Análisis comparativo puesto/ocupante

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Análisis comparativo puesto/ocupante
Puesto que el análisis del puesto de trabajo es el proceso de describir y registrar muchos aspectos de los puestos de trabajo, resulta evidente que la tarea consiste en investigar qué es lo que hacen los empleados en el trabajo. Normalmente, alguien del departamento de recursos humanos recopila la información, en colaboración con un supervisor. Cada vez es más frecuente (y menos caro) que el titular, o persona que ocupe el puesto de trabajo, proporcione también información sobre el puesto. No obstante, antes de comenzar a recabar la información, es importante saber que pueden utilizarse diferentes perspectivas, cada una de ellas orientada hacia un objetivo ligeramente diferente. Estas perspectivas diferentes pueden utilizarse de forma separada o en combinación, a fin de obtener la información deseada. Éstas son las siguientes:
• Actividades que de hecho se llevan a cabo: Qué es lo que realmente hacen los titulares en el trabajo.
• Percepciones: Qué es lo que los titulares creen que hacen en el trabajo.
• Normas: Qué es lo que deberían hacer los titulares en el trabajo.
• Planes: Qué es lo que los titulares tenderán a hacer en futuros trabajos.
• Motivación: Qué es lo que quieren hacer los titulares en el trabajo.
• Capacidad: Qué es lo que pueden hacer los titulares en el trabajo.
• Potencial: Qué es lo que los titulares pueden hacer, pero no están haciendo de hecho.
• Futuro: Qué es lo que se espera que los titulares hagan en su trabajo en el futuro.
Al llevar a cabo el análisis del puesto de trabajo debe existir un equilibrio entre la validez, la fiabilidad y los costes que acarrea cada una de las perspectivas.
En general, cuanto mayor sea la necesidad de información precisa y pertinente (es decir, la esencia de la fiabilidad y de la validez), más tiempo y mayores costes supondrá la obtención de la misma. Cada perspectiva es adecuada para un uso particular.
Tradicionalmente, la información que se obtenía a partir del diseño del puesto de trabajo se basaba en las percepciones del titular, que eran validadas por sus supervisores.