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LA VID: CICLO VEGETATIVO

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LLORO DE LA VID

Es el fenómeno que ocurre luego de la poda, de donde debido a los cortes efectuados en los entrenudos, comienza a brotar la savia bruta los vasos leñosos hacia el exterior, esta savia es el agua y las sustancias minerales en muy bajo porcentaje que las raíces al entrar en actividad, absorben del suelo y al no haber hojas aun en las cepas que la transformen en savia elaborada, fluye al exterior (Ferraro, 1992).

El lloro abundante es signo de una gran actividad de las raíces y no produce un debilitamiento de la cepa (Chauvet y Reyner, 1989).

El periodo que transcurre entre el lloro y el brotamiento es de mas o menos un mes (Marro, 1989).

BROTAMIENTO:

El brotamiento de las yernas se debe a la multiplicación y elongación celular del meristemo Terminal de ramas vegetativas, teniendo su iniciación en invierno y principios de primavera (Hidalgo, 1993).

El brotamiento se produce como consecuencia de una sostenida temperatura media ambiental templada, acompañada de determinado grado de humedad y consiste en el crecimiento de brotes corno resultado de la producción de células nuevas y de agrandamiento (Rodríguez y Ruestas, 1992).

La yema por crecimiento del cono o conos que encierra, se hincha hasta la separación de escamas que cubren, apareciendo la borra (pelusilla) y a continuación los órganos verdes formando la “mariposa” primer brote (Hidalgo, 1993).

La temperatura necesaria para que se produzca la brotación fluctúa entre los 8° y 12°C, debiendo mantenerse durante dos semanas corno mínimo (Rodríguez y Ruestas, 1992).

Es importante tener en cuenta que la brotación y la maduración de las uvas no están en relación directa, es decir que el brotamiento temprano de las cepas no significa que sus frutos maduren antes, ni viceversa (Rodríguez y Ruestas, 1992).

El inicio del brotamiento esta influenciado por la variedad, pues sus exigencias térmicas para llevarlo a cabo son específicas. La ausencia de brotamiento a lo largo del sarmiento tienen diversas causas; acrotonía, carga excesiva con relación al vigor de la cepa, heladas, hongos o plagas (Reynier, 1989).

Después de tres a cuatro semanas del brotamiento, se inicia el periodo del ciclo de crecimiento mas rápido y se dice que se llega al gran periodo de crecimiento (Fernández, 1980). Hay dos periodos durante los cuales el crecimiento del brote disminuye durante y después de la fecundación y al momento de comenzar la maduración del fruto (Ferraro, 1992).

En las cepas mas vigorosas el desborre o aparición de pelusilla blanca es mas tardío que en las cepas mas débiles (Rodríguez y Ruesta, 1992).

FLORACIÓN Y FECUNDACIÓN:

La floración es la apertura de la flor, en este caso la caída de la corola, del capuchón. La fecundación sigue normalmente a la floración y es difícil separar a estos dos fenómenos en el tiempo (Reynier, 1984).

La inducción y la iniciación de los primordios de las inflorescencias suceden en el curso de la organogénesis de la yema del año anterior, a su aparición en el pámpano después del periodo de dormición de las yemas, se manifiesta la diferenciación de las flores. Esta comienza poco antes de la época de desborre (Reyner, 1992).

En la floración los racimos florales emergen con las hojas conforme inicia el brote su crecimiento. La vid normalmente florece cuando la temperatura alcanza de 20 a 22ºC y permanece en este estado de 8 a 12 días. Debajo de los 15.5ºC pocas flores se abren. Con un aumento de temperatura de 18 a 24°C la floración aumenta muy rápidamente, con temperaturas de 35 a 38ºC la floración se retrasa. Generalmente transcurren 50 días desde el brotamiento de las yernas hasta la floración (Rodríguez y Ruesta, 1992).

La inducción e iniciación floral depende de la aptitud específica de las variedades. Las auxinas y las citoquininas favorecen la iniciación floral. Las citoquininas, reguladores de crecimiento que emigran desde el sistema radicular, favorecen la iniciación de las inflorescencias y la diferenciación de las flores (Reynier, 1989).

Cuando el desborre se retrasa, por una poda tardía, se constata que el número de inflorescencias es mas grande. En un tiempo soleado durante el periodo de iniciación floral provocas una diferenciación mas extensa de un mayor número de inflorescencias (Reynier, 1989).

La caída de flores y frutos jóvenes se llama corrimiento, rara vez es total, el porcentaje de germinación del polen es usualmente máximo entre los 26.6 y 32.2°C, la fecundación se realiza bien con una temperatura comprendida entre 20 y 25°C ( Chauvet y Reynier, 1984 ).

La fecundación ocurre de dos a tres días después de la polinización (Pérez, 1984).

CUAJADO:

Un cierto número de flores fecundadas evolucionan a frutos, se dice que ellas cuajan, mientras que un cierto número de flores polinizadas y de ovarios fecundados caen, se dice que se corren. El término corrimiento corresponde a la caída de flores y ovarios, pero este término se reserva generalmente para la caída de bayas nacidas de flores perfectas y fecundadas (Reynier, 1989).

Se denomina cuajado a la transformación de la flor en fruto cuando todo el proceso de la floración se lleva a cabo en forma adecuada (Martínez de Toda, 1991).

El ovario una vez fecundado comienza a desarrollarse, engruesa permaneciendo verde, la pulpa se enriquece con sustancias ácidas, la ausencia de semilla puede ocurrir por dos mecanismos: estenospermia y partenocarpia, la estenospermia consiste en un aborto temprano del embrión de manera que el fruto solo contendrá primordios seminales no visibles a simple vista (Pérez, 1984)

La tasa de cuajado es un término que corresponde al número de bayas que quedan en el racimo con relación al número de flores de la inflorescencia (Hidalgo, 1993).

La tasa de cuajado es inversamente proporcional al número de flores por inflorescencia, así las variedades con inflorescencias pequeñas tienen una tasa de cuajado mas elevada que las variedades con inflorescencias grandes (Reynier, 1989).

Las bajas temperaturas sobre el cuajado de frutos disminuyen la tasa de crecimiento del tubo polínico o la inhibe totalmente. La mayoría de los investigadores dice que el máximo de cuajado de la vid ocurre con temperaturas de entre 20 y 30°C de día y 15 a 20°C de noche. Temperaturas  de 35°C o mas durante el periodo de floración reducen la cuaja de los frutos (Reynier, 1989).

El exceso de nitrógeno afecta el cuajado en algunas variedades. Esta reducción se asocia más comúnmente con cepas o plantas de gran vigor que por efectos directos del exceso de nitrógeno. La deficiencia de Zinc puede reducir drásticamente el cuajado y desarrollo de las bayas. En las vides la deficiencia de Boro limita la germinación de polen y el normal desarrollo del tubo polínico, reduciendo el cuajado (Rodríguez y Ruesta, 1992).

La intensidad de corrimiento depende de la variedad, existen variedades con tendencia al corrimiento y variedades poco sensibles al corrimiento. La poda tardía disminuye el corrimiento en variedades sensibles a este fenómeno; el despunte practicado al final de la floración favorece el cuajado (Reynier, 1989).

El cuajado de vid se reduce cuando las parras crecen a niveles bajos del punto de saturación de luz, el cual oscila entre un rango de 25 000 a 30 000 lux (Kliewer, 1997).

ENVERO

Se da este nombre al proceso de cambio de color del grano de uva a su color definitivo. Durante este periodo el grano de uva pierde su dureza y comienza a ablandarse debido en gran parte a la disminución de las sustancias pépticas y a la menor presión osmótica de las células; el grano se hincha y adquiere elasticidad y a su vez la cutícula se vuelve traslúcida.

Comienza también a cambiar de color pasando del verde al verde amarillento en uvas blancas y al rojo violáceo en uvas tintas (Ferraro, 1992)

En esta fase es sensible al quemado debido a una insolación demasiado fuerte, por lo que debe evitar arrancar el follaje en este periodo que da sombra a los racimos (Chauvet y Reynier, 1984).

Un análisis de la pulpa demuestra la presencia de una pequeña cantidad de azúcar, sin embargo los frutos son muy ácidos todavía, el jugo que se puede obtener de ellos es agrio. Al final del envero la semilla esta perfectamente formada y es capaz de reproducir una planta; es decir se ha alcanzado la madurez fisiológica que es bastante anterior a la madurez del fruto (Ferraro, 1992).

MADURACIÓN

Luego del envero la uva comienza a engrosar, su color se afirma, la pulpa se enriquece en azúcares (glucosa y levulosa) a la vez que disminuye la proporción de ácidos, a ello se conoce como maduración (Reynier, 1989).

El periodo de maduración dura entre 45 a 50 días y se caracteriza por modificación física y bioquímica.

  • En la modificación física: La uva pierde su coloración verde y se vuelve coloreada; en el estado herbáceo la baya que era dura se reblandece y engrosa de nuevo de una forma importante.
  • Modificación bioquímica: La composición de la uva cambia, bruscamente al comienzo del periodo y después progresivamente la acides disminuye, mientras que aumenta el contenido de azúcares, compuestos fenólicos (taninos y materia colorante) y compuestos aromáticos (Reynier, 1989).

La maduración se alcanza cuando la cantidad de azúcar permanece estacionaria en el fruto, Cabe destacar que en la maduración la distribución de azúcar en un racimo, de uvas no es homogénea, correspondiendo a los granos situados en la región superior del racimo mayor porcentaje de azucaramiento, pues estos son los primeros en recibir los azúcares elaborados en las hojas; así también cuando los racimos se encuentran ocultos debajo y entre las hojas demoran mas tiempo, ya no se colorean con la intensidad de los que se hallan expuestos al sol (Ferraro, 1992; Riberau y Peynaud, 1982).

La riqueza en azúcares de la baya en la madurez depende de la variedad, el clima del año, del terreno, del régimen hídrico, del patrón y del conjunto de técnicas de cultivo del viñedo (Reynier, 1989).

Un abastecimiento limitado de nitrógeno hará   que las vides detengan temprano su crecimiento en longitud, tendiendo a avanzar su maduración; en contraste las aplicaciones de nitrógeno o los riesgos que hacen crecer a la vid activamente retrasaran la maduración del fruto.

Además las uvas maduran mas temprano en suelos arenosos que en suelos pesados (Winkler, 1980).

La maduración involucra la conversión de ácidos y almidón en azúcares libres, la elaboración de pectidasas que ablandan y finalmente rompen las paredes celulares y frecuentemente la elaboración de varios pigmentos por lo general antocianinas y la pérdida de clorofila (Sivori, 1980).

Las bayas de la porción basal del racimo se acercan a la madurez con mayor rapidez que la porción apical (Weaver, 1985).

El aroma es sintetizado en las bayas y se acumula solo durante las últimas etapas de la maduración (Pérez, 1984).

Madurez de consumo: Es aquel momento en el que la fruta presente al máximo todas las características organolépticas que le permiten un consumo de agrado.

 Los sólidos solubles mínimos (%) son requisitos como índice de cosecha para uva de mesa. (INN, 1983).

Sobremaduración: Es el tiempo durante el cual los granos de uva disminuyen su contenido en agua por evaporación, perdiendo peso el racimo y por lo tanto aumenta la densidad el jugo celular y el porcentaje de azúcar (Ferraro, 1992).