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CONDICIONES ECOLÓGICAS PARA EL CULTIVO DE VID

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CLIMA

La vid se adapta a variados climas, sin embargo para prosperar mejor necesita de veranos largos, desde tibios hasta calientes y secos, e inviernos frescos (Rodríguez y Ruestas, 1992).

La vid, no obstante que se adapta a muy variados climas, para prosperar mejor necesita de veranos largos, desde tibios hasta calientes y secos, e inviernos frescos, No prospera en climas con veranos húmedos con lluvias, debido a su gran susceptibilidad a enfermedades criptogámicas (Rodríguez y Ruestas, 1992).

Por debajo de los 10°C los tejidos permanecen inactivos; la acumulación de calor por encima de 10ºC/día (grados días) marca el ciclo de crecimiento. En las principales zonas vitícolas del país las acumulaciones de calor varían de 1500 a 3400 grados/día (Rodríguez y Ruestas, 1992).

Por lo tanto el tiempo necesario para la maduración de la uva, esta determinada por la cantidad de calor recibida que se expresa en grados / día o unidades de calor, por lo común las unidades o acumulación de calor se calcula a partir del brotamiento, aunque algunos autores lo consideran desde el inicio de la floración. Las variedades de fruto blanco son menos exigentes que los frutos rojos, para la brotación necesitan 10.5°C de calor diarios, para la floración 18.4°C y parta la maduración 25°C. Desde el inicio de la brotación a la madurez completa se necesita por término medio de 3200 a 4000 grados día de calor distribuidos en 180 a 200 días (Calderón, 1987).

Para que los racimos entren en maduración se requiere de 1500 a 3400 grados día, esto para las uvas muy tardías, mientras que las uvas muy precoces necesitan 890 grados día. Otros factores tales corno la latitud y la luz solar tienen sus efectos en el desarrollo del cultivo, pero en menor grado que la cantidad de calor, así la viña prospera mejor de los 35 a 50º de Latitud Norte y entre los 8 a 39º de latitud sur, en altitudes que van desde pocos metros sobre el nivel i mar hasta 1500 msnm (Rodríguez y Ruestas, 1992).

Entre 30 50° de latitud, en ambos hemisferios, se localiza una franja de tierras cuyas propiedades climatológicas y geológicas optimizan el cultivo de viñedos. Estas franja de fertilidad es conocida

 internacionalmente como la franja del vino y en ella están situados los países mas afamados de la viticultura como Francia, Italia, Alemania y España ( Europa), Estados Unidos y México ( América), en el hemisferio norte, así como: Chile, Uruguay y Argentina, Sudáfrica y sur de Australia en el hemisferio sur. En términos generales, el clima de la costa es aparente para el cultivo de la vid, no obstante que las altas temperaturas invernales impiden un adecuado agoste. Debe destacarse sin embargo, que en la costa sur se encuentran los viñedos más importantes del país, debido fundamentalmente a que los factores ecológicos en esta zona son más favorables (Rodríguez y Ruestas, 1992).

SUELO:

La vid es una planta que se adapta a una gran diversidad de suelos, sin embargo deben elegirse de preferencia terrenos sueltos, profundos, con pH de 5.6 a 7.7, para asegurar un buen sistema radicular. Respecto a la composición química deben tener un contenido aceptable de elementos nutritivos. Suelos con alta conductividad eléctrica mayores de 4 mS/cm o aquellos que tienen alto porcentaje de sodio cambiable (15%) no son aparentes para el desarrollo del cultivo (Rodríguez y Ruestas, 1992).

Cabe destacar que la vid es una especie que tiene ciertas condiciones de resistencia a la sequía y a la presencia de sales en el suelo. En términos generales, en nuestro país, los suelos de la costa son aparentes para el cultivo de la vid (Rodríguez y Ruestas, 1992).

Los suelos con vocación vitícola son con frecuencia bastante pobres, poco profundos y bien drenados. En estas condiciones permiten tener vinos de calidad con rendimientos moderados. Por el contrario suelos profundos de zonas bajas, o mesetas fértiles dan generalmente vinos de menor calidad pero con rendimientos altos (Reynier, 1989).

Las gravas y arenas facilitan el drenaje, se calientan en primavera favoreciendo una madurez precoz y son favorables para obtener vinos blancos y tintos de calidad (Reynier, 1989).

Los suelos de la Irrigación Majes son muy pobres y están en el límite de permitir el desarrollo de filoxera, ya que se considera que no hay filoxera en suelos que tengan hasta el 3% de arcilla, mientras que a partir de 7 % es imprescindible injertar sobre patrones resistentes. El elemento que juega el papel mas importante es calcio a causa de la sensibilidad de los porta injertos, respecto a este mineral (Weaver, 1985).

RIEGO

Debe mencionarse que la vid es una de las especies que mejor soporta las situaciones de sequía y aprovecha los escasos recursos de agua existentes (Rodríguez y Ruestas, 1992).

Los periodos críticos son al inicio de brotamiento, crecimiento de brotes, cuando aparecen los racimos florales, crecimiento de las bayas, durante la maduración y después de la cosecha. No obstante que la vid resiste a la sequía requiere volúmenes mínimos que en términos generales se estima en 9000 m3/ha/campaña (Rodríguez y Ruestas, 1992).