervio ciático; además en el caso de algunas vacunas (hepatitis B y rabia) esta vía de administración se ha asociado a una disminución de su inmunogenicidad.

Esta vía debe ser evitada en personas con diátesis hemorrágica. Las agujas que se emplean para inyecciones intramusculares deben tener la longitud suficiente para llegar al músculo. En el caso de adultos y niños mayores se utilizarán agujas de calibre desde 25 x 0,6 mm (23G1)(azul) hasta 30 x 0,7 mm (22G1¼)(gris) para inyección en región deltoidea o en vasto externo. Para lactantes y niños menores de 12 meses se recomiendan de 16 x 0,5 mm (25G5/8)(naranja) hasta 25 x 0,6 mm (23G1)(azul). Después de proceder a la desinfección de la piel se cogerá entre los dedos índice y pulgar la masa muscular sobre la que se va a pinchar, introduciendo la aguja con un ángulo de 90º. Es preciso aspirar siempre con el émbolo de la jeringa para comprobar que no se inyecta sobre un vaso sanguíneo; si aparece sangre en la jeringa deberá extraerse la aguja y volver a pinchar en otro lugar, usando una aguja diferente para cada inyección.

Se administran por esta vía las siguientes vacunas:

Hepatitis B

Hepatitis A

DTP, DT, Td, T, D, P, DTP-Hib, DTPa

Gripe

Haemophilus influenzae tipo b

Neumocócica

Rabia (VCDH, VRA)

3.1.4. Administración subcutánea o hipodérmica

En esta vía la vacuna se inyecta en el tejido conjuntivo, con lo que se consigue una absorción lenta del producto. Las zonas anatómicas recomendadas son las mismas que para la vía intramuscular (vasto externo en niños pequeños y deltoides en niños mayores y adultos), pero el ángulo de inyección de la aguja con respecto a la piel debe ser de 45º. En estos casos se aconseja utilizar agujas de calibre 24-26 G de 1,6 cm de longitud. Se administran por esta vía las siguientes vacunas:

Triple vírica

Poliomielitis inactivada (VPI)

Neumocócica

Meningocócica

Fiebre tifoidea (TAB parenteral)

Fiebre amarilla

Cólera

Encefalitis japonesa

Varicela

3.1.5. Administración intradérmica.

Esta vía se utiliza para la administración de las vacunas BCG, cólera y rabia (VCDH). Generalmente se utiliza la cara anterolateral del antebrazo o el tercio superior del deltoides. Se utilizará una aguja fina, de calibre 25-27 G y 0,5-1,6 cm de longitud, que se insertará en la epidermis, con el bisel hacia arriba y un ángulo de 15º paralelo al eje longitudinal del antebrazo. Sólo el bisel debe penetrar en la piel. La inyección ha de ser lenta y si es correcta aparecerá una pequeña ampolla en el punto de inyección.

3.1.6. Administración simultánea de vacunas

La mayoría de vacunas pueden administrarse simultáneamente sin que se observe una disminución de la respuesta inmune. Esta práctica se usa ordinariamente para facilitar la cumplimentación del calendario vacunal.

Si hay que administrar más de una vacuna o una vacuna y una inmunoglobulina simultáneamente, es preferible hacerlo en zonas anatómicas distintas, evitando la administración de dos inyecciones intramusculares en el mismo miembro. En caso de necesidad, deben estar suficientemente distanciadas (3-5 cm) para evitar que las posibles reacciones locales se solapen.

3.1.7. Intervalos de administración entre vacunas y otros productos inmunobiológicos

Algunos productos vacunales requieren la administración de varias dosis para obtener una respuesta inmune óptima. Los intervalos de tiempo superiores a los establecidos según la pauta vacunal no disminuyen el nivel de anticuerpos final, por lo que la interrupción de la pauta vacunal no condiciona la necesidad de reiniciar la pauta completa ni de que deban darse dosis adicionales. La administración simultánea de varias vacunas inactivadas o de éstas con una vacuna de microorganismos vivos no interfiere con la respuesta inmune para ninguna de ellas. La única excepción es la combinación entre la vacuna de la fiebre amarilla y la del cólera que deberían administrarse con un intervalo mínimo de 3 semanas.

En el caso de las vacunas de microorganismos vivos pueden administrarse simultáneamente. Si no se hace a la vez, es preferible espaciar las administraciones al menos 4 semanas. La vacuna antipoliomielitis oral puede administrarse antes, simultáneamente o después de la vacuna triple vírica y de la vacuna antitífica oral.

Con respecto a la administración simultánea de vacunas e inmunoglobulinas no hay ninguna contraindicación en el caso de las vacunas de microorganismos muertos y de los toxoides. Las vacunas de microorganismos vivos en general no deben administrarse simultáneamente con inmunoglobulinas, siendo excepciones a esta regla las vacunas de la polio oral, la de la fiebre amarilla y la antitífica Ty21a.

El intervalo mínimo que debe transcurrir entre la administración no simultánea de una vacuna atenuada y una posterior de inmunoglobulina es de 2 semanas. En caso de administrar primero la inmunoglobulina debe transcurrir un intervalo hasta la vacunación que oscila entre 6 semanas y 3 meses dependiendo del tipo y dosis de inmunoglobulina administrada.

3.2. CONTRAINDICACIONES GENERALES DE LAS VACUNAS

Las vacunas presentan algunas contraindicaciones que dependen del tipo de vacuna que se va a administrar y del individuo que la recibe. En general hay muy pocas contraindicaciones absolutas a la inmunización, por lo que se debe ser muy restrictivo a la hora de contraindicar la administración de una vacuna. Si los beneficios obtenidos tras la inmunización superan el riesgo de los posibles efectos adversos de la misma, se procederá a la vacunación.[9]

Se consideran contraindicaciones absolutas a la vacunación las siguientes:

Reacciones severas a dosis previas (anafilaxia)

Hipersensibilidad a algún componente vacunal

Enfermedad de base grave con o sin fiebre

Pueden considerarse como contraindicaciones relativas:

Enfermedades agudas con fiebre superior a 38,5ºC

Alteraciones inmunitarias (inmunodeficiencias, tratamiento inmunosupresor, radioterapia), especialmente en el caso de las vacunas atenuadas

Embarazo (sólo en caso de vacunas atenuadas)

Trastornos neurológicos evolutivos (ej. epilepsia no controlada, espasmos infantiles, encefalopatía progresiva), especialmente en el caso de la vacuna de la tos ferina de células enteras

Administración reciente de inmunoglobulinas, plasma o transfusiones sanguíneas (pasivamente pueden interferir la respuestalos anticuerpos administrados inmunitaria en el caso de las vacunas atenuadas si se han administrado en los 3 meses anteriores; si es necesario administrar alguno de estos compuestos dentro de los 14 días siguientes a la vacunación habrá que repetir la dosis vacunal transcurridos 3 meses)

Son falsas contraindicaciones a las vacunas:

Enfermedad aguda benigna como proceso catarral o diarrea en personas sanas

Antecedentes de alergia, asma u otras manifestaciones atópicas

Administración concomitante de tratamientos de desensibilización

Tratamiento con antibióticos o corticoides a dosis bajas

Dermatitis, eczemas o procesos dermatológicos localizados

Reacciones leves o moderadas a dosis previas de vacuna

Prematuridad o retraso del crecimiento

Malnutrición

Antecedentes familiares o personales de convulsiones

Convalecencia de una enfermedad aguda

Condiciones neurológicas estables parálisis cerebral, síndrome de Down…)

Lactancia materna (no se ha demostrado la excreción de microorganismos vacunales a través de la leche materna)

Niños cuyas madres estén embarazadas o en contacto estrecho con mujeres embarazadas

Enfermedades crónicas del corazón, pulmón, hígado o riñón

Diabetes

Temperatura ambiental alta o meses de verano


ADMINISTRACION DE MEDICAMENTOS REALIZADAS POR LA ENFERMERA

PREPARAR, INSTALAR, ADMINISTRAR, CONTROLAR Y MANTENER MEDICAMENTOS

FUNCIONES

A.- CONDUCTAS DE ENTRADA

Verificar en el tarjetero, indicaciones farmacologicas.

Preparar medicamentos para su administración, según indicación médica.

Verificar dosis, vía de administración, nombre y estado del medicamento, equipo ad-hoc, horario y paciente correspondiente.

Administrar y controlar medicamentos por diferentes vías, según indicación médica y normas vigentes: oral, dérmica, respiratoria, rectal y parenteral (instramuscular, subcutánea, intradérmica ).

Registrar la administración del medicamento en hoja de enfermería o donde corresponda, según norma.

B.- TAREAS HABITUALES REALIZADAS POR LA ENFERMERA

Observar y verificar signos de permeabilidad de la vía de administración del medicamento.

Realizar manejo eficiente en el control y mantención de la fleboclisis.

Vigilar tolerancia del medicamento e informar al profesional.

Informar al auxiliar de sala, los medicamentos y tratamientos administrados a los pacientes bajo su cuidado.

Solicitar, tramitar y despachar recetas.

Administrar medicamentos por vía endovenosa (*).

(*) Tareas asumidas en forma más o menos habitual, de acuerdo a las necesidades locales del servicio.

PREPARAR, INSTALAR, ADMINISTRAR, CONTROLAR Y MANTENER MEDICAMENTOS

FUNCIONES

A.- CONDUCTAS DE ENTRADA

Verificar en el tarjetero, indicaciones farmacologicas.

Preparar medicamentos para su administración, según indicación médica.

Verificar dosis, vía de administración, nombre y estado del medicamento, equipo ad-hoc, horario y paciente correspondiente.

Administrar y controlar medicamentos por diferentes vías, según indicación médica y normas vigentes: oral, dérmica, respiratoria, rectal y parenteral (instramuscular, subcutánea, intradérmica ).

Registrar la administración del medicamento en hoja de enfermería o donde corresponda, según norma.

B.- TAREAS HABITUALES REALIZADAS POR LA ENFERMERA

Observar y verificar signos de permeabilidad de la vía de administración del medicamento.

Realizar manejo eficiente en el control y mantención de la fleboclisis.

Vigilar tolerancia del medicamento e informar al profesional.

Informar al auxiliar de sala, los medicamentos y tratamientos administrados a los pacientes bajo su cuidado.

Solicitar, tramitar y despachar recetas.

Administrar medicamentos por vía endovenosa (*).

(*) Tareas asumidas en forma más o menos habitual, de acuerdo a las necesidades locales del servicio.

PARTICIPAR EN EL MANEJO DE CADENA DE FRIO Y ADMINISTRAR LAS VACUNAS SEGUN NORMA

FUNCIONES

A.- CONDUCTAS DE ENTRADA

Controlar temperatura mínima y máxima de refrigerador.

Registrar temperatura en gráficos.

Preparar termos.

Cargar termos con vacunas.

Administrar vacunas según norma.

Dar indicaciones específicas.

TAREAS HABITUALES REALIZADAS POR LA ENFERMERA

Controlar las vacunas en existencia.

Eliminar material de desecho.

Hacer pedido de vacunas.

Mantener stock de unidades refrigerantes.

Mantener aseo de refrigeradores.

Transportar vacunas según normas.

Llevar registro.

Informar y comunicar sobre situaciones y alteraciones de la cadena de frío y la administración de vacunas.

CONCLUSIONES

La inmunización o vacunación es una forma de activar el sistema inmune y prevenir enfernmedades graves potencialmente mortales.

La inmunización o vacunación se administra para iniciar o aumentar la resistencia a una enfermedad infecciosa. Las inmunizaciones proporcionan una forma de inmunidad especializada de protección a largo plazo contra antígenos específicos causantes de enfermedades.

La inmunización es un proceso que se utiliza para inducir o aumentar la resistencia a una enfermedad infecciosa. El objetivo final es prevenir y, en algunos casos, erradicar enfermedades potencialmente serias y letales.

Las enfermedades contra las cuales nos protegen las vacunas tienen complicaciones serias que pueden ser incluso mortales. Asegurarse de que su hijo reciba las inmunizaciones cuando estén programadas es la mejor forma de ayudar a proteger a su hijo.

Hoy en día, las vacunas salvan 3 millones de vidas al año. Mejores programas de vacunación podrían salvar la vida de 4 millones más de personas. Enfermedades que comúnmente ocasionaban la muerte de niños y niñas tan sólo hace algunas décadas son, en la actualidad, casi desconocidas en muchos países. A pesar de esto, muchos jóvenes y padres de familia desconocen el alcance de los beneficios que reciben con la vacunación, o el bien que pueden hacer aprendiendo más sobre las vacunas e informando a otros.

Las enfermeras y los demás trabajadores de atención de salud se encuentran en la vanguardia de la prevención de los errores programáticos. Asimismo las enfermeras desempeñan una función primordial en la detección, evaluación y tratamiento de los acontecimientos adversos graves y potencialmente peligrosos. El incumplimiento de unas directrices estrictas puede conducir a resultados negativos de salud pública, que puede ir desde abscesos en el lugar de las inyecciones hasta infecciones múltiples como las hepatitis B y C.


[1] American Academy of Pediatrics. Red Book 2000. Informe del comité de enfermedades infecciosas. 25ª Ed. Intersistemas, 2001: 7-86.

[2] Galindo, Miguel A: Sistema de Vigilancia de eventos adversos consecutivos a la vacunación. La Habana. Enero 1999.

[3] Rentería CA. Vacuna triple: difteria, tos ferina y tétanos (DPT).  En: Macías PM. Temas de pediatría. Asociación Mexicana de Pediatría A. C. Inmunizaciones. 2ª Ed. McGraw Hill Interamericana, México, D. F. 2001:  5-31

[4] Dennehy PH, Jost EE, Peter G. Inmunizaciones. Agentes de inmunización activa.  En. Feigin RD, Cherry JD. Tratado de infecciones en pediatría. 3ª  Ed. Interamericana McGraw Hill. México. 1995: 2477-2510.

[5] Illingworth RS. El niño normal. Problemas de los primeros años de vida y su tratamiento. Prevención de las enfermedades más comunes. 4ª Ed. Manual Moderno. México, D. F. 1993: 357-374.

[6] Saltigeral SP, González SN, Eguiza SLA. Inmunizaciones en pediatría.  En: González SN, Torales YAN, Gómez BD.  Infectología clínica pediátrica.5ª Ed. Editorial Trillas. México, D. F. 1994: 795- 815.

[7] Mascareñas SC, Mascareñas SA, Saltigeral SP. Vacuna contra la poliomielitis.  En: Macías PM. Temas de pediatría. Asociación Mexicana de Pediatría A. C. Inmunizaciones. 2ª Ed. McGraw Hill Interamericana, México, D. F. 2001:  33-44

[8] Mascareñas SC, Mascareñas SA, Saltigeral SP. Vacuna contra la poliomielitis.  En: Macías PM. Temas de pediatría. Asociación Mexicana de Pediatría A. C. Inmunizaciones. 2ª Ed. McGraw Hill Interamericana, México, D. F. 2001:  33-44

[9] Castillo, Margarita: Epidemiología. 1984. Editorial Pueblo y Educación, Ciudad de la Habana; Cap 9: pág. 124-133.


[1] Castillo, Margarita: Epidemiología. 1984. Editorial Pueblo y Educación, Ciudad de la Habana; Cap 9: pág. 124-133

[2] Salgado, Heli: Generalidades de la inmunización. Biotoscana Su Angel Protector, Colombia, 1997. Ministerio de Salud. Circular 17.

[3] Instituto Finlay: Vaccimotor, Ediciones Finlay, Ciudad de la Habana, Cuba, Julio de 1999 No. 7.

[4] Programa de Inmunización. Carpeta Metodológica. Ministerio de Salud Pública. 1998.