ELUSIÓN FISCAL

ELUSIÓN FISCAL

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En lo que respecta a elusión encontramos el concepto de TEJERIZO LOPEZ, José Manuel quien nos dice: “La elusión fiscal es la pieza clave de la planificación fiscal. Representa el aprovechamiento de los recursos legales disponibles para conseguir la mínima carga fiscal o para diferir en el tiempo su impacto. Además, permite al contribuyente evitar que se realice el hecho imponible, con el fin de no pagar los tributos o abaratar los costos tributarios, procurando para ello forzar alguna figura jurídica establecida en las leyes. Eludir es perfectamente legal y se combate con un análisis económico de los hechos que permita al auditor determinar la verdadera naturaleza de las operaciones realizadas por los agentes económicos para evitar el pago de los impuestos”.[1]

“La elusión tributaria es una figura consistente en no pagar determinados impuestos que se han establecido, amparándose en subterfugios o resquicios legales, no previstos por el legislador al momento de redactar la ley, bien sea por una redacción deficiente de la misma, o bien porque dicha ley produce efectos no previstos al entrar en juego con el resto de las normas tributarias.

Se diferencia de la evasión tributaria al no ser técnicamente un delito ni otro tipo de infracción jurídica, ya que el uso de argucias y tecnicismos legales le confieren completa legitimidad, para efectos jurídicos. No obstante, la distinción entre ambas es meramente conceptual, porque ciertas situaciones jurídicas son bastante ambiguas, en particular debido a que el aprovechamiento de subterfugios legales no se hace generalmente de manera completamente inocente, y además, porque muchas conductas destinadas a «rebajar» impuestos pueden ser consideradas delictivas o no dependiendo de un detalle tan técnico, cual es la existencia de un tipo penal tributario que castigue dicha conducta como un hecho punible.

La elusión tributaria es una consecuencia del principio de legalidad del tributo, ya que como el impuesto debe venir establecido por la ley, entonces no puede cobrarse un impuesto si la ley no lo ha establecido, lo que abre el flanco para aprovechar los puntos débiles que la ley ha dejado. Es lo que en lenguaje vulgar se describe con el dicho hecha la ley, hecha la trampa”.[2]

Revisando varias páginas webs encontré algunas posibles técnicas de         elusión tributaria y he considerado mencionar  las siguientes:

Darle a una situación jurídica determinada el estatus de otra distinta, aprovechando alguna clase de conceptualización defectuosa, para aplicarle una ley tributaria más benigna.

Ampararse en una exención tributaria que por defectuosa técnica legislativa, no había sido prevista para el caso particular en cuestión.

Incluir bienes en categorías cuya enumeración no está contemplada por la ley tributaria, y por tanto su inclusión dentro del hecho tributario es dudosa, para eximirlos de impuestos.

A diferencia de la evasión tributaria, que tiene un carácter infraccional y delictivo que puede perseguirse mediante una correcta fiscalización, HERNÁNDEZ CELIS nos dice “La persecución de la elusión tributaria es enormemente difícil, ya que en el fondo se trata de situaciones enmarcadas dentro de la misma ley. Las maneras de perseguir estas situaciones son básicamente dos:

  • Interpretación por vía administrativa: En casos de aplicación dudosa de la ley tributaria, los servicios encargados de la recaudación del impuesto pueden emitir decretos y reglamentos de carácter administrativo, que por vía de interpretación incluyan o excluyan deliberadamente ciertas situaciones, para de esa manera tapar los resquicios dejados por la ley.
  • Modificaciones legales. Es el propio legislador el que toma a su cargo evitar que se produzcan estas situaciones, estableciendo nuevas leyes que tiendan a corregir estas situaciones. Esto genera una suerte de guerrilla entre el legislador por ampliar las situaciones en que se cobre impuesto, y los abogados y contadores por disminuir las mismas, que le confieren a la legislación tributaria en definitiva la enorme complejidad y carácter técnico y detallista que le son característicos.”[3] 

Sobre la interpretación vía administrativa pienso que es más frecuente encontrar esta situación ya que no siempre se entienden o más bien se malinterpretan las leyes. En cambio las modificaciones legales se da  porque los profesionales no siempre se actualizan con las nuevas leyes que se publican para corregir sobre los impuestos y a veces lo complica hasta al mismo auditor o fiscalizador. 

En cuanto a los Mecanismos de elusión según la abogada  BARRIOS,  Ángela, serian los más frecuentes los siguientes:

.“Darle a una situación jurídica determinada el estatus de otra distinta, aprovechando alguna clase de conceptualización defectuosa, para aplicarle una ley tributaria más benigna.

·Ampararse en una exención tributaria que por defectuosa técnica legislativa, no había sido prevista para el caso particular en cuestión.
·Incluir bienes en categorías cuya enumeración no está contemplada por la ley tributaria, y por tanto su inclusión dentro del hecho tributario es dudosa, para eximirlos de impuestos”[4]

En lo que respecta a cifras hallé varios datos en la internet resaltando lo siguiente a continuación: “Según la Administración Tributaria, los contribuyentes que pagan (personas naturales y jurídicas) no llegan a 400 mil. Esta es la base tributaria que siempre se ha tratado de expandir. Si este grupo cumpliera con todas las de la ley, el Perú debería recaudar 18% del PBI, es decir, US$ 10,800 millones. La meta de recaudación de este año es de US$ 8,460 millones, es decir hay un forado de por lo menos US$ 2,340 millones. En esta brecha hay muchas cuentas que son difíciles de calcular, pero la que sí es clara es la defraudación del IGV que según los niveles latinoamericanos debería recaudarse la mitad de la tasa. Es decir si el IGV es 18%, se debería recaudar el 9% del PBI. Pero sólo se recauda 6%. Este 3% representa US$ 1,800 millones.”[5]

Estos datos son correctos, pero este año (2012) la administración tributaria se ha propuesto llegar a la meta de 16 % de presión tributaria, esto es una meta histórica por que alcanzar a ésta va a demandar una serie de trabajos operativos y fiscalizaciones en las medianas empresas. Además para llegar a esta meta se tiene que crecer 0.5%, pues el año pasado se quedó en 15.5% de presión tributaria. Se han propuesto el 18% del PBI para el 2016 y para ello se tendría que recaudar S/.10, 000 millones adicionales por año.

Según el CPC DOMINGO HERNANDEZ, Celis  las características de la elusión tributaria serían:

Los sujetos tratan de intervenir en el nacimiento de la obligación tributaria;

Se privilegia la forma y se pretende que los terceros, incluida la Administración Tributaria, consideren que corresponde a un contenido (que, como se ha dicho, no tendrá eficacia).

El sujeto ha calificado un acto negocial cierto como si fuera otro, ocultando su verdadera naturaleza”[6]


[1]Tejerizo López, José Manuel (2000) Derecho Financiero y Tributario. Madrid. McGraw- Hill

[2] VILLEGAS, HÉCTOR B. (2000) Curso de Finanzas, Derecho Financiero y Tributario. Buenos Aires. Ediciones Depalm

[3] HERNANDEZ CELIS, Domingo, José Rosario RUIS VERA Y Santiago PATRICIO APARICIO. LA ELUSION TRIBUTARIA CONO INSTRUMENTO PARA EL APROVECHAMIENTO DE LOS VACIOS FISCALES, pág. 11, Lima.

[4] http://sistemasderecaudacion.blogspot.com/2009/10/elusion-y-evasion-fiscal.html

[5] http://www.monografias.com/trabajos85/tratamiento-elusion-y-delito-tributario/tratamiento-elusion-y-delito-tributario.shtml

[6] Ib. Dem.

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