AUDITORIA FINANCIERA

AUDITORIA FINANCIERA

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El término de «Auditoria financiera» se usa generalmente para relacionarlo con el examen a estados financieros, que en nuestro país para el caso de empresas lo conforman el balance general, estado de ganancias y perdidas, estado de cambios en el patrimonio neto y estado de flujos en electivo. Este último, sustituyó hace 4 años al estado de cambios en la situación financiera.

Por consiguiente, el objetivo principal de una auditoria financiera es examinar los estados financieros en su conjunto para expresar una opinión, acerca si éstos presentan o no razonablemente la situación financiera y resultados de operaciones, así como los flujos en efectivo, de conformidad con principios de contabilidad generalmente aceptados.

Esto significa que el auditor mediante la aplicación de sus técnicas de auditoria deberá obtener la certeza de que la información contenida en los registros contables y documentos sustentatorios respaldan en forma suficiente los datos contenidos en los estados financieros, pero es pertinente manifestar que el auditor va más allá de los registros contables.

En la práctica, esto no resulta muy fácil, por cuanto en primer lugar, se requiere que el auditor además de poseer el título profesional de contador público cuente con entrenamiento y capacidad como auditor, se encuadre dentro de normas de auditoria generalmente aceptadas por la profesión y realice su trabajo a través de las diferentes fases del proceso de la auditoria (planeamiento, trabajo de campo y elaboración del informe), observando también las normas internacionales de auditoria y las disposiciones legales propias de su país.

En consecuencia, todo su esfuerzo, ya sea evaluando el control interno, examinando todas y cada una de las cuentas de los estados financieros, será con el propósito de emitir una opinión sobre la confiabilidad de los estados financieros, respecto a la situación financiera y resultados de operaciones. Esta opinión se expresa a través de un informe corto llamado «Dictamen», evaluando también una carta de control interno, que es otro informe conteniendo una relación de observaciones (deficiencias), con sus respectivas recomendaciones para superarlas.

El planeamiento de la auditoria financiera
Pretender efectuar una auditoria sin un planeamiento previo, es tan delicado y riesgoso como querer practicar una operación quirúrgica a un paciente sin haber planeado con antelación los detalles mínimos, basándose en los antecedentes que obran en su historia clínica. En dicho planeamiento medico, posiblemente se tendrá en cuenta el objetivo de la operación, los pasos a seguir, personal especialista, herramientas, tiempo, etc.

De igual forma, el auditor antes de iniciar la auditoria deberá obtener la información suficiente para elaborar su plan de acción, en concordancia con los objetivos y alcance de la auditoria pre-establecidos y seguir todo un proceso que veremos mas adelante.

La primera norma de auditoria generalmente aceptada, relativa a ejecución de trabajo denominada “planeamiento y supervisión”, dice: «La auditoria debe ser planificada apropiadamente y el trabajo de los asistentes del auditor, si los hay, debe ser debidamente supervisado».

De otro lado, la Norma Internacional de auditoria NIA 1, sobre Objetivos y Principios Básicos que regula la auditoria establece:
“El auditor debe planear su trabajo de modo que le permita conducir, de manera eficiente y oportuna, una auditoria que sea eficaz. El planeamiento debe basarse en el conocimiento del giro o actividad que desarrolla el cliente».

El planeamiento debe hacerse para, entre otras cosas:
 Obtener suficiente conocimiento del giro o actividad que desarrolla el cliente y suficiente comprensión de los sistemas de contabilidad y control interno del mismo;
 Evaluar el nivel del riesgo de auditoria, lo cual incluye el riesgo que representa la propensión a que ocurran distorsiones materiales (riesgo inherente), el riesgo de que el sistema de control interno del cliente no prevenga o detecte tales distorsiones materiales (riesgo de control), y el riesgo de que queden sin detectar por el auditor alguna de las distorsiones materiales (riesgo de detección);
 Determinar y programar la naturaleza, oportunidad y alcance de los procedimientos de auditoria que se van a aplicar; y considerar el supuesto de la empresa en marcha en relación con la capacidad de la entidad para continuar en operación por el futuro previsible, que por lo general se estima en un año a partir de la fecha del balance.

Los planes deben continuar desarrollándose y revisándose cuanto sea necesario en el transcurso de la auditoria.

Asimismo, la NIA 4 “Planeamiento”, que amplía la norma anterior en lo pertinente a auditorias recurrentes, expresa:

El planeamiento debe ser permanente a lo largo del trabajo, y comprende:

 El desarrollo de un plan general en relación con el alcance y desarrollo previsto de la auditoria; y
 El desarrollo de un programa que muestre la naturaleza, oportunidad y alcance de los procedimientos de auditoria.

Los cambios en las condiciones o los resultados inesperados de los procedimientos de auditoria pueden dar lugar a modificaciones del plan general y del programa de auditoria. Las razones que den lugar a cambios significativos deben documentarse.

Como se aprecia, el planeamiento es considerado como una de las etapas mas importantes del proceso del examen, por cuanto de ello depende la eficacia de la auditoria, mas aún, ahora por la complejidad y crecimiento que han experimentado las empresas por el avance de la ciencia y la tecnología, incluyendo la informática.

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