El aprovechamiento bioclimático del territorio en la ciudad existente (adaptación de la edificación) y en la concepción de los nuevos barrios.

El aprovechamiento bioclimático del territorio en la ciudad existente (adaptación de la edificación) y en la concepción de los nuevos barrios.

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El aprovechamiento de las condiciones ambientales y climáticas del territorio es un principio importante para la mejora del confort en los edificios y los espacios abiertos, que aumenta la calidad de vida y reduce la insostenibilidad que se produce cuando, debido a la falta de confort, se acaba acudiendo a mecanismos de climatización artificial (calefacción y refrigeración), con un coste normalmente desproporcionado si se consideran las condiciones climáticas del lugar.

La mala concepción y ejecución de los barrios y los edificios, esta contribuyendo a la disminución de la calidad de vida que, los técnicos y los usuarios, tratan de corregir mediante soluciones tecnológicas a posteriori, que encarecen los edificios y su mantenimiento, además de despilfarrar energía y producir contaminación.

Las condiciones de cada lugar permiten concebir los edificios y los espacios públicos, de forma que se aprovechen las ventajas y se reduzcan los inconvenientes del clima, como bien sabe la arquitectura tradicional. En todas las ciudades hay edificios y plazas en que se está mejor que en otros, y es por que se han concebido bien. Para ello hay que estudiar las oportunidades y los problemas del lugar, de la parcela en la que se trabaja, y combinar orientaciones, materiales, ventilaciones, etc., para lograr buenas soluciones ante las situaciones climáticas estaciónales. Son soluciones particulares para cada caso. Cuando se prescinde de ellas y se trata de resolver el confort solo con tecnologías comerciales, se crean costes innecesarios, insostenibilidad y probablemente un confort de menor calidad y con mayores riesgos para la salud.

El aprovechamiento bioclimático debe preverse desde el diseño de los asentamientos y los barrios. Si un barrio se sitúa mal respecto al soleamiento, la humedad, etc., las soluciones posteriores, al edificar, pueden ser difíciles o imposibles, pero una buena localización y ordenación del barrio permite en cambio crear microclimas favorables. Análogamente un edificio concebido con materiales adecuados, y pensado para aprovechar los factores favorables del clima, requerirá menor ayuda tecnológica para el confort, y menor mantenimiento, en tanto que un edificio que no tiene en cuenta estos factores puede tener soluciones malas y costosas.

A la hora del equipamiento de espacios públicos y zonas verdes, son recomendables los materiales locales y las especies autóctonas, incorporando la humedad, la aireación y el soleamiento, o la sombra, de forma que optimicen el confort en distintas estaciones u horas del día. Los edificios deben combinar materiales y soluciones tradicionales (características de las ventanas, tipos de muro, terrazas, ventilación, soleamiento, etc.) e incorporar materiales o tecnologías nuevas que tengan coste ecológico reducido y sean apropiados al lugar (coste de ciclo completo, o de mina a vertedero, capacidad tecnológica local, etc.). El reciclado y reutilización de materiales y edificios, suelen ser prácticas medioambientales recomendables. Lo existente debe considerarse un recurso a aprovechar.

Los programas de adecuación bioclimática de la edificación existente y de los espacios públicos, son políticas que requieren la colaboración de los usuarios con la administración y los técnicos, por lo que contribuyen a la integración social en los barrios y la eficiencia en la gestión de los servicios, y pueden contribuir a la creación de empleo local en sectores de baja cualificación y proximidad.

Para Latinoamérica por ejemplo, las tecnologías apropiadas, relacionadas directamente con el “saber popular”, con los sistemas locales y con la integración tecnológica entre las formas tradicionales y modernas de producción, son una opción de gran importancia frente a los esquemas imperantes en los países industrializados. Las también denominadas tecnologías blandas o simples, concebidas para dar respuesta a los grupos de menores posibilidades, adquieren cada día un mayor protagonismo en la región dada su gran variedad y su relación con procesos de organización social, capacitación, aumento de capacidades, generación de empleo y potencial de transferencia.

Los procesos de innovación tecnológica, y más aún aquellos concebidos con criterios de transformación productiva y equidad, generan obvias resistencias de parte de amplios sectores económicos y empresariales y también de parte de los ejecutores en sus diferentes niveles jerárquicos, pues implican cambios sustanciales de enfoque en los conocimientos y en las técnicas de producción y mercadeo. Por ello es requisito fundamental para el cambio, la convergencia de todos los actores sociales y de los beneficiarios, quienes deben contar con el apoyo y respaldo del Estado.

La importancia de este apartado para el establecimiento de proyectos comunes, cooperación y transferencias entre las ciudades y regiones de Europa y América Latina, amerita el debate de temas como los siguientes:

Políticas públicas e instrumentos de apoyo a la investigación de tecnologías apropiadas y a la adaptación de procesos productivos para el hábitat popular.
Mejoramiento de tecnologías tradicionales y racionalización de convencionales.
Normativa habitacional apropiada a los procesos de cambio tecnológico.
Sistemas de mejoramiento de los procesos de producción y utilización de materiales autóctonos. Producción masiva y economías de escala.
Mecanismos y recursos para los identificación e intercambios de tecnologías innovadoras entre ciudades y regiones, dirigidos a la provisión de vivienda, infraestructuras y espacios públicos.

Proponemos algunas actuaciones cuyo estudio crítico puede favorecer el debate:

Kreuzberg, Berlín, Alemania: mejora del aprovechamiento energético en los edificios y del uso del agua en las viviendas y los centros de manzana. “La reestructuración urbana ecológica”, E. Hahn.

Sikies, Grecia: guía de arquitectura bioclimática realizada por la Universidad de Tesalónica con criterios simples para la construcción y mejora de las viviendas.

Trinitat Nova, Barcelona, España: Propuestas de criterios para la remodelación sostenible del barrio que ha formulado el Plan Comunitario a la Administración. http://www.pangea.org/trinova

Políticas andaluzas sobre la vivienda seleccionadas en Habitat 96. http://habitat.aq.upm.es

El Bambú en Costa Rica y en el proyecto “Una isla en el desierto: reconstruyamos La Arena”, Piura, Perú.

Amazonas, Colombia: Programa Gaviotas de investigación y utilización de energía solar en las edificaciones.

Eje Cafetero, Colombia. Arquitectura Bioclimática y Tecnología limpia con base en la guadua.

El Programa de Arquitectura Tropical de la Universidad Nacional de Colombia.

Brasil, Joao de Barro y las Fábricas Populares de Vivienda en Chile.

Tumaco, Colombia. Sistemas de ahorro de energía en la vivienda de interés social. Tecnologías apropiadas para el trópico. Instituto Nacional de Vivienda de Interérs Social y Reforma Urbana- INURBE-

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