Tipo de cambio

Tipo de cambio

Spread the love

Los tipos de cambio son de importancia crucial para millones personas. Debido a su importancia, los gobiernos ponen mucha atención a lo que ocurre en los mercados de cambios y más aún, actúan con el objetivo de lograr lo que consideran movimientos deseables de los tipos de cambio. (Parkin, 2007. Pág. 125)[1]

 

Un sistema de tipos de cambio es un conjunto de reglas que describen el papel del banco central en el mercado de divisas. (Samuelson, 2005. Pág. 320).[2]

 

Los gobiernos tienen tres formas de hacer funcionar el mercado de divisas estos son:

 

Tipo de cambio fijo

Larraín y otros (2002) manifiesta que el tipo de cambio fijo es: “aquel cuyo valor mantiene constante el banco central del país”. (Pág. 264) [3] Por ejemplo, el gobierno de Estados Unidos podría adoptar un tipo de cambio fijo definiendo el valor del dólar de Estados Unidos como cierto número de unidades de alguna otra moneda y haciendo que la Fed emprendiera acciones orientadas a mantener el valor anunciado.

 

Para Mankiw (2012)

“Cuando el tipo de cambio fijo, esto es, determinado por las autoridades monetarias, si el tipo de cambio es menor que el equilibrio habrá más demanda de divisas que oferta, y las autoridades tendrán que vender divisas por la diferencia, para consecuencia, disminuirán las reservas de divisas”. (Pág. 240).[4]

 

De Gregorio (2007) opina que:

“la balanza de pagos será deficitaria en este caso. Cuando el tipo de cambio fijo es mayor que el de equilibrio, habrá   más oferta que demanda de divisas, las autoridades comparan divisas, aumentarán las reservas, y la balanza de pagos tendrá superávit”. (Pág. 637).[5]

 

Tipo de cambio flexible

Es aquel cuyo valor está determinado por las fuerzas del mercado, sin intervención del banco central.

 

Sin embargo Keat y otros (2011, pp.256) (…) los tipos de cambio totalmente flexibles son aquellos que se determinan sin la intervención del banco central. Los tipos de cambio fijos son los determinados rígidamente por el banco central (…).”[6]

 

El tipo de cambio flexible es un mercado libre tipo de cambio se determinará por las fuerzas de la oferta y la demanda. En estas circunstancias se dice que el tipo de cambio es flexible o flotante. La oferta de divisas está constituida por las exportaciones nacionales, los ingresos por turismo y las inversiones del resto del mundo. La apreciación de una moneda (la peseta) respecto a otra (el dólar) supone que disminuye el tipo de cambio de manera que es necesario entregar menos pesetas para obtener un dólar.

 

“Un tipo de cambio totalmente flexible ajusta, pues, la balanza de pagos automáticamente, igualando la demanda y la oferta de divisas por operaciones autónomas con el exterior, haciendo innecesaria la intervención del banco central para restablecer el equilibrio externo”. (Mascarenas, 2004. pág. 325).[7]

 

Ventajas del sistema de tipos de cambios flexibles

El sistema de tipos de cambio flexibles corregirá automáticamente cualquier tendencia es la balanza de pagos a generar un déficit o un superávit. La secuencia lógica seguirá el proceso siguiente:

 

  • Tiene un lugar, un aumento en la demanda de importaciones y la balanza de pagos incurre un déficit.
  • El dinero se depreciará respecto al dólar, lo que hará que las importaciones resulten más caras y las exportaciones sean más baratas.
  • El cambio en los precios relativos de las exportaciones y las importaciones hará incrementar el volumen de las exportaciones y reducir el volumen de las importaciones, haciendo que la balanza de pagos tienda al equilibrio.

 

Dornbusch (2009) expresa que:

“en un sistema de tipos de cambio es siempre el de equilibrio entre la oferta y la demanda de divisas, con lo que no varían las reservas y las balanzas de pagos están en equilibrio. (Pág. 136).[8]

 

Limitaciones del sistema de tipos de cambio flexibles

Una dificultad adicional puede aparecer debido a que una depreciación de la peseta incrementa el precio de las importaciones, lo que, además de incidir sobre el coste de la vida, puede elevar los costes de producción de muchas empresas, influyendo de este modo negativamente sobre los precios de las exportaciones. ().[9]

 

Tipo de cambio dirigido

Es aquel cuyo valor recibe la influencia de la intervención del banco central en el mercado de divisas. Con un régimen de tipo de cambio dirigido, la intervención del banco central no busca mantener fijo el tipo de cambio en un nivel anunciado previamente.

 

Un sistema de tipos de cambio ajustables, el tipo de cambio fluctúan libremente dentro de los límites fijados. La cotización no puede sobrepasar, por abajo o por arriba, los límites fijados por la autoridad monetaria.

 

Mr. Atish R. y otros (2014). Explicaron que:

“cuando el mercado tiende a que se superen los límites, éstos se comportan como tipos de cambio fijos con idénticos efectos: aumentos o disminuciones de las reservas de divisas y desequilibrio de la balanza de pagos.” (Pág. 322) [10]

 

Determinación del tipo de cambio

El valor del dólar en moneda extranjera es un precio, y como cualquier otro precio, está determinado por la demanda y la oferta.

 

La cantidad de activos en dólares de Estados Unidos

Es el acervo de activos financieros netos denominados en dólares de Estados Unidos.

  1. La cantidad de dólares es un acervo, no un flujo. La gente toma decisiones acerca de las tenencias de dólares y las cantidades que compra y vende.
  2. La cantidad de dólares es un acervo denominado en dólares de Estados unidos, la denominación de un activo define las unidades en las que tiene que reembolsarse la deuda.
  3. La oferta de dólares es una oferta neta: la cantidad de activos: (la cantidad de pasivos obligaciones) esto significa que la cantidad ofrecida de dólares no incluye los activos en dólares que crean las familias, empresas, instituciones, etc.

 

Cambios de la cantidad de activos en dólares

  1. a) El gobierno federal tiene un déficit, pide prestado emitiendo bonos.
  2. b) La Fed puede aumentar la cantidad de dólares mediante la compra de activos denominados en moneda extranjera (divisas).

 

Las divisas y el dólar

El mercado de divisas es el mercado en el que la moneda de un país se intercambia con la moneda de otro país. El mercado de divisas no es un lugar como un mercado callejero, está integrado por miles de personas, importadores y exportadores, bancos y especialistas en la compraventa de divisas llamado corredores de divisas (cambistas).

 

Asimismo Ramírez (2007) menciona que: “los cambistas de todo el mundo están continuamente en contacto, por teléfono, y todos los días, miles de millones de dólares cambian de manos. El precio al que se intercambia una moneda por otras se llama tipo de cambio. (Pág. 452)[11]

 

La actividad de los corredores de divisas hace que el mercado de divisas sea altamente eficiente. Los tipos de cambio son casi idénticos sin importar en que parte del mundo se efectúe la transacción.

 

Costos de la dolarización

Son varios los costos de dolarizar la economía. En primer lugar, cabe mencionar la perdida de Señoreaje, es decir, pérdida del ingreso por emisión de moneda. Al momento de dolarizar un país se enfrentan dos tipos de costos relacionados a la pérdida de la moneda, el primero es el costo de compra de los dólares y el cambio de moneda nacional por el dólar y el segundo el costo por pérdida de señoreaje.

 

Segovia (2003, pp. 32-33) argumentan que “el valor de la posibilidad de emitir dinero es demasiado como para rendirlo, por lo que se recomienda a los países que para reducir este impacto deben negociar con Estados Unidos la entrega de un porcentaje del señoreaje estadounidense. Pero esto es una posibilidad a la que Estados Unidos se niega acordar.[12]

 

En segundo lugar, se pierde la política monetaria independiente. La ventaja de tener política monetaria es que puede ser utilizada para estabilizar el ciclo económico, afectar la tasa de interés y la inflación. Con la dolarización oficial, el Banco Central no puede utilizar su herramienta monetaria y no podría reaccionar para absorber shocks adversos en la economía, generando mayor inestabilidad y por lo tanto menor crecimiento.

 

 

Gutiérrez (2006) aseguran que: “este beneficio de la política monetaria es irreal. Por ejemplo, un país con altos niveles de dolarización financiera no puede comprometerse con una política contra-cíclica, porque movimientos en el tipo de cambio pueden afectar fuertemente el sistema financiero y generar una crisis.” (Pág. 254)[13]

 

La dolarización parcial incrementa el costo de la volatilidad del tipo de cambio, lo que induce al Banco Central a intervenir en el mercado cambiario para prevenir fluctuaciones del tipo de cambio nominal.

 

Otro costo relacionado con la pérdida de la política monetaria es la mayor importancia que adquiere la política fiscal. Como se mencionó antes, en este tipo de régimen cambiario se renuncia al uso de la herramienta cambiaria como instrumento de ajuste de precios relativos, por lo que resulta necesario tener mecanismos alternativos que permitan manejar el proceso de ajuste ante shocks negativos. Generalmente el FMI propone el establecimiento de indicadores fiscales automáticos, es decir, manejar los ingresos y gastos del gobierno vinculados al ciclo económico como herramienta de política ante shocks. O sea, en una economía dolarizada se debe perseguir un continuo balance fiscal y superávits cuando hay crecimiento para aplicar políticas fiscales anti-cíclicas al ocurrir un shock.

 

Otro costo asociado a la dolarización es la pérdida del prestamista de última instancia, lo que implica que el Banco Central no podría actuar como prestamista del sistema financiero cuándo enfrenten necesidades de liquidez o shocks negativos.

 

Esta característica de los bancos centrales desaparece, porque no se tiene la habilidad de imprimir dinero con el fin de dar líneas de crédito a los bancos.

 

Emery (2000) muestra que:

“la pérdida del prestamista de última instancia no tendría un alto costo si la dolarización sustituye un sistema cambiario fijo o caja de convertibilidad, pues esta capacidad no existe bajo regímenes cambiario fijos. (Pág. 35)[14]

 

Beneficios de la dolarización

Los proponentes de la dolarización que no tener moneda propia generan impactos positivos sobre el desempeño económico de un país. Aseguran que la reducción de la inflación y la eliminación del riesgo cambiario afectan los horizontes de inversión de los agentes y reduce la tasa de interés, generando mayor confianza en la economía y motivando la inversión y el crecimiento. Además, la menor volatilidad cambiaria motiva un mayor comercio internacional e impulsa aún más el crecimiento.

 

La dolarización tiene beneficios similares a los generados por los regímenes cambiarios fijos, pero a diferencia de los últimos no presentan los problemas de credibilidad y probabilidad de ataque especulativo. Es decir, los beneficios de la dolarización se basan en la mayor credibilidad del régimen y la eliminación del riesgo cambiario. Con la dolarización este riesgo se elimina, pues los agentes tienen asegurado el tipo de cambio de forma legal.

 

Menor inflación, se elimina el sesgo inflacionario que surge de los incentivos de los hacedores de política por estimular la economía y monetizar los déficit presupuestarios y deuda. Esto ocurre porque al adoptar el dólar se ata la política monetaria a la política estadounidense impidiendo la emisión de moneda. Actualmente, dada la menor inflación de los países, algunos autores afirman que éste beneficio es poco significativo.

 

De acuerdo a Robles y otros (2003, pp.315-316) “este argumento no es correcto, debido a que la inflación en la mayoría de países ha disminuido por el uso de anclas nominales y no puede asegurarse que los períodos de alta inflación de los años 70 y 80 no vuelvan a repetirse. Por lo que el compromiso que genera la dolarización es siempre valioso”.[15]

 

Las ganancias en costos se relacionan a la eliminación de los costos de cambiar moneda, definidos como la diferencia entre los valores de compra y venta de moneda. La dolarización oficial elimina estos costos, pues ya no es necesario para los agentes operar en diferentes monedas.

 

Otro aspecto de los costos de transacción se relaciona con la necesidad de mantener reservas para operaciones en dólares, las cuales aumentan el costo de hacer negocios, con la dolarización se reduce esta necesidad permitiendo a los mercados ser más competitivos.

 

Además del ahorro por el diferencial entre el precio de compra y venta del dólar al desaparecer la intermediación, se genera una simplificación de operaciones contables de empresas con actividades internacionales. A esto debe agregarse el ahorro por operaciones de defensa contra posibles devaluaciones, beneficiando y facilitando la inversión y el comercio internacional.

 

Cabrera (2006) asegura que:

la disminución de la incertidumbre y riesgo de las operaciones comerciales y la reducción de la necesidad de operar en múltiples monedas impacta en el comercio positivamente y estos beneficios sobre el comercio pueden ser relativamente grandes”. (Pág. 60-62)[16]

 

En resumen, la dolarización reduce la inflación, elimina los costos de transacción y elimina el riesgo cambiario. Esto genera una reducción de la prima por riesgo que se paga a operaciones en moneda extranjera, reduce las tasas de interés y ampliar los horizontes de inversión de los agentes; aumentando así la inversión nacional, el crecimiento y la riqueza de las personas. Es de hacer notar que la eliminación del riesgo cambiario no eliminaría el riesgo país o prima por riesgo soberano, la cual se discutirá más adelante.

 

La demanda de activos en dólares

La ley de la demanda se aplica a los activos en dólares como a cualquier otra cosa que la gente valora. La cantidad demandada de activos en dólares aumenta cuando baja el precio de los dólares en términos de moneda extranjera, y disminuye cuando sube el precio de los dólares en términos de moneda extranjera.

 

La ley de la demanda se aplica a los dólares por dos razones

  1. Demanda de Transacciones. Cuando más bajos es el valor del dólar, mayor es la demanda de exportaciones de Estados Unidos y menor es la demanda de importaciones en Estados Unidos, así que es más grande la cantidad de comercio financiada con dólares.
  2. Demanda que surge de las ganancias de capital esperadas. Con todo lo demás constante, cuando más bajo es el valor del dólar de hoy, más alta es su tasa esperada de apreciación (o menor es su tasa esperada de depreciación)

 

“Cuando se modifican el tipo de cambio, con todo lo demás constante, hay un movimiento a lo largo de la curva de demanda. Cualquier otro factor que influya sobre la cantidad de activos en dólares que la gente quiere mantener, dará como resultado un desplazamiento de la curva de demanda. La demanda subirá o bajará.” (Sastre, 2012. Pág. 178) [17]

 

Estos otros factores de influencia son:

 

  • El volumen de comercio financiado en dólares
  • Las tasas de interés de los activos en dólares
  • Las tasas de interés de los activos en moneda extranjera
  • El valor esperado futuro del dólar.

La oferta de activos en dólares

Las acciones del gobierno y de la Reserva federal determinan la oferta de activos en dólares. Pero tiene un papel crucial en la determinación de la oferta de dólares, ya que el propio comportamiento de la base monetaria depende   en forma decisiva el régimen cambiario que esté en funcionamiento.

 

Tabla N° 1

La demanda de activos dólares

LA LEY DE LA DEMANDA
La cantidad demandada de activos en dólares
Aumenta si : Disminuye si:
El valor del dólar en moneda extranjera baja El valor del dólar en moneda extranjera sube
Cambios de demanda
La demanda de activos en dólares
Aumenta si: Disminuye si:
Aumenta el comercio financiado con dólares Disminuye el comercio financiado con dólares.
Suben las tasas de interés de los activos en dólares Bajan las tasas de interés de los activos en dólares
Bajan las tasas de interés de los activos en moneda extranjera Suben las tasas de interés de los activos en moneda extranjera
Se espera que el dólar se aprecia Se espera que el dólar se deprecie

Fuente: Parkin (2007).

 

Para Freire  (2013)

La Fed está dispuesta a ofrecer cualquier cantidad de activos en dólares que se demanden al tipo de cambio fijo. Con un régimen de tipo de cambio dirigido, el gobierno desea atenuar las fluctuaciones del tipo de cambio, así que la curva de oferta de activos en dólares tiene pendiente positiva.” (Pág. 36) [18]

 

La oferta de activos en dólares cambia con el paso del tiempo, como resultado de lo siguiente:

 

El presupuesto del gobierno. Si el gobierno tiene un déficit presupuestario, la oferta de activos en dólares aumenta. si el gobierno tiene un superávit presupuestario, la oferta de activos en dólares disminuye.

 

La política monetaria de la Fed. La oferta de activos en dólares aumenta cada vez que la Fed aumenta la base monetaria y disminuye cada vez que la Fe reduce la base monetaria.

Dolarización y comercio

Diversos autores afirman que la dolarización motiva el crecimiento de las exportaciones, pues se reduce la volatilidad del tipo de cambio real dando mayor certeza de la rentabilidad futura de los sectores productivos.

 

La evidencia empírica muestra que luego de la ruptura de Bretton Woods aumentó la volatilidad del TCR y TCN. Sin embargo, existen diferentes posiciones en cuanto a la relación entre la volatilidad del TCR y la flexibilidad del régimen cambiario.

 

La literatura sobre las causas y consecuencias de la volatilidad del tipo de cambio puede clasificarse en tres grupos.

 

El primer grupo trata la relación entre la volatilidad del TCN y TCR. El segundo grupo estudia la fuente de la volatilidad del TCR y si es causada por shocks reales o nominales. El tercer grupo investiga el impacto de la volatilidad del TCR sobre el comercio. (Martín, 2004. Pág. 233)[19]

 

Entre los que defienden la existencia de una relación positiva entre la volatilidad de corto plazo del TCR y la flexibilidad del régimen cambiario están Belaisch y otros (2005, pp 654-655) “(…) opinan que: “los argumentos en favor de dicha relación suponen que con la existencia de mercados financieros integrados el TCN es principalmente afectado por capitales especulativos de corto plazo y con la presencia de precios pegajosos la volatilidad nominal se traslada a volatilidad real”.[20]

Por el contrario, Grilly y Kaminsky (1991) critican la existencia de dicha relación argumentando que la volatilidad del TCR depende de las características del período que se estudie y no del régimen cambiario existente, en su estudio encuentran que la distribución de la tasa de cambio mensual del TCR es la misma bajo un régimen fijo y uno flexible para el período previo a la Segunda Guerra Mundial y diferente para el período siguiente.

 

En general, la literatura no permite establecer un consenso en cuanto a la relación entre el régimen cambiario y la volatilidad del TCR, pero sí parece existir un acuerdo sobre el efecto negativo de la volatilidad del TCR en términos macroeconómicos, pues la volatilidad del TCR afecta fuertemente sobre variables como consumo, inversión, flujos comerciarles y eventualmente el patrón de crecimiento de largo plazo.

 

Estudios encuentran que las uniones monetarias tienen un efecto positivo en el crecimiento y la integración comercial vía reducción de volatilidad del TCR. Ejemplos de ellos son Panizza, Stein y Talvi (2000) y Rose y van Wincoop (2001). Los últimos, mediante el uso de modelos de gravedad demuestran que los miembros de las uniones monetarias tienen patrones de comercio bilaterales mayores y concluyen que la reducción de las barreras comerciales en los países americanos mediante el establecimiento de uniones monetarias o dolarización resultaría en incrementos del comercio internacional.

 

Por otra parte, los opositores argumentan que la volatilidad del TCR puede ser favorable para el comercio internacional.  Krugman (2006) encuentra que: (…) “el beneficio surge al ver el comercio como una opción financiera mantenida por las firmas, la cual sube de valor con aumentos en la volatilidad del TCR. Además, diferentes organizaciones internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional recomiendan a los países que buscan expandir sus exportaciones devaluar sus monedas y reducir las barreras comerciales dejando a un lado consideraciones del impacto de la incertidumbre del TCR sobre las exportaciones (…) (Pág. 600-608) [21]

[1] Parkin, Michael (2007). Microeconomía, Macroeconomía. Editorial Addison Wesley Longman. España. Pág. 125

[2] Samuelson, Paul A ;. Nordhaus, William D (2005) “Economía”. Editorial McGraw-Hill Interamericana.  Madrid. Pág. 320

[3] Larraín B., ‎ Felipe;. Sachs, ‎ Jeffrey D; Sachs, Jeffrey (2002) “Macroeconomía en la economía global” Editorial Pearson educación. Primera edición.  México.  Pág. 264

[4] Mankiw, N. Gregory (2012). “Principios de la Economía”. Editorial Cengage Learning. Sexta edición. México. Pág. 240

[5] De Gregorio Rebeco, José (2007). “Macroeconomia Intermedia”. Editorial Pearson Educación. México. Pág. 637

[6] Keat, ‎ Paul G.; Philip K. Y. Young  (2011) “Economía de empresa”. Editorial Pearson educación Cuarta Edición. Pág. 256

[7] Mascarenas, Juan (2004): El riesgo en la empresa. Editorial Pirámide. Madrid. Pág. 325

[8] Dornbusch, Rudiger (2009) “Política monetaria bajo flexibilidad del tipo de cambio” en Cuadernos Económicos de ICE. Madrid. Pág. 136

[9]  Mántey de Anguiano Guadalupe; Levy Orlik, ‎Noemi Ornah (2007) “Políticas macroeconómicas para países en desarrollo”. Primera Edición.  México. Pág. 352

[10] Mr. Atish R. Ghosh, ‎Mr. Jonathan David Ostry, ‎Mr. Charalambos G. Tsangarides (2014). “Regimenes Cambiarios y la Estabilidad del Sistema Monetario Internacional”. División de Servicios Multimedia del FMI. Washington. Pág. 322

[11] Ramírez Solano, Ernesto (2007) “Moneda, Banca y Mercados Financieros”. Editorial Pearson Prentice Hall. Primera edición. México. Pág.  452

[12] Segovia L. Santiago. (2003) “Tipo de cambio real de equilibrio”. Dirección General de Estudios. Ecuador. Pág. 32-33

[13] Gutiérrez Félix (2006) “Macroeconomía. Enfoques y modelos.” Fondo editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Tercera edición. Lima. Pág. 258

[14] Emery, ‎ Douglas R.; Finnerty, ‎ John D.; Stowe, John D (2000) “Fundamentos de administración financiera” Editorial Reverté. Segunda edición. Barcelona. Pág. 35

[15] Robles Valdes, Gloria; Alcerreca Joaquin: Carlos (2003) “Administración: un enfoque interdisciplinario”. Editorial Pearson Prentice Hall. México. Pág. 315 -0316

[16] Cabrera Adame, ‎ Carlos Javier; Gutiérrez Lara, ‎ Abelardo Aníbal (2006). “Cambio estructural de la economía”. Editorial de la Universidad Nacional Autónoma de México.  Pág. 60-62

[17] Sastre Jiménez Luis, ‎Sánchez Ávila Ángel (2012). “Renta y Dinero”. Editorial Reverté. Madrid. Pág. 178

[18] Freire Rubio María Teresa  (2013) “Cuestiones básicas de macroeconomía”. ESIC Editorial. Primera Edición. Madrid. Pág. 36

[19] Martín, José Luis; ‎ Trujillo Ponce, Antonio (2004). “Manual de mercados financieros”. Thomson ediciones Paraninfo S.A. España. Pág. 233

[20] Belaisch, ‎ Agnes;  Krieger, ‎ Reva; Collyns, Charles (2005) “Estabilización y reforma en América Latina: Perspectiva” Departamento de Tecnología y Servicios Generales del FMI. Washington. Pág. 654

[21] Krugman, Paul R.; Maurice Obstfeld  (2006). Economía internacional: Teoría y política (7ma. edición). Madrid: Pearon. Pág. 600–608

Sobre el autor

admin administrator