Reflexión sobre la política de educación (inclusiva)

Reflexión sobre la política de educación (inclusiva)

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Según Slee (2008), la política y la administración no es solo lo que los gobiernos imponen para su implementación por un funcionariado obediente, como sugerían los primeros analistas de la política pública y la administración, como Thomas DYE. Esta visión es estática e induce a error. Una descripción así es también excesivamente lineal y unidimensional. Se pasa por alto el proceso de lucha presente en las complejas relaciones entre el establecimiento de planes políticos, la elaboración de un texto político (una ley, un reglamento, una declaración a los media, un discurso o un folleto descriptivo) y la traducción de este artefacto político a la práctica (implementación). Este desordenado y a menudo discutido proceso es lo que BALL llama «ciclo político». No todas las primitivas definiciones políticas han estado vacías de presciencia analítica. Rizvi y LINGARD (1993) se basaron en el científico político David EASTON, que, en 1953, sentó las bases de su «visión ecléctica del análisis político de la educación critica».

Asimismo, la esencia de la política radica en el hecho de que, mediante ella, se deniegan ciertas cosas a algunas personas y se ponen al alcance de otras. La política… consiste en una red de decisiones que asigna valores.

Slee (2012) menciona que, en su consideración de la asignación de valores mediante la política educativa, Ravi y LINGARD describen un proceso en el que unos valores, a menudo opuestos o contradictorios, como la igualdad, la justicia, la autonomía, la eficiencia, la responsabilidad, la competición y la excelencia, se organizan según las prioridades políticas. Dicen que es posible que la igualdad no quede completamente abandonada; se remodela o reconfigura, re-articula o subordina a las preocupaciones económicas dominantes.

Por otro lado la propensión de la política a generar subversiones perversas de sus objetivos declarados queda ilustrada por el hecho de que, en el furor por elevar el rendimiento mediante la mejora de los perfiles estatales de rendimiento de los estudiantes en los tests nacionales de papel y lápiz de lectoescritura en Australia, se descubrió que, aunque no fuera sino algo anecdótico, algunas escuelas habían persuadido a sus alumnos aborígenes y a los de bajo rendimiento que faltaran a clase los días de las pruebas. Este esperpento se entiende cuando caemos en la cuenta de que el rendimiento global en las pruebas de un Estado (provincia, condado, región) afecta al montante de las ayudas y becas con cargo a fondos federales que reciba.

En este mismo sentido, un director de escuela comunitaria aborigen menciono en una ocasión que los funcionarios regionales de educación le habían amonestado porque las puntuaciones de lectoescritura de su escuela habían bajado. Los funcionarios regionales no habían caído en la cuenta del hecho de que la escuela había detenido el absentismo y los maestros habían empezado a ensenar a unos alumnos a partir del nivel en el que se encontraban tras varios arios de interrupción de su escolaridad. Los instrumentos de rendición de cuentas en ese Estado registraban estos hechos como un fracaso.

Daniel (2006) menciona que la historia de la educación inclusiva es también la historia de la refundición de un concepto para hacerlo compatible con las prioridades del poder. Es una historia de asignación de valores; es la historia de quienes son valorados y quiénes no.

Por otro lado, el diseño de la política también se ha visto incluido por otros dos fenómenos a los que hay que prestar atención para entender la complejidad de la exclusión y la política de educación inclusiva. En primer lugar, está el profundo impacto de la globalización. En segundo esta la relación contagiosa entre el Gobierno y los intereses financieros privados. En esta discusión de la política educativa, la globalización se refiere a los flujos de capital, de personas y de información, a la contracción del tiempo y del espacio (distancia) y la compleja interacción de dominación y subordinación en la formación de nuevas comunidades de interés.

Slee (2012) menciona que, la globalización, de acuerdo con la reflexión de Rizvi y LINGARD, ha sido promotora y portadora de repertorio social neoliberal. Organismos como la OCDE, el Banco Mundial, la UNESCO y el Fondo Monetario Internacional han cosificado una forma concreta de organización económica y, con ello, el tipo de organización y cultura educativas que produjeron la nueva mano de obra cosmopolita para la economía del conocimiento.

Gilliuan (1989) menciona que la educación se proyecta ahora como el medio para producir unos ciudadanos globales con conocimientos, destrezas y disposiciones que valoren la movilidad, la flexibilidad y la competición conformes con un mercado voluble y, como hemos contemplado recientemente en la crisis bancaria y del capital, caníbal. Esto refleja la descripción de la cultura del nuevo capitalismo que hace SENNETT. Mientras diversas naciones de estados opuestos de desarrollo económico y convicción política pugnan por entrar en el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la OCDE y en la competición de pruebas del Trends in International Maths and Science Study (TIMSS), crece la lista de bajas de estudiantes de la cultura de tests de importancia trascendental.

Slee (2012) menciona a dos estudiosos estadounidenses, Dale JOHNSON y Bonnie Johnson, cuentan que tomaron una licencia de un año en su universidad, en el verano de 2000, para dar clases en tercero y cuarto de primaria en una escuela situada en una comunidad desaventajada de Luisiana. La escuela, que denominan Redbud Elementary School, ofreció a estos dos catedráticos de educación «oportunidades en la vida real de ver en directo los efectos del movimiento a favor de la rendición de cuentas en la vida en la escuela». De sus entradas cotidianas de su diario surgen una serie de temas:

  • Los efectos destructivos de la pobreza aguda sobre todos los aspectos de la vida, incluida la educación.
  • Las consecuencias negativas de la ofensiva continuada a favor de la rendición de cuentas en las escuelas.
  • Las exigencias poco razonables que se plantean a los maestros, que ahogan su creatividad y su entusiasmo y promueven su salida de la profesión.
  • El aumento progresivo de empresas con ánimo de lucro, aprovechando el movimiento a favor de la rendición de cuentas.
  • La proliferación de alianzas entre los responsables políticos y los especuladores.
  • El impacto regresivo y desproporcionado de las pruebas de importancia trascendental sobre los niños y niñas más vulnerables y pertenecientes a minorías de los Estados Unidos.

Esta es la larga sombra del «espectro de la inutilidad».

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