DESARROLLO SOSTENIBLE

DESARROLLO SOSTENIBLE

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Desarrollo Sostenible: Concepto
Desarrollo sostenible es el término aplicado al desarrollo económico y social que permite hacer frente a las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades.

Hay dos conceptos fundamentales en lo que se refiere al uso y gestión sostenibles de los recursos naturales del planeta. En primer lugar, deben satisfacerse las necesidades básicas de la humanidad, comida, ropa, lugar donde vivir y trabajo. Esto implica prestar atención a las necesidades, en gran medida insatisfechas, de los pobres del mundo, ya que un mundo en el que la pobreza es endémica será siempre proclive a las catástrofes ecológicas y de todo tipo.

En segundo lugar, los límites para el desarrollo no son absolutos, sino que vienen impuestos por el nivel tecnológico y de organización social, su impacto sobre los recursos del medio ambiente y la capacidad de la biosfera para absorber los efectos de la actividad humana. Es posible mejorar tanto la tecnología como la organización social para abrir paso a una nueva era de crecimiento económico sensible a las necesidades ambientales.

Durante las décadas de 1970 y 1980 empezó a quedar cada vez más claro que los recursos naturales estaban dilapidándose en nombre del “desarrollo”. Se estaban produciendo cambios imprevistos en la atmósfera, los suelos, las aguas, entre las plantas y los animales, y en las relaciones entre todos ellos.
Fue necesario reconocer que la velocidad del cambio era tal que superaba la capacidad científica e institucional para ralentizar o invertir el sentido de sus causas y efectos. Estos grandes problemas ambientales incluyen: 1) el calentamiento global de la atmósfera (el efecto invernadero), debido a la emisión, por parte de la industria y la agricultura, de gases (sobre todo dióxido de carbono, metano, óxido nitroso y clorofluorocarbonos) que absorben la radiación de onda larga reflejada por la superficie de la Tierra; 2) el agotamiento de la capa de ozono de la estratosfera, escudo protector del planeta, por la acción de productos químicos basados en el cloro y el bromo, que permite una mayor penetración de rayos ultravioleta hasta su superficie; 3) la creciente contaminación del agua y los suelos por los vertidos y descargas de residuos industriales y agrícolas; 4) el agotamiento de la cubierta forestal (deforestación), especialmente en los trópicos, por la explotación para leña y la expansión de la agricultura; 5) la pérdida de especies, tanto silvestres como domesticadas, de plantas y animales por destrucción de hábitats naturales, la especialización agrícola y la creciente presión a la que se ven sometidas las pesquerías; 6) la degradación del suelo en los hábitats agrícolas y naturales, incluyendo la erosión, el encharcamiento y la salinización, que produce con el tiempo la pérdida de la capacidad productiva del suelo. El desarrollo sostenible no es, sin embargo, un estado inmutable de armonía, sino un proceso de cambio. Éste está ya en marcha en el campo del desarrollo agrícola, donde la transición hacia la agricultura sostenible está mejorando la producción de alimentos, en especial en el caso de los pobres, además de proteger el medio ambiente.

Potencial forestal del Perú
Es el impulsor, alimentador de los bosques encontrándose el forestal más importante en la Amazonía que de hecho constituye la reserva más grande del país. Existen problemas como la tala de bosques en la selva alta que, como consecuencia de una agricultura de roza y quema, practicada por los colonos, se ha constituido en la causa más importante de pérdida de bosques.

Un fenómeno similar de menor magnitud se tienen en los bosques secos del noreste en donde la deforestación es responsable de la pérdida de alrededor de miles de hectáreas por año.

La explotación forestal; consiste en el aprovechamiento de los recursos vegetales que conforman los bosques. Destacan entre sus productos: La madera, algunas resinas como la Shinger, el caucho y numerosos frutos silvestres. Las trozas que se extraen del interior del bosque son tableadas en los aserraderos.

Los Árboles Madereros
Entre los árboles madereros que son objeto de explotación irracional, destacan:
 La Caoba o águano, que provee a la población la madera más fina de gran demanda en ebanistería.
 El cedro tropical, muy bien cotizado en el mercado nacional.
 Otros árboles madereros son: el tornillo, el ishpingo, la mohena, el ulcumano, la lupuna, etc. Que son las que más se comercializan en el país.

Las palmeras.
Entre las palmeras de la Amazonía Peruana, destacan:
 El aguaje, que crece en las zonas inundables de las Selva Baja, llamadas aguajales. Es importante por sus frutos que sirven como alimento popular y para preparar algunas bebidas refrescantes y helados.
 La chambira, palmera amazónica de la que se extrae sus fibras, que son resistentes y largas, utilizadas en la confección de cordeles para diverso uso.
 La chonta, palmera amazónica de la que se aprovecha el cogollo que está entre el tallo y las hojas y se emplea en la preparación de deliciosas ensaladas. Su tallo suministra una madera muy dura, empleada en la fabricación de fino parqué para pisos y en la confección de diferentes productos artesanales de la región: flechas, arpón, etc.
 La pona, palmera de la que se utiliza su tallo abierto para construir las paredes y pisos de las viviendas rurales de la Región Amazónica. Los pisos hechos de pona se llama emponados.
 La yarina, palmera amazónica que provee sus frutos de consistencia dura y vidriosa, del que se fabrica botones;
 La paja toquilla o bombonaje, palmera amazónica de la que se extrae una fibra utilizada, previa preparación, en la confección de sombreros de paja.

Otros Recursos Forestales.
En la Región Amazónica hay, además, numerosos árboles que proveen a la población diversos productos, como el caucho, el jebe o shiringa, la castaña o nuez de Brasil; hermosas plantas ornamentales y flores, como as begonias, las orquídeas, la victoria regia etc.

La importancia de los bosques
Los bosques desempeñan una función decisiva para la seguridad alimentaria ya que constituyen verdaderas almacenes de diversidad biológica y sus productos son el sostén principal de numerosos hogares de todo el mundo. En su carácter de sistema vivientes, los bosques tienen un papel fundamental que jugar en el mantenimiento de la base ecológica de la seguridad alimentaria.
Sin embargo, ocurre con frecuencia que a los planificadores, tanto del sector público como privado, «los árboles les impidan ver el bosques, ya que demuestran Subestime; o incluso ignorar, el valor d estos recursos. A continuación demostramos las razones por las cuales se considera a la biodiversidad, como la base de la seguridad alimentaria.

Los bosques proporcionan los alimentos necesarios a la sociedad. Los bosques contribuyen directamente a la alimentación de quienes los habitan, y también a la de muchas otras personas que residan muy lejos de las zonas forestales. Por el ejemplo, las frutas, nueces y bayas que allí crecen tienen gran aceptación tanto entre los consumidores urbanos como rurales, ya que al igual que muchos otros alimentos de as zonas boscosas añaden variedad y sabor a la dieta y le aportan vitaminas, minerales, grasas y proteínas indispensables.

En épocas de escasez estacional de alimentos o situaciones de emergencia (0casionadas, por ejemplo, por sequías, inundaciones o guerras) los alimentos producidos por los bosques aseguran también una garantía vital contra la malnutrición y las hambrunas. Las hojas, que utilizan para aromatizar sopas, guisados y salsas, son, junto con los hongos, los alimentos forestales más comunes. Pero los bosques también proporcionan una gran variedad de alimentos de origen animal: desde invertebrados como ciertos insectos comestibles, hasta vertebrados que pueden ser mamíferos, pájaros o peces.

Ingresos obtenidos a partir de los bosques
Para los habitantes de las zonas rurales, especialmente los que poseen muy pocas tierras o carecen de ellas, los bosques pueden constituir la fuente principal de ingresos en efectivos. Estos no proceden solamente de la tala; en efecto, los recursos forestales no madereros generan a menudo ingresos mayores y más sostenibles, que pueden obtenerse de la misma tierra que se utiliza para la agricultura o la explotación maderera.
Los bosques y la ganadería
Los bosques proporcionan forraje y tierras de pastoreo a unos 30 a 40 millones de ganaderos en todo el mundo, que crían aproximadamente 4 000 millones de cabezas de ganado bovino caprino y ovino. Los árboles ayudan a los pastizales, proporcionan sombra para el ganado y los cultivos y apoyan así la producción ganadera. No obstante, aunque el número de cabezas de ganado está aumentando, la superficie disponible para el pastoreo se va reduciendo por la conversión de las tierras a la producción agrícola.

Los bosques y el medio ambiente
Los bosques y los árboles contribuyen en medida importante al mantenimiento del equilibrio ecológico. La incorporación de árboles a los sistemas agrícolas aumenta la fertilidad del suelo, favoreciendo así el rendimiento de los cultivos. Los árboles ayudan; a evitar la erosión hídrica y eólica, ya que regeneran en el suelo nutrientes vitales corno el nitrógeno. Además9 como también crecen en lugares donde los cultivos agrícolas podrían fracasar, permitan la producción en tierras marginales. A lo largo de su crecimiento los árboles absorber y almacenan anhídrido carbónico (C02). La deforestación, especialmente mediante quema, libera en la atmósfera una gran cantidad del C02 almacenado, contribuyendo así al calentamiento de la Tierra.

Los bosques ofrecen medicamentos.
Los habitantes de los bosques, que utilizan por lo menos 1.300 especies vegetales para fines medicinales y otros usos afines, han contribuido, según se calcula, al descubrimiento de las tres cuartas partes de los medicamentos derivados de plantas que se venden actualmente en el mundo desarrollado. Son de origen vegetal los ingredientes activos del 25% de los medicamentos que hoy se recetan.

En los países en desarrollo los productos naturales constituyen la única fuente de que dispones el 75 a 80 por ciento de la población para obtener sustancias curativas. Por otra parte los ingredientes activos de plantas medicinales1 y también se obtienen de extractos vegetales prácticamente todos tos así llamados medicamentos alternativos. El valor de los medicamentos de origen vegetal se estima en casi 45000 millones de dólares EE.UU. por año.

Los bosques y la diversidad biológica
Los bosques se hallan entre los bancos vivientes de genes más importantes del mundo. Mucho de los alimentos que hoy consumimos fueron en su origen productos forestales silvestres. En Mejoramiento genético tiene mucho que aprovechar de las especies silvestres existentes y que éstas suelen tener características valiosas que podrían incorporarse a las especies cultivada conexas a fin de conferirles mayor fortaleza y resistencia a las enfermedades. Sin embargo, sí n se controla la deforestación esta podría transformarse en la mayor causa individual d pérdida de especies durante los próximos 50 años.

Los bosques proporcionan energía
La dendroenergía suscita un interés creciente por ser una fuente energética favorable al medio ambiente. La leña es todavía el principal combustible que la población mundial utiliza para cocinar elaborar y conservar sus alimentos, y seguirá siéndolo durante muchos años más. En todo mundo 2000 millones de personas utilizan leña para cocinar, siendo éste u7ltimo un proceso indispensable para asegurar una nutrición adecuada. En muchos países en desarrollo la leña aporta la elevada proporción de 97 por ciento del consumo total de energía. Los sistemas no sólo resultan versátiles y sostenibles sino también eficaces para generan ingresos y empleos.

Los bosques como habitat
Los bosques constituyen el hogar de 300 millones de personas en todo el mundo, cual subsistencia depende de cultivos migratorios, de la caza y de la recolección. En los planes c desarrollo a menudo se han pasado por alto las necesidades de los habitantes de las zonas forestales, cuya la vida se hace cada vez más precaria a medida que la presión demografica lugar a la invasión de todas las tierras disponibles para la agricultura migratoria.

Los bosques y la cultura
Tradicionalmente las culturas de todo el mundo han reconocido con claridad la importancia de 1 árboles. A lo largo de la historia los árboles han jugado un papel protagónico en la religión y en 1 tradiciones populares, que a menudo los describen como un don divino.

Se los valora por capacidad de regeneración, y su imagen se asocia con la salud, la armonía conyugal y longevidad. Por esta y por otras razones, las sociedades tradicionales protegen cuidadosamente los bosques.

Los bosques y la seguridad alimentaria
La integración efectiva de los bosques en los planes agrícolas, económicos y de desarrollo (programada atentamente en función de las necesidades y condiciones locales) ofrece importante posibilidades de aumentar la seguridad alimentaria de las generaciones actuales y futuras.

Causas de la desnutricion del potencial forestal en el peru
La deforestación
Entendida como la tala de la vegetación natural, está originando la tuberculización del geosístema por cuanto la vegetación, tal corno se ha mencionado anteriormente, al cumplir la función de sumidero a través de la fotosíntesis ya no consume dióxido de carbono y tampoco produce oxígeno. Según el Dr. Shaqfat Kakakhel, director ejecutivo adjunto del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), manifestó que entre 1990 y 1995 se perdieron 5,8 millones de hectáreas de bosques en América Latina y el Caribe, una de las cifras del informe sobre la crisis del medio ambiente en el mundo.

En una visita que realizó el presidente de la República, a una zona arrasada por deslizamientos de tierras como consecuencia de las lluvias, afirmó que, la magnitud de aquel desastre natural se debió a los cerros calvos que rodean la mayoría de la región andina. Los aluviones y derrumbes se producen generalmente porque la cobertura vegetal ha sido destruida, la lluvia han soltado los suelos y éstos se precipitan aguas abajo en forma violenta, arrasando lo que encuentran a su paso.

En la Costa peruana, por ejemplo desde Ticlio hacía toda la desembocadura del río Rímac, la presencia de un colchón verde en la parte alta impedirla las grandes pérdidas de agua en el mar y, disminuida la magnitud de los daños ocasionados por las lluvias de la región andina a los pobladores apostados en las riberas de los ríos.

En la región andina el problema de la deforestación es más serio porque gran parte de sus tierras con aptitud forestal están utilizándose como tierras agrícolas. En la región andina la recuperación natural de los bosques no es tan rica como en la selva. Si en la Amazonia lo propio es hablar de manejar bosques, en la región andina hay que hablar de reforestación con plantas nativas productivas para el desarrollo sustentable.

Al integrarse los bosques a las prácticas de conservación de suelos, cumplen un rol de protección contra las heladas y el viento, de retención del agua y de los suelos para que esta no corra y en consecuencia se estabilicen, evitando su degradación.

En la selva, se encuentran ubicadas aproximadamente 70 millones de hectáreas de nuestros bosques. De este total, 9 millones ha sido deforestadas. Pero, felizmente, de 5 a 6 millones de hectáreas de bosques amazónicos han sido recuperadas por la propia naturaleza. Los 2 millones restantes están siendo utilizados como tierras agrícolas o, las ocupan asentamientos humanos o son tierras degradadas.

El ritmo de deforestación en la selva del Perú está entre las 250 a 300 mil hectáreas por año, anotándose que la tendencia de la deforestación es creciente porque ha mejorado la tecnología: antes se cortaban los árboles con hacha y ahora se cortan con motosierra. Por otro lado es necesario; mencionar que el 70 % de la deforestación de la Amazonia está ocurriendo en zonas de ceja de selva y el 30 % restante, en la selva baja. Entre las causas de la deforestación en general, mencionamos las siguientes:

La leña es el combustible del pobre
La leña es un combustible natural del 27 % de la población rural del Perú; es decir, es el combustible de la población pobre, que utiliza la leña como combustible, porque dada su situación de pobreza o extrema pobreza, no pueden acceder al kerosene ni al gas. En consecuencia, la deforestación por este concepto es una causa económica. El campesino deforesta por necesidad. No se le puede culpar ni sancionar. Pero, si es necesario educarlo a través del sistema educativo. Porque tal como hemos mencionado anteriormente, conservar no es sinónimo de no utilizar. Lo que hace falta es que reponga los árboles talados, para que se repita el círculo económica.

A continuación mencionamos uno de los tantos casos, por ejemplo, lo que ocurre con la reserva Arqueológica y Ecológica de Batán Grande Chiclayo, la cual hasta 1995 tenía una extensión de 13.000 ha. de extensión. Sin embargo, debido a la intensa deforestación, a la fecha (1999), dicha reserva se ha reducido a sólo 6.500 ha. Pues, diariamente uno o dos camiones se llevan cientos de piezas de algarrobo.

Esta agresiva explotación de los bosques de algarrobo de Batán Grande, se debe a la crisis de la agricultura en Chiclayo, donde el cultivo de la caña de azúcar ha disminuido considerablemente, lo que ha motivado que algunos pobladores tienen que dedicarse a la ¡ala de árboles para tratar se sobrevivir; pues el único medio por el cual pueden conseguir dinero, a pesar de estar al margen de la ley.

Se dedican a talar bosques de algarrobos, para preparar leña y carbón, el mismo que produce dentro de la misma área natural protegida en hornos rústicos conocidos corno «huaironas». La leña y carbón que se extraen de la reserva de Batangrande por lo general tiene como destino final los cientos de pollerías que existen en Lima.

Este caso se repite a lo largo y ancho de toda la costa peruana, lo cual contribuye a la ampliación del desierto, con lo que se demuestra que éste es creación humana.

La expansión urbana
La expansión urbana implica destruir la vegetación existente, para construir la infraestructura propia de la ciudad. En efecto, en 1940 la población urbana del Perú alcanzaba sólo al 35 %; sin embargo, después de 60 años, ella alcanza al 73 %, cantidad que evidencia el acelerado avance de la expansión urbana que genera deforestación y por lo tanto la perdida de la biodiversidad, para ser reemplazada por bosques de cementos y por ríos de asfalto. Esta expansión urbana se registra fundamentalmente en primer lugar en las ciudades litorales como consecuencia de los flujos migratorios del campo a la ciudad y del ande -a la costa

A manera de ilustración mencionamos el caso de la gran expansión urbana que ha registrado Lima Metropolitana en el siglo XX. En 1910 el tamaño de las áreas de cultivo era aproximadamente 600 km2, mientras que las áreas urbanas tenían un tamaño aproximado de 50 km2. En la actualidad los terrenos de cultivo se han reducido a sólo 35 km2, y del área urbana de Lima y Callao ha crecido hasta los 507 km2.

Es que en la década de 1910, la cantidad de habitantes que poblaba Lima era de casi 180,000 personas actualmente, 90 años más, la población que reside en Lima metropolitana, ha crecido exponencialmente hasta llegar cerca de 9 millones de habitantes. Este constante crecimiento poblacional, demanda la construcción de viviendas, edificios, calles, pistas y avenidas que se hace sobre terrenos agrícolas.

Para demostrar aún más, como la expansión urbana es causa de la destrucción de la biodiversidad de lo que hoy es Lima Metropolitana, se registra que, en la década de los años 40, las áreas verdes, representaban el 6 % del área de la ciudad; 60 años más tarde; es decir, actualmente sólo representan el 4%. Si tenemos en cuenta que el promedio internacional es de 20 %, nos evidencia que existe un déficit del 16 % de áreas verdes. Por esta razón, Lima es considerada como una de las ciudades de Latinoamérica con el mayor déficit de áreas verdes por habitante.

Las siguientes cifras relativas expresan esta lamentable situación deficitaria.
Ríos de cemento y asfalto (calles y avenidas) 34 %
Bosques de cemento (área construida). 62 %
Areas verdes (Pulmones verdes). 4 %
TOTAL 100%

Otra información que nos permite demostrar que la expansión urbana de Lima Metropolitana, es una de las causas de destrucción de la biodiversidad es el que, a cada habitante nos corresponde 1 m2 de área verde. Tomando en cuenta el promedio establecido por la UNESCO, de 19 m2. de áreas verdes por habitante, evidencia que cada habitante residente en Lima Metropolitana registramos un déficit de 18 m2. de áreas verdes.

Pero aún, teniendo en cuenta los más modestos estándares internacionales que establecen que cada habitante debe disfrutar de 5m2. de área verde. Estas informaciones permiten demostrar que nuestro pulmón verde se está tuberculizando, porque estamos seguros que la urbanización continua avanzando y quitando áreas verdes y, por lo tanto, destruyendo IB biodiversidad, en orden jerárquico, primero a las ciudades litorales, andinas y selváticas.

La forestación
Definida como la arborización de espacios geográficos desprovistos de vegetación, utilizando plantas exóticas, con demandas ecológicas diferentes a las del espacio de destino. Este paradigma de arborización implica la sustitución de especies nativas para reemplazarlas por especies exóticas, lo cual constituye según la FAO FAO; 19961), una de las causas principales de la erosión genética o destrucción de la biodiversidad dei geosistema mundial y, en particular del geosistema peruano. En efecto, sin pretender llegar a la cultura de las lamentaciones y recriminaciones, simplemente, recordando el proceso histórico de nuestro país, el paradigma de forestación o proceso de sustitución de especies nativas domesticadas y cultivadas por la sabiduría de la civilización andina, se inicia desde 1532 en que, por razones de transferencia de usos y costumbres en la alimentación o, por razones climáticas o de altitud, u otras, el conquistador español abandona el cultivo y crianza de las especies nativas que fueron la base de la dieta alimentaria de la población incaica (15 millones de habitantes); comienza la destrucción de la biodiversidad.

Este proceso de forestación ha continuado durante los 500 años posteriores, lo que ha motivado que muchas especies nativas se hayan extinguido y, otras se encuentran en proceso de extinción. Así por eiemplo, ha desaparecido prácticamente el Ccolli o Kolli, vegetación que le dio nombre a la llanura intramontañosa del Collao. Está desapareciendo el Llacón, el tarwi, la mashua, entre otras.

En los últimos 20 años, la sustitución de especies vegetales, al parecer se hace por snobismo o, por imitar vegetaciones que tienen ciudades de otras latitudes; es decir, queremos organizar el espacio geográfico a imagen y semejanza de otras ciudades, con lo cual también se contribuye a la perdida de la biodiversidad e identidad nacional.

En el caso de los procesos de arborización que vienen realizando los gobiernos Municipales de casi todo el Perú, a partir del último quinquenio del siglo 20, para atender los déficit de áreas verdes, se está naciendo con plantas exóticas e improductivas, resultando más preocupante que esta tendencia se registre en la ciudad de Iquitos en donde, según nuestras observaciones de campo, de enero del 2000 y, según la opinión del Profesor Aurelio Tang Ramirez, el 80 % de las plantas utilizadas en la arborización, son exóticas, no obstante que la selva es la cuna de la biodiversidad.

En el caso de Lima metropolitana, somos testigos presenciales corno las grandes avenidas y parques de los 48 distritos, están siendo arborizados mediante el paradigma de la forestación; es decir, utilizando plantas exóticas e improductivas que requieren considerable inversión para su crecimiento y tratamiento cultural, especialmente para el riego por inundación que demandan.

Sin embargo, por información de la cerámica de los pueblos de la civilización andina que vivieron en el espacio geográfico de Lima Metropolitana, sabemos que el antiguo peruano logró domesticar y cultivar entre las plantas frutales: la lúcuma, la chirimoya, la guanábana, el pepino, el pacae, la Guayaba, las que utilizó para su alimentación; plantas alimenticias y medicinales como el algarrobo y el choloque, respectivamente. Plantas que florecieron exitosamente.

Por otro lado, a manera de reflexión, no logramos entender como un país con cerca del 50% de población en situación de pobreza y extrema pobreza, los organos decisionales promueven el paradigma de forestación utilizando plantas ornamentales como casuarinas, ficus, jacarandá, pinos, palmeras ornamentales, etc. que no brindan ningún tipo de beneficio económico ni alimentario a la sociedad de menores recursos.

Si nuestros parques y avenidas, se reforestan con sembrando plantas nativas productivas, los niños que asisten a jugar a los parques: «Sinchi Roca», «Cahuide», «Las Leyendas», «Lloque Yupanqui», etc, o, cuando transitan por las extensas avenidas: Abancay – Manco Cápac, Gran Chimú, Nicolás Ayllón, Universitaria, Túpac Amarú, Colonial, Venezuela, Pachácutec, etc, puedan coger gratuitamente una fruta que, por sus costos no las pueden adquirir; por lo menos ese 50 % de la población en situación de pobreza. Es decir, se hace necesario cambiar de paradigma de arborización. Urge utilizar el modelo de Reforestación por Sustitución de Forestación (RSF).

La agricultura migratoria
Esta actividad económica se realiza en la región de la selva recibe el nombre de migratoria porque, al talarse los árboles para realizar los cultivos, los suelos quedan desprovistos de la capa protectora de la vegetación, originando que la intensidad física de las precipitaciones pluviales impacten directamente en la delgada capa edáfica que, sumados a la pendiente del terreno, se deslizan aguas abajo. Es decir, se acelera la erosión y transporte de los suelos de los espacios altos hacía las partes bajas. Después de tres o cuatro años, los suelos de dichos espacios se han empobrecido y se hacen improductivos, razón por la cual los agricultores

Este proceso se repite frecuentemente, razón por la cual el presidente de la Confederación Nacional de la Madera, Luis Takahashi Sato, sostiene que: La agricultura migratoria quema todo lo existente sobre 200 000 hectáreas anuales.

La agricultura migratoria hasta la fecha, ha originado la quema de diez millones de hectáreas para la ampliación de la frontera agrícola. Ampliación que finalmente se convierte en reducción de la frontera agrícola, porque dichos suelos erosionados, son abandonados y difícilmente podrán ser reincorporados a la actividad agrícola, sino después de unos 200 años, en función al tiempo de reposición de la formación de suelos en condiciones óptimas, caso contrario será en periodos mucho más largos.

Por su parte el director del Proyecto Especial Jaén, San Ignacio y Bagua en abril de 1999, sostenía que en el ámbito de la provincia de Bagua, un aproximado de tres mil hectáreas son deforestadas, debido a fa necesidad de ampliar la frontera agricola, lo cual a la postre creará problemas de inseguridad ecológica.

Incendios forestales
Como causa de la erosión genética los incendios forestales, generalmente son causados en forma involuntaria, debido a la enraizada costumbre de los campesinos de quemar los desechos de las cosechas, como una medida previa para la siguiente campaña agrícola. Es una ancestral práctica generalizada en el espacio costero, andino y amazónico, que origina la destrucción de grandes extensiones de bosques naturales y campos de cultivos, inclusive en tiempos de cosechar, generando grandes perdidas económicas. Presentamos algunos casos de estos incendios forestales.

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